Rodrigo M. se convirtió este martes en el quinto imputado por el feroz ataque a cuchilladas del que fue víctima Antonio Angel C. la noche del pasado 1º de julio en José Ingenieros al 100, en barrio Paladini o Costa Esperanza de Villa Gobernador Gálvez. Rodrigo fue acusado de como coautor de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en grado de tentativa. El juez de garantías Facundo Becerra resolvió aplicarle prisión preventiva efectiva hasta el 5 de diciembre de 2023, misma fecha que la que el juez Héctor Núñez Cartelle le había impuesto a sus familiares ya imputados.
La víctima recibió una brutal golpiza y al menos ocho puñaladas, pero sobrevivió. Una semana después del ataque ya habían sido acusados con la misma calificación como coautores Rubén Antonio M., de 63 años; y Rubén Daniel M., de 32. Y en calidad de partícipes necesarios Nora Alicia A., de 55 años, y Mayra Anahí C., de 29.
José Ingenieros al 100 bis es un punto rojo, bien marcado, en el mapa de violencia de Villa Gobernador Gálvez. La cuadra en cuestión está ubicada a unos 250 metros al este de calle Ecuador por un camino barroso que va hacia la barranca. La zona es un pedazo de tierra acostumbrado a los vaivenes de las disputas territoriales. Sobre uno de los paredones laterales del frigorífico Paladini se levantan tres barrios populares conocidos como La Vigil, Bajada Vigil y Costa Esperanza o Paladini, según con quien se hable.
Once días después del asesinato de Sergio Daniel Benítez, empleado de una empresa carrocera de 32 años, que fue baleado cuando llegaba a su casa, en la misma cuadra se produjo un ataque demencial del que fue víctima Antonio C., de 30 años. Según la acusación, el sábado 1º de julio alrededor de las 21.30 cuatro personas llegaron hasta uno de los pasillos de la cuadra. Eran los tres integrantes de la familia M. imputado y un cuarto hombre que aún no fue acusado.
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Los cuatro hombres se abalanzaron sobre Antonio C. y lo molieron a golpes. No conformes con eso, lo agredieron con armas blancas que portaban “con claras intenciones de darle muerte” según la valoración de la fiscal Marisol Fabbro, provocándole múltiples heridas en la cabeza, el tórax y el abdomen. En simultáneo, Nora A. y Mayra C. retuvieron a la pareja de la víctima, tomándola de los brazos, para evitar que intercediera en defensa de su compañero.
Mayra C. se incorporó al grupo de hombres y entre los cinco redondearon la paliza. Cuando se cansaron de agredir a Antonio, el grupo agresor se marchó del lugar. Una vez que se fueron, los vecinos evacuaron a la víctima al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez donde permanece internado hasta el momento en terapia intensiva.
Una semana después de la agresión, mientras Antonio C. peleaba por su vida en la UTI del Heca, Rubén M., su hijo Rubén, Nora A. y Mayra C. se sentaron en el banquillo de los acusados del Centro de Justicia Penal (CJP) para escuchar las acusaciones en boca de la fiscal Fabbro. Los dos hombres fueron acusados de la tentativa de asesinato del Antonio, agravado por el concurso premeditado de dos o más personas. A las dos mujeres, las imputó partícipes necesarias de la agresión. Para ellos, el juez de garantías Núñez Cartelle dictaminó prisión preventiva con vencimiento el 5 de diciembre de 2023.
A este escenario se le sumó ahora un nuevo acusado, Rodrigo M., acusado por la misma figura que los restantes integrantes varones de su familia, quien quedó preso con el mismo plazo que sus parientes. La suerte de los acusados está atada a la evolución de la víctima.