Policiales

Dos años de prisión condicional por ayudar a la fuga de evadidos

La masiva fuga de presos ocurrió el pasado 7 de mayo, a la altura del kilómetro 3 de la autopista.

Sábado 06 de Julio de 2019

Cuando el 8 de mayo se concretó la fuga masiva de presos de un furgón del Servicio Penitenciario (SP) en la autopista Rosario-Santa Fe, a la altura del kilómetro 3, los evadidos se desperdigaron en distintos sentidos hasta que seis de ellos fueron recapturados paulatinamente. A Andrés D'Angelo y Alfredo Rojas se los halló en una villa miseria de la provincia de Buenos junto a Wilfredo Josué Risso Patrón, de 27 años, quien según la Justicia los ayudó a escapar. Por eso, el joven fue condenado a dos años de prisión condicional con reglas de conducta y una multa de mil pesos por encubrimiento doloso doblemente agravado por delito precedente especialmente grave y por ánimo de lucro, y tenencia ilegítima de arma de fuego.

La estrategia que utilizaron tanto D'Angelo como Rojas para escapar quedó en evidencia cuando las fiscales Georgina Pairola, de la Unidad de Homicidios, y su colega Karina Bartocci, de Violencia Institucional, llevaron a los evadidos al Centro de Justicia Penal tras ser recapturados el 28 de mayo pasado.

En esa instancia los reos fueron acusados por los delitos de evasión, portación de arma de fuego, robo, hurto y robo calificado por el uso de arma. Pero junto a ellos estaba una mujer y su hijo, Wilfredo Risso Patrón, ambos fueron imputados también de encubrir y ocultar a los dos maleantes en una casa de Villa Gobernador Gálvez, para luego trasladarlos a Buenos Aires.

La acusación

Según las fiscales, Nancy V., de 49 años, y su hijo Josué, apresado junto a los prófugos en una villa de la ciudad bonaerense de Avellaneda, aguantaron a los maleantes junto a una tercera persona aún no identificada en una casa de Piazza al 200 de Villa Gobernador Gálvez entre el 13 y el 21 de mayo. En el marco de los procedimientos para dar con en el lugar se secuestró una carabina calibre 22, una escopeta 12/70, una granada de mano y teléfonos celulares.

De acuerdo a la teoría fiscal, el trabajo de madre e hijo tenía como recompensa un suma de dinero no especificada. Y a espaldas de sus peligrosos inquilinos, también barajaron la posibilidad de entregarlos, aunque desistieron de ello cuando confirmaron que el Estado no ofrecía recompensas.

Entonces Wilfredo aceptó que los evadidos le dieran dinero para arreglar un Volkswagen Voyage con el cual los llevó a Buenos Aires. En el camino, según describió la fiscal Pairola, tuvieron un tiroteo con efectivos de Gendarmería Nacional en un control a la altura Zárate, pero lograron seguir camino.

Una vez en Villa Tranquila, Wilfredo alquiló una casa, compró comida y estableció contactos para que los reos cruzaran la frontera rumbo a Uruguay. Pero la Policía Federal interceptó una llamada de ese hombre con su madre en la cual citaba a uno de los prófugos.

De ese modo se notificó al Ministerio de Seguridad de Santa Fe el probable paradero. La Fiscalía asignó entonces personal de Contrainteligencia de la Policía de Investigaciones (PDI) para colaborar con los agentes federales, lo cual derivó en la captura de los evadidos y de Risso Patrón. En su poder tenían dinero, una placa policial, dos pistolas calibre 9 milímetros y las esposas robadas a los carceleros el día de la fuga en la autopista.

Mientras que Nancy cumple la medida cautelar con arresto domiciliario por un plazo de 90 días tras un acuerdo entre Fiscalía y defensa, su hijo salió del Centro de Justicia Penal esposado y cumplió la medida cautelar tras las rejas.

Juicio abreviado

Tras reconocer su culpabilidad, Risso Patrón concurrió ayer a una audiencia para dar su conformidad a un trámite de juicio abreviado donde resultó condenado a dos años de prisión condicional con reglas de conducta, multa de mil pesos por encubrimiento doloso simple doblemente agravado por delito precedente especialmente grave y por ánimo de lucro, y tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil.

La fiscal Bartocci y el abogado defensor, José Guirado, expusieron el acuerdo ante la jueza de primera instancia Silvia Castelli, que finalmente lo homologó y dictó la sentencia condenatoria. Desde la fuga suman seis los evadidos que fueron puestos nuevamente tras las rejas.

Carlos D'Angelo se encontraba cumpliendo una condena a 23 años de cárcel por el homicidio críminis causa del comerciante Edgardo Giménez, en Granadero Baigorria, durante un robo a su negocio ocurrido el 30 de octubre de 2014. Rojas, en tanto, purgaba una pena a 25 años como autor material del homicidio de Rodolfo Adalberto Sotelo, asesinado el 11 de septiembre de 2010.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario