Un hombre fue condenado a 11 años de prisión por intentar asesinar a su cuñado, a quien baleó en la cabeza desde un moto hace dos años y medio en Villa Gobernador Gálvez. Se trata de Manuel Ignacio Capiaquí, quien fue sentenciado en un juicio oral por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y portación de arma de fuego de uso civil. Según fuentes judiciales, la pena está acumulada con una anterior correspondiente a una condena que el acusado no había terminado de purgar ya que incumplió una salida transitoria. Además fue declarado reincidente.
Los voceros consultados comentaron que el incidente por el cual fue condenado Capiaquí, de 30 años, ocurrió alrededor de las 20 del 9 de julio de 2014 en inmediaciones de Mendoza (hoy calle 17 de Octubre) y el bulevar San Diego de Villa Gobernador Gálvez. Por allí circulaba en una moto Francisco Daniel Quevedo, quien tenía 19 años y había terminado de ver un partido de la selección argentina.
En ese contexto apareció un joven en otra moto que se le puso a la par y le disparó. Quevedo recibió un balazo cerca de una oreja pero además, en su intento por escapar, aceleró su moto y luego de avanzar unos metros chocó contra un auto que circulaba de frente. El joven fue trasladado al hospital Gamen y Capiaquí fue detenido tres meses después, en septiembre de 2014.
Según fuentes del caso, el móvil de la agresión tuvo que ver con un problema personal. "Capiaquí salía con la hermana de Quevado y al parecer le había pegado a la chica. Por esta razón, Quevedo le fue a pegar a Capiaquí y éste quiso vengarse", reveló el vocero consultado, y agregó que durante el juicio declararon todos, incluso la hermana de la víctima, quien "volvió a estar en pareja con el acusado".
El juicio oral contra Capiaquí comenzó el pasado 21 de marzo ante un tribunal integrado por los jueces de primera instancia Juan Andres Donnola, Delia Paleari y Alejandra Rodenas. La acusación fue planteada por el fiscal Luis Schiappa Pietra y la defensa fue ejercida por Nancy Zully del Servicio Publico Provincial de la Defensa Penal.
En principio, el fiscal pidió catorce años de prisión efectiva por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa en concurso real con la portación ilegítima de arma de fuego no habida. La defensa, por su parte, solicitó que el caso se encuadrara como lesiones leves y solicitó la absolución de Capiaquí.
A lo largo de varias jornadas declararon más de diez testigos hasta que el pasado 29 de marzo se realizaron los alegatos de clausura. La Fiscalía insistió en pedir una condena a 14 años de prisión y la declaración de reincidente del acusado. La defensa propuso la absolución e inmediata libertad, aunque en forma subsidiaria pidió que se encuadre el hecho como un abuso de armas que contempla penas de uno a tres años, y que no se tuvieran en cuenta agravantes además de rechazar el planteo de reincidencia.
Finalmente, el lunes el tribunal se expidió y resolvió condenar a Capiaquí a once años, pena que contempla una anterior que el acusado no había terminado de purgar. En los próximos días el tribunal dará a conocer los fundamentos del fallo.