Se llamaba Marcos Samuel, tenía 15 años y se había criado en pasaje Lincoln al 2900, barrio Tablada, donde al atardecer del domingo lo mataron a balazos. La versión oficial indica que al menos dos personas bajaron de un auto, se metieron a la casa del chico, lo acribillaron e hirieron a una joven que estaba con él. En el barrio dijeron que hacía unos días la vivienda de la víctima había sido baleada y que desde entonces su familia se había mudado a otro barrio pero él se quiso quedar.
Un vecino de Lincoln al 2900 lamentó el asesinato del chico como el hecho trágico que fue, pero también como el desenlace de una historia precipitada sobre un final anunciado. "Él tenía su historia, pero no era de mostrarse ni de andar contando", dijo el hombre, que un rato antes del hecho había hablado con la víctima.
La familia del chico se había mudado de barrio por un conflicto reciente y desde entonces Marcos, que se había quedado, se bañaba en lo de su vecino porque sus padres se habían llevado el calefón. "Me dijo que más tarde se iba a ir a bañar, yo salí y cuando volví ya lo habían matado", contó el hombre a este diario.
Las horas siguientes al asesinato de Marcos la información oficial fue muy escasa. Recién en el transcurso del día siguiente el Ministerio Público de la Acusación dio a conocer la identidad del chico. Así se le puso nombre a la víctima de un hecho explicado así por los investigadores: cerca de las 18.30 del domingo dos personas se bajaron de un auto, entraron a la casa y efectuaron "múltiples disparos" a Marcos y a una joven de 18 años que estaba con él. Marcos falleció en el Hospital Provincial y ella quedó fuera de peligro.
Nueve balazos recibió el chico según el vecino que conversó con este diario. "Lo acribillaron, mal", contó el hombre, que cuando volvió al barrio se encontró con los vecinos alrededor de la casa y dentro de ella al chico agonizando. Desde la Agencia de Investigación Criminal confirmaron que en la escena del hecho se hallaron ocho vainas servidas y dos cartuchos intactos de calibre 40 y cuatro vainas servidas calibre 9 milímetros.
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"Él tenía su historia, pero era muy reservado", insistió este vecino. "No era un nene malo, no andaba haciéndose el pistolero", agregó. Pero desde un tiempo a esta parte la vida de Marcos había comenzado a cambiar. Algunas juntas en barrio La Sexta, algún conflicto que podría haber llegado por ese lado y que tal vez tenga relación con el tiroteo a su casa ocurrido algunos días atrás.
"Él me dijo que se había mandado una cagada, pero no me dijo qué", contó el hombre. En tanto otro allegado del chico comentó a este diario que Marcos andaba con "la mala junta". "Unos soldados lo agarraron a él para tirar tiros", agregó.
La casa de Marcos tiene un portón pintado con los colores de Newell's que luce también un escudo del club. Desde hace unos días la chapa está agujereada por los balazos que alguien tiró al pasar una noche que el chico estaba con su familia. Ese hecho pudo leerse como el anticipo de lo que finalmente ocurrió este domingo. Quizás por eso su familia había decidido mudarse a un barrio del oeste rosarino.
Marcos se quedó. "Dijo que quería cuidar la casa", conto su vecino. "Justo el otro día le pregunté por qué tenía problemas. Me dijo que ya se iba a rescatar", recordó el hombre.
Una organización social no para balas
A menos de 200 metros de donde mataron a Marcos, sobre la esquina de Rueda y Berutti, funcionó hasta hace un tiempo el punto de encuentro de la organización social Rancho Aparte. Se trata de un espacio de militancia barrial llevado adelante por jóvenes y mujeres del barrio que sostuvo actividades como carpintería, candombe y cine.
Marcos había participado en el taller de cine. En 2018 protagonizó el tráiler de "¿Quién soy?" en el que contaba una historia de vida. Personificaba a Juancho, un chico que de pequeño había perdido a sus padres y que se criaba con sus dos hermanos mayores "en la calle". En un pasaje del video una amiga, enterada de "las malas juntas" en las que el chico andaba, le dice: "Me enteré que andás con los pibes haciendo giladas. Sos un pibito bueno vos, no tenés que andar haciendo esas cosas".
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El tráiler termina con una reflexión: "Las necesidades, la falta de ayuda, la falta de educación, los pocos recursos, el hambre, el sufrimiento, los berretines, las malas decisiones, la falta de trabajo, el cuánto tengo, el cuánto valgo, la discriminación y la falta de padres que enseñen y que estén al lado de cada chico. Es un conjunto de cosas que a los pibes los lleva a robar, pero ningún pibe nace chorro".
"¿Quién soy?", se proyectó en el marco de un taller de cine como una ficción basada en historias comunes en ese sector de barrio Tablada en el que las organizaciones como Rancho Aparte apuestan a construir alternativas de vida donde suelen escasear. "Se lucha por generar un espacio donde los jóvenes se sientan tranquilos, sin miedos y es donde sacan su mejor faceta", comentó a este diario un integrante del espacio. "A veces el corazón se nos rompe por poder tan poco. Una organización social no para balas", agregó.