Buenos Aires.- Los investigadores del crimen del ciudadano colombiano
cometido ayer en San Fernando ahondaban la pesquisa en el nexo que tenía la víctima con otro
connacional que asiduamente ingresaba a la Argentina, informó hoy el superintendente de Zona Norte
de la policía bonaerense.
Tras asegurar que el hecho le “preocupa” y que se descarta otra pista que no sea la
del ajuste de cuentas, el superintendente Salvador Baratta dijo que una de las cuestiones que se
investigan ahora es el ingreso de la víctima al país y su relación con un colombiano que varias
veces vino a la Argentina y permaneció unos meses.
“Estos colombianos son casi fantasmas en el país, entraron y salieron con su pasaporte de
forma legal”, explicó el jefe policial, quien añadió que en el caso del asesinado Juan
Sebastián Ramírez sabe que “entró acompañando a otro sujeto que sí es habitué de viajar a la
Argentina”.
“Ahí es donde estamos apuntando la investigación, hay varias personas en el hecho y
estamos viendo quién es el que mas veces ingresó al país. Hay algunos que eran de venir en forma
asidua a Argentina, venir e instalarse un par de meses e irse de vuelta”, detalló el
superintendente a Radio Mitre.
Según Baratta, el joven asesinado por presuntos sicarios se movilizaba en una camioneta
Volkswagen Tuareg, que estaba a nombre de un argentino al que al parecer tenían como
testaferro.
El jefe policial descartó además la tentativa de robo como móvil del ataque: “Este hombre
(por Ramírez) cuando cae abatido queda a metros del matador y tenía un reloj Rolex que
prácticamente le hubiera solucionado bastante parte del año a este delincuente, aunque no le
interesó para nada, se subió a la moto y giró, como mostrando que indudablemente lo fueron a
buscar”.
“Para nosotros es totalmente un ajuste y lo que estamos evaluando son las hipótesis de
este caso”, dijo Baratta, quien consideró “preocupante” que “estos señores
tomen el territorio para hacer su negociado y después para abultar sus cuentas”.
Finalmente, el jefe policial se refirió al episodio similar ocurrido en el shopping Unicenter en
julio pasado, donde dos colombianos fueron asesinados: “Estos señores (por los de ayer en San
Fernando) y los de Unicenter marcan la línea de que están viniendo cada vez mas seguido al
país”.
El crimen de Ramírez fue cometido ayer a las 16 frente al local de náutica Renosto, situado en
avenida Del Libertador 1999, casi esquina Cordero.
Al negocio llegaron a bordo de una camioneta Tuareg la víctima Ramírez (29), su padre, un
hermano y un amigo, todos colombianos, y un argentino dedicado a la navegación.
Ramírez se quedó sentado en un banco en la puerta del negocio junto a su amigo, mientras que el
resto ingresó al local con intenciones de comprar un bote semirígido.
En ese momento, dos hombres aparecieron en moto, llamaron a la víctima por su nombre y le
efectuaron 12 o 13 disparos, tras lo cual escaparon sin robar nada, dijeron los informantes.
Según las fuentes, Ramírez recibió al menos siete disparos de pistola y murió en el lugar, donde
la Policía Científica halló 12 vainas de proyectiles calibre 9 milímetros.
La investigación quedó a cargo de los fiscales de San Fernando Diego Onorati y Luis Angelini,
quienes tomarán declaración a los testigos con el fin de elaborar un identikit de los
homicidas.
Baratta precisó a la prensa tras el hecho que la familia Ramírez dijo dedicarse al negocio de la
madera y que está “de visita” en la Argentina desde hace siete meses.
Otro investigador, en tanto, reveló a Télam que los colombianos viven a bordo de un yate
amarrado en Puerto Madero, y que por ese motivo estaba interesada en comprar el semirígido.
(Télam).-