Policiales

Confirman condena a prisión perpetua por un homicidio

La Cámara Penal ratificó la pena para "Tunchi" Suárez, a quien hallaron culpable de matar en la Navidad de 2015 a Lucas Joel Fernández.

Miércoles 17 de Octubre de 2018

La Cámara Penal confirmó la pena de prisión perpetua para Jorge Eduardo "Tunchi" Suárez, de 24 años, condenado por el crimen de Lucas Joel Fernández. La víctima fue emboscada la Navidad de 2015 en Sorrento al 1000, por donde iba en moto con un amigo, chocó contra un poste de luz y fue ejecutado en el suelo. Luego le robaron las zapatillas y una gorra. Por dos votos a uno, los jueces que revisaron el fallo de primera instancia concluyeron que el acusado actuó con "conocimiento y voluntad dirigidos a concretar el homicidio, aprovechándose de la incapacidad de defensa de la víctima".

En abril pasado el tribunal oral conformado por los jueces Irma Bilotta, Alejandro Negroni y Gonzalo López Quintana condenó a Suárez a prisión perpetua como culpable de homicidio calificado por alevosía, lesiones graves agravadas por uso de arma de fuego, portación ilegítima de la misma y hurto calificado en ocasión de "infortunio particular del damnificado".

Durante el juicio oral el fiscal de Homicidios Miguel Moreno logró probar a través del relato de tres testigos clave (el amigo que iba con Fernández en la moto, y una joven y su madre que presenciaron la emboscada) la participación de Suárez y del coimputado Emanuel "Paca" Esquivel, de 23 años y condenado como coautor del homicidio a 3 años y 6 meses de prisión.

Desde atrás

Según la hipótesis confirmada por la Cámara Penal, el hecho ocurrió a las 6 del 25 de diciembre de 2015 cuando Fernández y David Páez circulaban en una moto por Lambaré al 1100 y Esquivel les salió al cruce y discutieron. Sin embargo la moto retomó la marcha y unos metros más adelante Páez advirtió que otra persona salía por detrás y les disparaba.

Lucas aceleró y en ese momento una bala impactó en el brazo de su acompañante. La moto se desestabilizó, el herido cayó y el conductor impactó de lleno contra un poste de madera del alumbrado público.

Desesperado, Páez le preguntó a Lucas si estaba bien, pero éste no le contestó porque se había desvanecido. Entonces decidió escapar y se puso a resguardo en un terreno desde donde vio que los acusados daban vuelta el cuerpo de la víctima y le robaban las zapatillas y una gorra.

El testimonio del principal testigo fue complementado por el de una joven y su madre que caminaban por el lugar. Una de ellas confirmó la discusión y el choque, y la otra escuchó el disparo y luego vio a Suárez dirigirse a su casa sujetando el arma en una mano y las pertenencias de Lucas en otra.

La condena fue apelada por el defensor Juan Ignacio Bazet, quien basó su planteo en supuestas contradicciones entre las testigos, cuya interpretación derivó en un fallo "arbitrario". Además recordó que no se halló el arma homicida ni vainas y que había hostilidad de las mujeres hacia su asistido.

Diferencias menores

El fallo fue analizado por los camaristas José Luis Mascali, Georgina Depetris y Carlos Carbone. "Las diferencias observadas son menores y periféricas. No neutralizan el valor de cargo", sostuvo Mascali sobre las pruebas, para agregar: "No toda falta de coincidencia entre las declaraciones de las mujeres remite inexorablemente a una contradicción. Es más, suele suceder que haya desacuerdos en los detalles, lo cual hace más creíbles los testimonios".

Sobre la ausencia del arma el juez recordó que el acusado fue visto entrar y salir un par de veces de su casa, que no fue requisada más a fondo porque la policía debió rescatarlo de un posible linchamiento.

Respecto del agravante de alevosía, Mascali señaló que ésta pudo idearse en el mismo camino del delito desde que la moto fue interceptada mediante disparos hasta el final de la vida de Fernández cuando recibió el disparo alevoso".

"Suárez actuó con conocimiento y voluntad dirigidos a concretar la finalidad homicida, aprovechándose de la incapacidad de defensa de Fernández, que estaba en el suelo, consciente o inconsciente pero con un fuerte golpe en su cabeza producto del choque", resume Mascali al votar por la confirmación del fallo, avalar el concurso de delitos y el máximo de la pena impuesta.

Mientras que Depetris adhirió a ese voto, Carbone lo hizo de manera parcial. Se apartó respecto de calificar el homicidio con alevosía ya que si bien da por probado que se configuró el requisito de indefensión de la víctima, entiende que "no puede concluirse" que el acusado "haya obrado con el ánimo de preordenación".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario