Policiales

Condenan a dos jóvenes por matar a otro a balazos en una venganza narco

Los consideran soldaditos que actuaron a pedido de una mujer a la que le habían robado droga. Ella está con pedido de captura. Fueron 14 tiros.

Martes 03 de Julio de 2018

Dos jóvenes fueron condenados ayer por el crimen de Emanuel Miño, asesinado de 14 balazos en mayo de 2015 en la zona oeste luego de que una mujer lo acusara de haberle robado droga que tenía para vender en su casa. El fallo fue dictado por tres jueces que desde hace dos semanas juzgaron a Jorge Matías González, condenado a 18 años de cárcel, y a Víctor Alfredo Aguirre, quien recibió una pena a 18 años y medio que se unificará con una sentencia anterior por robo. Los dos fueron considerados coautores de un asesinato que, según quedó acreditado en el juicio, se motivó en una venganza narco. Una joven acusada como ideóloga de ataque está prófuga.

El fallo fue leído ayer al mediodía en una sala del Centro de Justicia Penal ante las partes, los dos acusados y los familiares de uno de ellos. El tribunal integrado por los jueces Mónica Lamperti, Alejandro Negroni y Román Lanzón —este último con una disidencia parcial— condenó a 18 años de cárcel a González, apodado "Re Mati", de 24 años; mientras que a Víctor Alfredo Aguirre, alias "Narigón", de 29, lo sentenciaron a 18 años y medio de prisión. Las razones de esa pena más elevada constarán en los fundamentos que se darán a conocer el próximo 23 de julio.

Los dos fueron sentenciados como coautores de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego y otro homicidio en tentativa, dado que en el mismo ataque recibió un disparo en el pecho otro muchacho, Jonathan A. La disidencia del juez Lanzón consistió en que este magistrado pretendía condenarlos al mismo monto de pena pero incluyendo además el delito de portación de arma de fuego. Sin embargo se impuso el criterio de la mayoría y de ese delito fueron absueltos.

"Clavado en el pecho"

El veredicto fue leído por la jueza Lamperti en un clima de silencio y formalidad, sin familiares de la víctima presentes en la sala. Aguirre, asistido por el defensor público Mariano Romero, contaba con una condena previa a 2 años y 6 meses de prisión condicional que le había dictado el juez santafesino Jorge Patrizi por un intento de robo calificado por el uso de arma de fuego y por ser en poblado y en banda. Esa pena fue unificada con la actual en 21 años de cárcel. González, sin antecedentes penales, fue representado en el juicio por el defensor Alejandro Paolini.

"La familia de Emanuel vive con un dolor clavado en el pecho que la aqueja día a día", dijo una vez concluido el trámite el letrado querellante Jorge Bedouret, quien representa a la pareja y el hijo de Miño junto a la abogada Sharon Juanto. "La muerte de Emanuel dejó sin hijo a su padre, Hernán, que lleva esto con mucho dolor, y sin padre a un bebé que apenas tenía meses cuando lo mataron", confió el profesional, que se manifestó conforme con el fallo.

Según indicó, el juicio acreditó que la motivación del ataque fue una venganza por el robo de droga aunque no llegó a demostrarse si ese robo fue cometido por Miño o si al joven lo habrían confundido con otra persona. Al igual que la querella, el fiscal de Homicidios Adrián Spelta había pedido condenas de 25 años para los dos acusados. Se retiró "conforme con el fallo".

Catorce disparos

Emanuel Miño fue asesinado de 14 balazos la madrugada del sábado 30 de mayo de 2015. El joven de 18 años, conocido como "Rocho", fue acribillado de 14 disparos después de que una joven lo acusara de haberle robado de su vivienda droga que tenía para vender. Según se planteó en la audiencia, eso ocurrió horas antes en la casa de Rocío Magalí P. Tras el robo, la joven conocida como "Maga" y en ese entonces de 23 años se dirigió a una casa de Pasaje 1853 al 6300.

Allí se encontró con "Re Mati" y con "Narigón" y les dijo que "Rocho" y "Pelusa" le habían robado la droga que tenía para revender. Según el fiscal, la chica "fue a buscar consuelo en sus proveedores" y éstos salieron en un auto mientras ella los acompañaba en la moto de un vecino que la acercó hasta ese lugar. De acuerdo con Spelta, los cuatro se dirigieron hasta Urquiza 8575 —que a esa altura lleva el nombre de Camino de las Carretas— donde estaban las dos víctimas tomando una gaseosa con amigos. Entonces "Maga" lo llamó a "Pelusa", que se acercó y discutió con "Mati" y luego con el Narigón. En ese momento se originaron los disparos tras los cuales Miño terminó muerto y Jonathan malherido.

Después de la balacera, los dos acusados huyeron y Magalí fue detenida. Fue imputada como ideóloga del crimen y tiempo después beneficiada con una prisión domiciliaria de la cual se terminó por fugar. "Narigón" cayó preso recién en octubre de 2015, después de protagonizar un accidente de tránsito que lo hizo recibir asistencia médica en el Heca. Allí se sacó una selfie que subió a distintas redes sociales y así la Justicia dio con él. Unos días antes había caído preso "Re Mati".

A pabellones distintos

Este último pidió hablar ayer ante los jueces. Desenvuelto y locuaz, explicó que por cuestiones de resguardo personal él había pedido no ser alojado en la cárcel junto al herido Jonathan A., actualmente preso por otra causa. Pero por un error en el escrito judicial remitido al Servicio Penitenciario, según dijo, se pidió resguardarlo de otro preso con el mismo apellido. Esto motivó que lo cambiaran de pabellón, donde estaba seguro y al que pidió regresar. Los jueces tomaron nota de su pedido para gestionarlo.

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