Policiales

Condenados a 12 y 6 años de prisión por un crimen en elFonavi del Parque del Mercado

Tras un juicio oral y público se dilucidó la mecánica del asesinato de Marcelo Basualdo, baleado en 2014 en Sánchez de Thompson al 100 bis

Jueves 21 de Diciembre de 2017

Dos jóvenes fueron condenados ayer a 12 y 6 años de prisión respectivamente por homicidio calificado por el uso de arma de fuego, uno como autor y el otro como partícipe secundario de un hecho ocurrido en diciembre de 2014 en inmediaciones del Fonavi del Parque del Mercado (en la zona sureste de la ciudad), donde tras una discusión fue asesinado Marcelo Basualdo, de 37 años.

Luego de una semana de debate oral y público el Tribunal conformado por los jueces Patricia Bilotta, Delia Paleari y Juan Carlos Curto condenaron a Facundo Angel "Taca" Navarro, de 23 años, y a Diego Urquiza, de 22, tras se hallados culpables del crimen de Basualdo, ultimado con disparos de arma de fuego el 13 de diciembre de 2014 a las 2.30 en Sánchez de Thompson al 100 bis.

La víctima encontró la muerte tras zafar en varias oportunidades de ataques similares en una zona donde los hechos violentos ganaron las páginas policiales enmarcadas en una disputa territorial donde también se inscriben actores del barrio Municipal.

Lo cierto es que el día del homicidio, Barrios fue sorprendido por los atacantes que lo interceptaron y le efectuaron dos disparos en el pecho. No conformes con ello le asestaron un par de puñaladas en el abdomen.

Ataques previos

La hipótesis sobre las motivaciones del crimen giraron en torno a un ajuste de cuentas o venganza. Finalmente la víctima murió en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), donde se constató que ya había sido asistido en otras oportunidades con secuelas físicas de incidentes violentos.

Luego de un pesquisa compleja, el fiscal Florentino Malaponte de la Unidad de Homicidios acusó formalmente a Navarro y Urquiza como coautores el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con amenazas coactivas calificadas.

Al primero también le endilgó tenencia ilegítima de arma de guerra de uso civil en calidad de autor. En el alegato de apertura del juicio el titular de la acusación solicitó una pena de 21 años de prisión efectiva para Navarro, y 19 años de prisión efectiva para Urquiza.

Durante el juicio Malaponte trató de probar otros hechos en los que estuvieron involucrados los imputados. Uno ocurrió 26 días después del homicidio de Basualdo, el 9 de enero de 2015 a la mañana, cuando en inmediaciones del Fonavi de Sánchez de Thompson al 100 bis amenazaron a la hermana de la víctima con un arma de fuego.

También le endilgó a Navarro una situación ocurrida el 4 de septiembre de 2014 a las 3.30 en Sánchez de Thompson e Hipócrates, cuando un móvil de Gendarmería Nacional que patrullaba la zona lo sorprendió portando un arma de fuego sin la debida autorización legal.

A su vez los defensores Iván Russo, del Servicio Público de la Defensa Penal (Spdp) por Urquiza, y la defensora oficial Susana Zulkarneinuff por Navarro, promulgaron la inocencia de sus asistidos tanto en el alegato inicial como los de clausura del debate, donde pidieron la absolución y atacaron la veracidad de los dichos de los testigos. Los acusados prefirieron no declarar.

Los testigos

La prueba de cargo que exhibió Malaponte estuvo sustentada fundamentalmente en el relato de tres testigos del crimen. Dos de ellos conocían a los acusados del barrio, y el tercero, que sólo observó a uno, también lo identificó.

Si bien ellos no vieron el momento preciso del ataque, sí alcanzaron a observar los movimientos inmediatamente posteriores: cuando el que disparó empuñaba el arma, y otro testigo que complementa esa circunstancia al afirmar que se guardaba "algo en la cintura".

Un cuarto testigo, que llamó al 911 apenas ocurrió el homicidio y dio el nombre de uno de los acusados, también fue evaluado como una prueba a favor de la hipótesis fiscal, aunque no asistió a declarar en el juicio a pesar de haber sido citado en varias oportunidades, incluso buscado por la fuerza pública.

Cabe destacar que durante la pesquisa la Fiscalía tropezó con la dificultad del ya naturalizado temor de los testigos, con cercanía geográfica con los imputados y sus allegados. Incluso esas personas fueron amenazadas varias veces para que no declararan en el juicio.

Esa información valiosa se cruzó con los relevamientos realizados por la Policía de Investigaciones (PDI) el día del hecho y la posterior pesquisa, intervenciones telefónicas, secuestro de armas de fuego y material balístico, pericias, fotos, croquis, y cartas de incidente con los llamados al 911.

Al cabo de una semana los jueces Paleari, Curto y Bilotta finalmente llegaron a una conclusión. En primer término decidieron absolver a Navarro y Urquiza por el delito de amenazas coactivas calificadas por desestimiento del fiscal.

Y a pesar de que Malaponte había solicitado una pena más elevada como "coautores", finalmente el Tribunal condenó a 12 años de prisión efectiva a Navarro como autor de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, portación ilegítima de arma de fuego de uso civil y tenencia ilegítima de arma de fuego, mientras que Urquiza fue penalizado con seis años de prisión efectiva como partícipe secundario del homicidio de Basualdo.

la calle. Sánchez de Thompson al 100 bis, donde mataron a Basualdo.

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