Carlos Cáceres, el papá del chico de 14 años asesinado en la emboscada a un colectivo de la hinchada de Newell's el jueves pasado, cuestionó con dureza a la Justicia, al accionar de la policía y a los dirgentes rojinegros.

Carlos Cáceres, el papá del chico de 14 años asesinado en la emboscada a un colectivo de la hinchada de Newell's el jueves pasado, cuestionó con dureza a la Justicia, al accionar de la policía y a los dirgentes rojinegros.
"Le quiero decir a la jueza qu no voy a declarar. Yo no creo en la Justicia y no soy botón. Esto se arregla cara a cara, mano a mano, tiro a tiro. Uno a uno van a caer”, dijo con temeridad en una entrevista a un canal de TV rosarino.
En compañía de su esposa, Cáceres dijo que si hijo Walter (quien murió el viernes pasado luego de recibir varios disparos en la autopista a Buenos Aires, frente a barrio Las Flores) “no tenía nada que ver con la disputa entre Pimpi y el Panadero, se equivocaron de colectivo”.
Hizo responsable a la jueza Roxana Bernardelli, que llevó adelante las causas contra el ex líder de la barra leprosa, si a él o a algún integrante de su familia le pasara algo. También le pegó a la policía y dio a entender que en la emboscada del jueves pudo haber pasado que alguien pagó para que mirarán para otro lado, "aunque yo no digo que toda la policía sea corrupta", aclaró.
Por último le pegó a la dirigencia de Newell's y a su presidente guillermo Lorente: “¿Cómo no sabe lo que pasa? ¿De dónde salen las entradas para la barra? ¿Quién les da la plata para alquilar los colectivos? Que no se haga el desentendido”, concluyó.




