Policiales

Cuatro tiros acabaron con la vida de un joven que mateaba con sus vecinos

Eduardo Aguirre tenía 25 años. Hasta el lugar donde estaba llegaron dos muchachos en moto, discutió con uno de ellos y lo mataron sin piedad.

Jueves 29 de Noviembre de 2018

Era una hora extraña para matar a la vista de todos. Fue a las 11.30 de ayer cuando dos hombres jóvenes llegaron hasta una casa de San Juan al 1300, en Villa Gobernador Gálvez, y tras una discusión con Eduardo Aguirre, de 25 años, le descerrajaron varios tiros con una pistola calibre 9 milímetros. La víctima recibió cuatro proyectiles y quedó tendido en el terreno donde se erige la casa en la que estaba "tomando mates", según contó su amiga Rocío, una adolescente que aseguró que el muchacho iba a su casa "a veces" por qué era amigo de su tía.


Un vecino que pasó por el lugar contó haber visto que "venían dos en una moto, uno se bajó, se sacó el casco y empezó a discutir con este pibe. Movían las manos para todos lados y eran gritos y gritos hasta que sacó una 9 milímetros y le empezó a tirar al pibe, que quiso meterse en la casa pero cayó en el patio, ahí en la tierra". Los tiros siguieron unos segundos más. Los homicidas se aseguraron así que nadie intentara mirarlos ni seguirlos, quienes se subieron a la moto y huyeron por calle San Juan hacia el sur.

Respecto al móvil del crimen, los investigadores no habían logrado hasta anoche determinarlos, y la única pista que tienen por ahora es que la víctima tenía antecedentes por robos desde 2014. Otra situación que llamó la atención de los pesquisas es que el hecho sucedió un día después de la muerte de Esteban Santamaría, a quien mataron a tiros en Libertad al 300, a sólo cuatro cuadras de donde ocurrió el hecho de ayer.

Detrás del alambrado

Aguirre había llegado a la casa de San Juan al 1300, entre Roque Sáenz Peña y General López, a media mañana. Allí lo recibían siempre bien y "no tenía problemas con nadie". Se quedaba un rato y luego se iba a su casa, a pocos metros del lugar que visitaba. En la vivienda a la que Aguirre iba residen dos familias y Rocío, la joven que estaba con él al momento del ataque.

La casa en que murió Aguirre es un terreno con dos viviendas a los costados y un patio compartido. La división con la vereda la marca una cerca de alambre. La víctima estaba en una de las viviendas y salió al patio a "cambiar la yerba al mate", según contó Rocío, quien escuchó "un montón de tiros". Entonces se asomó al patio y vio a Aguirre tirado, "como roncando". Allí murió y sus amigos lo taparon con una lona para "que no se lo viera así".

Desde la casa avisaron a la policía y llegaron efectivos de la 25ª junto al médico forense, que determinó muerte por "heridas de arma de fuego múltiples en el tórax y la espalda".

Según la Fiscalía, los atacantes dispararon al menos doce veces a juzgar por el número de vainas servidas que levantó la División Criminalística de la Policía de Investigaciones. La fiscal Georgina Pairola quedó a cargo del caso y ordenó verificar si en el lugar hay cámaras privadas o bien otro tipo de cámaras de vigilancia en calles cercanas, para observar el derrotero de la moto de los asesinos.

El personal de Homicidios relevó datos de posibles testigos y el hermetismo se rompió ante la descripción que algunos vecinos dieron de la moto. "Era una Yamaha FZ de color negro en la cual se fueron y casi se caen cuando arrancaron", dijo un testigo.

Al ser entrevistada por la prensa, la abuela de la víctima refirió que el joven se dedicaba a la carpintería y que no encuentra explicaciones para el asesinato.

En tanto un vecino, una vez que las cámaras y los policías se fueron, contó otra historia sobre la muerte de Aguirre: "Yo no sé nada, pero acá vienen siempre los narcos a querer que uno venda drogas para ellos o para sacarte la casa. No sé si a este pibe lo mataron por eso, no sé en que estaba, pero a tres cuadras de acá hay un búnker donde se juntan todos. El narco está metido en el barrio, acá era tranquilo antes amigo y yo a este chico sólo lo conocía por que mi hija lo conocía", dijo.

Otros vecinos de la cuadra miraban desde una distancia prudente el patio de la casa de calle San Juan, no se acercaban ni preguntaban demasiado, saben que mientras menos se vea y menos se sepa, siempre es mejor.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});