Este viernes continuó la audiencia imputativa a Pablo Nicolás Camino, sindicado al frente de una facción de Los Monos, y a otras 12 personas como integrantes de una asociación ilícita que estuvo detrás de varios hechos violentos ocurridos entre fines de 2022 y en los primeros dos meses de 2023. Luego de que en la primera jornada se desarrollaran las acusaciones por cinco homicidios, en esta oportunidad los representantes de la Fiscalía profundizaron en una serie de ataques a balazos, entre ellos el atentado al supermercado Único, de los suegros de Lionel Messi.
Todos los hechos desarrollados en esta nueva audiencia tienen el mismo trasfondo: una disputa entre facciones de Los Monos con injerencia en los negocios manejados a partir del control que la banda narcocriminal tiene de la barra brava de Newell's, con el telón de fondo de una deuda de 60 mil dólares por un cargamento de droga que no se pagó. En ese marco Pablo Nicolás Camino está acusado de ser el líder de una asociación ilícita, rol desde el cual instigó los hechos atribuidos por un equipo de siete fiscales de las unidades de Delitos Complejos y Criminalidad Organizada, de Balaceras y de Homicidios, que trabajaron de manera coordinada tras una resolución de la Fiscalía Regional.
Antes de la audiencia de este viernes los fiscales brindaron una conferencia de prensa donde destacaron la particularidad de los ataques a instituciones públicas o comercios con el fin de dejar carteles para difundir mensajes. "Sabían así que iba a haber repercusión y lo iba a conocer la organización antagónica. Casi que se hablaban en la pública por los carteles y esto después repercutía en balaceras donde había homicidios o heridos", indicó el fiscal Matías Edery.
Además de los cinco homicidios por los que algunos integrantes del grupo fueron acusado, uno de los hechos que más impacto público generó fue la balacera contra el supermercado Único de Lavalle al 2500, ocurrida el 2 de marzo a la madrugada. "Messi te estamos esperando. Javkin es narco no te va a cuidar", decía el mensaje hallado en el lugar del hecho, donde una persona que se bajó de una moto disparó contra el comercio. "El ataque buscaba un alto impacto mediático, generar conmoción pública. Fue la primera hipótesis que manejamos. La familia Roccuzzo no tenía nada que ver con el ataque, buscaban visibilidad. El objetivo era perjudicar los negocios formales e informales de los líderes de la barra brava de Newell's", analizó el fiscal Franco Carbone, a cargo de la acusación por ese hecho.
Más delitos
Este viernes la audiencia, que había sido suspendida el jueves por el corte masivo de energía eléctrica en la ciudad, continuó con el desarrollo del fiscal Adrián Spelta sobre los delitos atribuidos a cuatro de los sindicados miembros de la asociación ilícita. Entre ellos está el robo del auto a uno de los propios miembros de la banda, Leonel Elisandro B., ocurrido el 28 de febrero pasado.
Según Spelta, aquel día Tais F. se contactó con Carlos O., detenido en la cárcel de Coronda y sindicado organizador de la asociación ilícita, para indicarle donde se encontraba Leonel B. con su vehículo. Así fue que Antonela F., también señalada como organizadora del grupo, siguió las órdenes de Carlos y se dirigió a Constitución al 3300 junto a Gregorio R., quien conducía el vehículo. Una vez en el lugar, según la acusación, a punta de arma de fuego obligaron a Leonel a subirse al auto en el que habían llegado y así lo despojaron de las llaves de su vehículo, un Renault Sandero, y de su celular.
>>Leer más: Crimen con mensaje: identificaron al joven asesinado a balazos en Amenábar al 6200
Ese auto fue el que un día después, a las 19.20 del primero de marzo, se utilizó para cometer uno de los homicidios. Para el fiscal Spelta fue Gregorio R. quien conducía, y junto a dos personas no identificadas llevaron a Benjamín Echavarría a la cuadra de Amenábar al 6200, con el fin de dejar un cartel amenazante en la vivienda de Emanuel "Tato" Leguizamón, un recluso enemistado con Pablo Camino y cercano a Carlos "Toro" Escobar, otro de los líderes de la barra brava leprosa. Del auto, según el relato de la Fiscalía, se bajaron todos menos el conductor, y en el momento en que Echaverría se adelantó para mirar hacia la vivienda, otro de los sujetos le disparó nueve balazos por la espalda. Junto a su cadáver se halló un cartel: "Te trajimos un regalito Tato, para Emanuel Leguizamón. Sapo si se sienten zarpados nos zarpamos. Atte La Mafia".
Spelta indicó que, dos días después de ese homicidio, Gregorio y Antonela entregaron el auto a otras dos personas, no identificadas hasta el momento por la Justicia, que cometieron otro asesinato. En la zona de Vera Mujica y Pasaje Independencia interceptaron a Wilson Daniel Perdomo Silveira, dueño de un local de comidas, quien iba a bordo de su camioneta y fue acribillado con diez balazos de calibre 9 milímetros. Los autores del crimen se dieron a la fuga y en la zona de Ceres y Vera Mújica intentaron quemar el auto aunque no lo lograron dado que el fuego no se propagó.
>>Leer más: Cinco asesinatos en un mes en una guerra entre facciones de Los Monos
Con relación al robo del vehículo, Carlos O. y Antonela F. fueron acusados por el delito de robo agravado por haber sido cometido en lugar poblado y en banda y por el uso de arma de fuego no hallada. En cuanto al crimen de Echavarría, el fiscal Spelta les atribuyó a Carlos, Taís F. y Antonela el homicidio doloso doblemente calificado por promesa remuneratoria y por el concurso premeditado de dos o más personas. Mientras que por el crimen de Perdomo Silveira fueron acusados de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en carácter de partícipes necesarios. Además, a Gregorio B., a quien le habían robado el auto, lo acusaron de encubrimiento agravado por el delito especialmente grave. Spelta entendió que al hacer la denuncia por el robo ocultó datos para entorpecer la investigación.
Misma arma
A su turno los fiscales Franco Carbone y Federico Rébola, de la Unidad de Balaceras, desarrollaron otros dos hechos violentos enmarcados en esta saga. El primero fue una ataque a balazos contra un carro de comida rápida perteneciente a un familiar de "Tato" Leguizamón, hecho ocurrido el 19 de febrero. Casi dos semanas después, con la misma arma que se utilizó en el caso anterior, se produjo el atentado al supermercado "Único" de la familia Roccuzzo.
Sobre el ataque contra el supermercado de los suegros de Lionel Messi, la acusación ubicó a Pablo Nicolás Camino como instigador del hecho desde la cárcel de Rawson "con el objeto de infundir temor e intimidar a los habitantes de la ciudad". Para el fiscal Carbone el atentado, cuyos autores no fueron identificados, se enmarcó "en una serie de ataques armados y hechos violentos que tienen por objeto perjudicar los negocios formales e informales realizados por los integrantes de la barra brava de Newell's". Todo esto con el trasfondo del conflicto entre los miembros de Los Monos con control en el paravalanchas leproso.
>>Leer más: Conmoción de Rosario al mundo tras el ataque a tiros al súper del suegro de Messi
Ese hecho comenzó a esclarecerse cuando los resultados de los peritajes de las vainas servidas recolectadas en el lugar indicaron que habían salido de la misma arma utilizada en el ataque al carribar "El Buscavidas", de Pellegrini y Fraga, el 19 de febrero pasado. Por ese episodio, además de Camino como instigador, fueron acusados Antonela F., Axel C. y Gregorio R. como quienes participaron del ataque. A Camino le atribuyeron el delito de amenazas simples agravadas por el uso de arma de fuego en carácter de instigador, mientras que a los otros tres les achacaron el mismo delito pero como partícipes primarios.
Extorsiones y amenazas
En tanto, el fiscal Pablo Socca desarrolló otros tres hechos de amenazas coactivas y extorsiones. Uno ocurrió el 6 de noviembre de 2022, cuando según la acusación Gregorio R., Magalí A. y Tais F., bajo las órdenes de Camino, fueron a una vivienda de Garay al 3400 a amenazar a su moradora: "Venimos de parte de Nico Camino. Tenés que dejar la casa. Mañana tenés que irte". Las amenazas, indicó el fiscal, continuaron luego vía telefónica.
Antonela F. y Constanza N. fueron acusadas de haber planificado y realizado, entre el 21 y el 22 de febrero, una seguidilla de intimidaciones contra una mujer y su familia, habitantes de una vivienda de Pasaje Giachino al 4000. Les exigían la entrega de una suma de dinero o de bienes materiales bajo amenaza de muerte, de ataques a balazos y de usurpación de vivienda.
Días más tarde, Gregorio R., Antonela F. y un menor de edad, en tanto sostuvo el fiscal Socca, llegaron a una casa de Quintana al 18000 y dejaron una nota manuscrita indicando a los habitantes de la vivienda que se comunicaran con un número telefónico. Luego, antes de retirarse, dispararon cuatro balazos contra la vivienda y contra un menor de edad que pasaba en bicicleta pero no alcanzó a ser herido.