Policiales

De alto perfil mediático y ligado a causas resonantes

Era el jefe policial con más reconocimiento mediático en Rosario, por sobre el jefe de la URII que en ese momento era José Luis Amaya (el recientemente retirado jefe de la fuerza provincial) y su segundo, Raúl Ardiles

Domingo 18 de Febrero de 2018

Guillermo Morgans no era un comisario cualquiera. Era el jefe policial con más reconocimiento mediático en Rosario, por sobre el jefe de la URII que en ese momento era José Luis Amaya (el recientemente retirado jefe de la fuerza provincial) y su segundo, Raúl Ardiles. Era un comisario con llegada al Ministerio de Seguridad y de muy buena imagen para los jueces de los Tribunales rosarinos.

   Morgans había tenido participación en hechos resonantes como fueron la causa de Los Monos, motorizada a partir del crimen de Claudio "Pájaro" Cantero (ocurrido el 26 de mayo de 2013), el asesinato del empresario sindicado como narco Luis Medina (la mañana del 29 de diciembre de 2013 en el acceso Sur) y el ataque a balazos contra la residencia del entonces gobernador Antonio Bonfatti (el 11 de octubre de 2013 en el barrio La Florida).

   El secuestro de la computadora personal del auto de Medina el día que lo asesinaron motivó que Morgans fuera citado a la Legislatura provincial para dar explicaciones respecto de un confuso episodio en el que se peritó la notebook del empresario asesinado.

   Morgans, por órdenes superiores, le entregó el aparato al entonces secretario de Tecnologías para la Gestión del gobierno provincial, Javier Echaniz, y a su número dos, Martín Degratti, quienes se hicieron cargo del aparato.

   Pero el comisario fue asesinado antes de comparecer ante los legisladores. En mayo de 2015 el miembro informante de la Comisión Investigadora del "Caso Medina" de la Cámara de Diputados, Héctor Acuña, presentó las conclusiones de su investigación: "Los testimonios recabados dejan en claro las falaces explicaciones brindadas por los funcionarios del gobierno provincial en torno a la clara violación de la independencia de los poderes que se cometieron en torno a la computadora secuestrada", destacó. En diciembre de 2015 el fiscal penal Adrián Mac Cormack concluyó que no se incurrió en delito cuando se manipuló la notebook a pedido del gobierno santafesino.


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