Dos asaltos cometidos mediante la modalidad conocida como salideras bancarias se
produjeron ayer a la tarde en el macrocentro y en la zona sur de la ciudad con escasos minutos de
diferencia. En uno de los atracos, los ladrones se llevaron 60 mil pesos en efectivo que estaban
destinados al pago de quincenas para obreros de la construcción. En el otro, un dúo se alzó con 38
mil pesos que pertenecían a un sindicato y que también deberían haber ido al bolsillo de los
trabajadores (ver a parte).
El episodio más importante en cuanto al monto de lo robado
sucedió en el sur de la ciudad. Y por el hecho, agentes de la subcomisaría 20ª y de la Inspección
de Zona 3ª demoraron a cuatro personas, entre ellas dos empleados de la víctima. Además, los
voceros dijeron que "están identificados los presuntos autores materiales del atraco".
Claudio Cavallis, de 40 años, trabaja como contratista de
obras y ayer, alrededor de las 14.45, había completado una recorrida por un par de bancos de donde
retiró los fondos necesarios para pagar las quincenas a los trabajadores de una obra en
construcción ubicada en Pueyrredón y Montevideo.
La recorrida. Según trascendió, el empresario retiró 10 mil pesos del
banco Bisel de peatonal Córdoba y Entre Ríos, y 20 mil de la casa central del Nuevo Banco de Santa
Fe. Poco después se encontró con su padre, que le acercó unos 30 mil pesos más.
El asalto se produjo cuando Cavallis llegaba a su
domicilio, en Saadi Carnot al 6000 (San Martín a la misma altura). De acuerdo a voceros de la
investigación, el empresario fue abordado por dos hombres cuando descendió de su camioneta y se
aprestaba a ingresar a su casa. Según le comentó a la policía, uno de los hampones exhibió un arma
de fuego y era de contextura física robusta.
Al parecer la víctima, segundos antes del atraco, alcanzó a
ver dos hombres en una moto en la esquina Saadi Carnot y Muñoz. Esas mismas personas fueron las que
lo sorprendieron frente a su vivienda y, bajo amenaza de muerte y tras efectuarle un golpe en la
cara el arma, le quitaron el dinero. Después huyeron en una moto de baja cilindrada. El atraco fue
denunciado primero al Comando Radioeléctrico y luego en la subcomisaría 20ª por razones de
jurisdicción.
El comentario. Los investigadores comenzaron a trabajar en el asunto y al
escuchar el relato de la víctima obtuvieron un dato interesante. Uno de los empleados de Cavallis
le contó anteayer que en su barrio, Cabín 9 de Pérez, había escuchado un comentario "de que lo iban
a chorear". Ese operario fue ubicado por efectivos de la Inspección de Zona 3ª y una comisión
policial acompañada por el empresario asaltado se acercó hasta su domicilio, en Los Aromos al 100
bis.
A pocos metros de allí, según indicaron fuentes de la
investigación, se toparon con dos hombres jóvenes "que estaban desarmando una moto en la vereda".
Ese vehículo era similar al que describió la víctima como el que usaron los asaltantes. Por ese
motivo, esos dos muchachos quedaron demorados al igual que el trabajador y un compañero de éste,
mientras se aclaraba la situación.
Un pesquisa contó luego que, mediante un reconocimiento en álbum
fotográfico, se pudieron obtener datos de los dos supuestos autores materiales del robo, un
muchacho conocido como el pibe chorro y otro afincado en la villa La Granada, en la zona sur de la
ciudad. l