Policiales

Cambios en la cúpula del Servicio Penitenciario tras la fuga en la autopista

Lo decidió el ministro de Seguridad de la provincia en busca de ayudar a esclarecer el oscuro caso. Siguen prófugos seis detenidos de Coronda.

Domingo 12 de Mayo de 2019

Mientras continúa la búsqueda de los seis prófugos de la evasión registrada el mediodía del miércoles en la autopista Rosario-Santa Fe por parte de nueve detenidos que eran trasladados a la cárcel de Coronda, el Ministerio de Seguridad realizó cambios en la cúpula del Servicio Penitenciario (SP) “con el objetivo de esclarecer el hecho y realizar las mejoras necesarias en el sistema”.

   Según se comunicó oficialmente, el ministro Maximiliano Pullaro “resolvió adoptar las medidas necesarias para reorganizar las diversas áreas que integran el SP e investigar a fondo lo acontecido en la evasión”.

   En este sentido, Pullaro decidió que el secretario de Coordinación de Gabinete del Ministerio, Pablo Coccocioni, reasuma la Dirección General del SP, y coordine las acciones y políticas junto al subsecretario Juan Martínez Saliba. Asimismo, el funcionario ordenó cambios en la plana mayor del SP con cinco nuevos directores de las principales áreas.

   “El aumento de detenidos en la provincia y un sistema de traslados que supera los 4.000 mensuales, imponen un análisis y medidas respecto a los protocolos de esos traslados, los roles y responsabilidades de la cadena de mandos, el equipamiento utilizado y los esquemas de control”.

   “Más del 90% de reclusos en la provincia actualmente está dentro del sistema penitenciario y eso obliga a revisar su funcionamiento para sostener el buen trabajo en materia carcelaria y hacer las correcciones necesarias”, agrega la nota.

   En otro orden, el comunicado sostiene que “se impulsará un dialogo con el Poder Judicial sobre los beneficios de los cuales gozan los detenidos y los mecanismos de aplicación de los mismos. Se debe buscar la manera de reducir al mínimo los traslados para visitas familiares con costos y riesgos innecesarios” .

   Finalmente, el ministerio informó que las autoridades puestas en función son el director general de la plana mayor, inspector general Jorge Schechtel; el director general del cuerpo penitenciario, alcaide mayor Esteban Schmithalter; el director general de régimen correccional, alcaide mayor Ricardo Giménez; el director general de operaciones, alcaide Gastón Brun; el director general de administración, alcaide Emiliano Derotier; el director de la cárcel de Coronda, alcaide Andrés Luraschi; y su par del penal de Piñero, alcaide, Juan Manuel Sobrevilla.

   En cuanto a la espectacular fuga del miércoles en el kilómetro 3 de la autopista, anoche permanecían prófugos seis de los nueve evadidos mientras que agentes de la Unidad Regional II, la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) y la Policía de Investigaciones (PDI) llevan adelante allanamientos y operativos de inteligencia para dar con sus paraderos.

Las dudas

Respecto a cómo se produjo la fuga, extraoficialmente se acrecienta la sospecha de que los penitenciarios cometieron “impericia o negligencia” a la hora de requisar y subir al vehículo a los presos previo al viaje desde Rosario al penal de Coronda. En ese sentido toma fuerza la hipótesis de que los presos no iban esposados al barrote que tiene el habitáculo y al menos uno de ellos llevaba un porro o cigarrillo que encendió y provocó el humo que hizo detener a la chata en la banquina.

   También se habría cometido una “torpeza” cuando sólo uno de los nueve agentes bajó del vehículo y abrió la puerta trasera del mismo para ver qué pasaba. “Tendría que haber descendido con el apoyo de dos escopeteros que, ante la salida de los presos, podrían haber evitado la fuga haciendo disparos de advertencia con postas de goma”. Nada de eso ocurrió. “No hubo armas oficiales disparadas y se dejó que escapen”, dijo una fuente de la investigación que lleva la fiscal de Violencia Institucional Carina Bartocci, quien aún no fijó la fecha para realizar la audiencia imputativa. “Esperamos que si hay un pacto de silencio entre los carceleros, el mismo se quiebre para saber si alguno de ellos fue comprado para habilitar la fuga”.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario