“Nunca agredí físicamente a las empleadas. Cómo voy a amenazarlas. Es cierto que estaba de
muy mal humor. Tal vez haya dicho algo de lo que dicen que dije. Cuando a uno le roban 40 mil pesos
no dice recórcholis”, comentó ayer Daniel Peressotti.
El interés del farmacéutico, afirma, es que se despeje la idea de que
agredió a las trabajadoras de la farmacia. “Si hubiera sido como dicen por ahí cuatro de
ellas no habrían seguido hoy trabajando conmigo. La única que se fue es una chica que trabajó el
día del robo por única vez a prueba. Y el que me denuncia es su padre, que no sé qué fin
persigue”, le dijo a La Capital.
Peressotti asegura que el robo le pareció muy extraño por dos motivos:
la plata estaba en una caja fuerte a la que los delincuentes no habrían podido acceder sin
indicación y ese dinero iba a ser retirado ayer por la mañana por lo que el momento para sustraerlo
era el elegido.
“Igual yo no acuso a nadie. No desconfío de las chicas. Hemos
sufrido muchos robos, fueron 19 en 2007, y siempre termino reponiendo lo que les roban a mis
empleadas. Varias veces tuve que comprarles los celulares que les sacaron”, comentó.
El comerciante y concejal rosarino afirma que una sola persona la
denunció en Tribunales. Sin embargo el juez Correccional Edgardo Bistoletti señaló que son dos las
empleadas que se presentaron a implicarlo en una causa que aún no está caratulada pero que
probablemente será por amenazas. El magistrado ordenó un examen forense a una de las denunciantes
para determinar si, como asegura, resultó golpeada.
“Cuando me avisó mi abogado fui a la farmacia. Y sí, no estaba
contento, pero de la manera que dicen no me peleé con nadie”, redondeó el concejal del Frente
para la Victoria.






























