Policiales

Caso Franco Casco: la defensora de ocho policías dijo que es ilógica la acusación

Planteó una serie de puntos sobre los cuales entiende que sus pupilos no golpearon ni participaron de la desaparición del joven

Miércoles 20 de Diciembre de 2017

Los 30 policías acusados en la causa por el deceso de Franco Casco están procesados por distintas figuras penales relativas a desaparición forzada seguida de muerte del joven. Pero en una audiencia pública celebrada ayer la defensora oficial de ocho de ellos llamó la atención sobre que parece demencial que se le atribuya a la policía producir la desaparición forzada de una persona y que a la vez esa misma policía se haya preocupado por documentar tanto el contacto con esa persona, a la que ficharon dactiloscópicamente, le sacaron fotografías y a la que aludieron de modo reiterado con fiscales para pedir instrucciones sobre su destino.

La acción típica de la desaparición forzada es el ocultamiento, explicó la defensora oficial Rosana Gambacorta, en una audiencia en la Cámara Federal de Rosario. Pero los policías de la comisaría 7ª donde estuvo este joven bonaerense de 23 años se ocuparon a dejar constancia oficial de modos diversos sobre la presencia del muchacho en esa seccional de Cafferata al 300. Todo lo contrario a una conducta tendiente a ocultar o encubrir. Por eso Gambacorta, al final de la audiencia, pidió que se revoque el procesamiento contra sus representados.

Tres puntos

Según la teoría del fiscal Marcelo Degiovanni, avalada por el juez federal Carlos Vera Barros, Franco Casco fue detenido y sometido a torturas el 6 de octubre de 2014. Tras 22 días el cadáver del muchacho que había llegado a Rosario para visitar a sus familiares, fue hallado en el río Paraná. Los defensores están discutiendo ahora tanto las medidas de prisión preventiva como la acusación de fondo.

En este sentido el planteo de Gambacorta pasó por tres puntos básicos. El primero es que no hay ninguna evidencia contundente de que la muerte de Franco haya reconocido causas violentas. El segundo es que tampoco la hay de que haya responsabilidad policial en el deceso, sea o no violento. El tercero es que lejos de existir un acto de encubrimiento la policía documentó de manera regular el ingreso, presencia y egreso del muchacho de la comisaría.

Gambacorta defiende a los policías Claudia Barbieri, Romina Brítez, Rocío Hernández, Ariel Saucedo, Esteban Silva, Walter Ortiz, Gisela Giménez y Yamila Valdez. En una larga exposición desacreditó la acusación del fiscal. "Para probar un hecho se necesitan pruebas contudentes. Acá no las hay de ningún tipo. En la comisaría 7ª pasó algo pero no ésto. Es claro que Franco no tuvo un final feliz. Pero eso no habilita a decir que alguien tuvo que ver en su muerte".

Los planteos

¿Por qué dice esto la fiscal? "Por ejemplo porque hay 44 testimoniales de las cuales se tiene en cuenta 14 de manera parcial y sesgada. Se toman las de algunos presos que hablan de un ataque físico de policías contra Franco. La acusación deduce que le pegaron y le causaron la muerte. Pero se descartan de plano los elementos que ponen en cuestión la responsabilidad de los policías", dijo la defensora. Y agregó estos puntos:

• "Ni siquiera decimos que los testimonios de los presos sean falsos o mendaces. Lo que decimos es que esos dichos se evalúen en la justa medida. Ellos afirman que cuando reciben castigo los golpean en los tobillos, en los codos y en las rodillas porque los policías que lo hacen saben dónde pegar. Y en el caso de Franco Casco a nivel óseo no hay lesión traumática. Es imposible que no aparezca una marca ósea si hubo muerte traumática y la autopsia no la determina".

• "Hay pericia negativa de sangre en los patrulleros, pericia negativa de sangre en el calabozo (jaulita) donde estuvo detenido Franco. Hay una foto con una soga en el cadáver que para la querella implicó que lo habían fondeado en el río cuando los testigos civiles afirman que el Guardacosta de Prefectura Naval utilizó la soga para levantar el cuerpo de las aguas. Se hizo una pericia con una soga que había en la comisaría 7ª que no es del mismo material que la utilizada para levantar el cuerpo".

•"En la autopsia de la morgue de Buenos Aires se indica que tres piezas dentarias se arrancaron en vida. Es el único indicio con que la acusación sustenta la muerte violenta. Pero hay una pericia odontológica de Rosario que indica que los dientes superiores de Franco no fueron extraídos de modo traumático. Entiendo que esta pericia se presentó tarde pero la realizaron odontólogos de la UNR que no tienen nada que ver con el Instituto Médico Legal (IML). También hay un libro de actas donde figura la fecha y la hora en la que se mandó a hacer. Que se haya incorporado tarde al expediente no implica que sea una pericia falsa. Y esta pericia pone en cuestión la anterior y por tanto la muerte violenta".

• "La acusación parte al revés de lo que es lógico. Afirma que toda la documentación que hay es falsa y que se la adulteró con el efecto de encubrir una golpiza que termina en una muerte. Esto equivale a decir que hay toda una estructura montada para encubrir a siete policías de la comisaría 7ª de la que yo formaría parte también. Eso es lo que califico de delirante. No se puede pensar que se le sacó fotos a una persona después que se la torturó. Hay una policía presa como coautora por llevar las huellas digitales de Casco. Si se quiere ocultar no se llama tres veces al fiscal, no se sacan fotos, no se toman impresiones dactilares. ¿Los médicos, los odontólogos, los defensores, el fiscal de la provincia que recibió las consultas, estamos todos complotados para encubrir a varios policías de la 7ª? A alguien se le ocurrió apuntar exclusivamente a la policía. No hay una sola prueba de que se haya producido una desaparición forzada en la comisaría 7ª", concluyó.

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