Las defensas de los 19 policías que fueron absueltos de culpa y cargo en el juicio donde se les atribuía la muerte y desaparición de Franco Casco volvieron a fijar posición tras el anuncio del veredicto. Reiteraron que el planteo de fiscalía y querellas es un relato vacío porque no se cimentó en evidencia. Afirmaron que sostendrán el pedido de procesos por falso testimonio a quienes, según dijeron, mintieron en el trámite para construir una falsa versión de los hechos. Y remarcaron que ellos sí ofrecieron a la familia Casco una historia auténtica al decir, con evidencia, por qué los acusados son inocentes.
El defensor público Martín Gesino tuvo la representación de ocho policías acusados. "Lo que dije en el alegato lo repito ahora. La acusación no fue sustentada en pruebas. No tenemos asesinato, ni tortura, ni desaparición. Tuvimos un planteo que fue un dogma", dijo a media hora del anuncio del veredicto. "Ni la fiscalía ni la querella mostraron evidencia. No hay evidencia de cómo fue la detención, la tortura supuesta, el traslado del cuerpo, la violencia en algún tipo de marca o hematomas en el cadáver según la autopsia. Y lo más importante es que respetuosamente fuimos nosotros quienes le brindamos a la familia Casco, porque a la defensa pública le interesa hacerlo, una explicación de lo que pasó. Porque le dijimos que las personas acusadas son inocentes y probamos por qué lo decíamos. La acusación contó una historia que no probó. Convencieron a la familia Casco de una historia que nunca ocurrió".
Para Gesino, los dos vocales que definen el voto mayoritario (Eugenio Martínez y Ricardo Vázquez) absuelven de manera redonda lo que supone, al liberarlos de culpa y cargo, considerarlos inocentes.
"El fallo es acertado y tiene que ver con la prueba rendida en la causa", sostuvo la defensora Antonela Travesaro, que defendió al jefe de la comisaría 7ª Diego Alvarez, que tenía pedido de prisión perpetua. "Sobre el voto en disidencia (del vocal Otmar Paulucci), es importante que ya no haya desaparición forzada -delito gravísimo- sino privación ilegítima de libertad. Es significativo que la desaparición forzada, que es lo que derivó en que el caso fuera tratado por la jurisdicción federal, no existió para ninguno de los jueces. Es una justa decisión. No había elementos para dictar condena a nadie", afirmó.
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"El veredicto, en su mayoría, estuvo ajustado a la verdad de los hechos. Estamos a la espera de los fundamentos que robustecen a la decisión final de absolución y libertad de los detenidos", dijo el abogado Germán Mahieu, defensor de César Acosta, quien hizo la detención de Franco. "La lucha no culmina con esta justa decisión. Seguramente la fiscalía y la querella recurrirán el fallo y la Cámara Nacional de Casación revisará toda la causa. Nosotros seguiremos insistiendo en la verdad e inocencia e impulsaremos las causas contra la perito de parte Virginia Creimer que dijo cosas insustentables en el juicio, al abogado Diego Rodríguez de la Secretaría de Derechos Humanos que fue refutado por fiscales provinciales y el perito Torres quien trabajando en la DATIP de la fiscalía de Buenos Aires hizo en esta causa una pericia privada quien dictaminó hace cinco años el hallazgo del tatuaje de Casco en los videos de Génova y Avellaneda. Ocurre que esta persona tenía incompatibilidad para hacer esos trabajos particulares y después negó dicha labor, pero su firma estaba certificada por escribano público y estampa de su dígito pulgar, por lo que se le inició un sumario. Todos falsearon sistemáticamente sus declaraciones".