Buenos Aires.— Patricia Nine, la hija del dueño de un shopping de Moreno
que en 2004 permaneció 25 días secuestrada, describió en detalle cómo la capturaron y apuntó que el
momento más dramático de su cautiverio fue cuando la policía la rescató a los tiros en una acción
en la que murieron dos de sus captores. El relato lo brindó ante los integrantes del Tribunal
Nº 3 de San Martín, que juzga a los cuatro imputados por el suceso.
En la audiencia, la mujer contó que la secuencia más
emotiva la vivió cuando los uniformados ingresaron al sitio donde estaba secuestrada. "Sentí unos
golpes y cuando quise reaccionar tenía a dos personas encima. Eran Tito y su ayudante (por sus
captores). Ahí me di cuenta de que eran tiros. Tito me miró y se pegó un tiro en la cabeza y el
otro cayó herido y me dijo que gritara «soy Patricia». Entonces, entró la policía y terminó todo",
relató Nine.
La mujer declaró ayer a la mañana ante el tribunal donde ya
estuvieron frente a los jueces los cuatro acusados: dos de los imputados se negaron a declarar y
los otros dos proclamaron su inocencia.
Una novela. Con voz pausada, Nine relató al tribunal que la mañana del 28 de
septiembre de 2004 iba en su Chevrolet Astra junto a sus dos hijas y sus dos sobrinos al colegio
"Bartolomé Mitre Day School", de Moreno, cuando otro vehículo le cerró el paso.
"Descendieron dos hombres armados, uno de ellos tenía un
arma larga (un FAL) y tenía puesta una capucha del hombre araña. Este empezó a golpear el vidrio de
la puerta con el arma para que le abriera. Yo estaba desesperada por los chicos, entonces abrí y me
sacaron a la fuerza", recordó.
Después, a la mujer la introdujeron en otro auto, le
dijeron que se tirara en el piso del asiento trasero y le cubrieron la cara con varios trapos. Ella
explicó a los jueces que el diálogo con los captores se inició "en forma muy despectiva" y uno le
preguntaba: "¿Vos sos la de Nine, sos la nuera de Nine?". Después circulamos por la calle como una
hora hasta que escuché como un «crick» igual al alerta de un Nextel y después el ruido de unas
cadenas y unas cortinas", precisó.
Nine memoró que, con la cabeza tapada con un buzo, la
llevaron a un cuarto, la tiraron en una cama que había en el piso y le ataron el tobillo con una
cadena a la pared. Cuando le volvieron a preguntar quién era, la mujer contó que les respondió que
era "la hermana de Mariano (Nine) y la madre de las nenas" que iban en el auto, dando a entender
que los captores no sabían si habían secuestrado a la persona indicada.
El bautismo del captor. "Luego uno me preguntaba por la plata y cuánto
facturábamos. Yo en ese momento le pedí: «Señor, por favor sáqueme el buzo de la cara porque me
siento mal» y ahí me pidió que mejor le eligiera un apodo y yo le puse Tito", contó. Entonces le
sacaron el buzo, ella preguntó si se iba a ir en el día y su cuidador, que usaba la máscara de
hombre araña de su cómplice, le dijo: "Esto no es un secuestro express, va durar 30 ó 40 días".
La mujer dijo que entonces se impacientó y, enojada, le
preguntó a Tito: "¿Ustedes no averiguaron que nosotros tenemos una deuda de 16 millones de pesos en
Uruguay? ". Entonces, el captor le contestó: "Bueno, ahora van a tener una deuda de dieciséis
millones y medio".
Casi en el mismo momento, otro de los secuestradores se
comunicaba con su marido y le decía: "Juntá un millón y medio de dólares o te la devolvemos en
pedazos". Durante el cautiverio, el hombre que la cuidaba le llevó un diario para que viera "lo
famosa" que era.
También dijo que pocos días antes de la liberación le
explicaron que, cuando su familia pagara el rescate, ella tenía que ir a una casa de familia porque
seguramente la iban a reconocer y no a una remisería. Además en el caso de que la policía llegara
antes, ella tenía que tirarse al suelo y gritar que era Patricia.
Finalmente, Nine fue liberada el 23 de octubre del 2004 por la policía tras
tirotearse con los dos captores y sin que se pagara rescate. l (Télam)