Tres delincuentes armados ingresaron a la vivienda de un productor agropecuario
de Chañar Ladeado y tras reducir a sus moradores se alzaron con cerca de 200 mil pesos y otros
elementos de valor. El robo, que tuvo alternativas violentas, se concretó el sábado cerca de las 4
de la mañana. cuando el dueño de casa, su esposa y una nieta adolescente fueron sorprendidos
mientras dormían en Urquiza 774.
Del incidente fueron víctimas el productor Sebastián Ambrogio, de 63 años, su
esposa Silvia López, de 62, junto a su nieta de 14 años. La inesperada sorpresa que arrancó a los
tres de sus camas les hizo temer por sus vidas. Fueron atados y golpeados hasta que lograron
liberarse después de más de una hora cautivos.
El otro viaje. Sebastián y su mujer habían programado hacer un viaje a las Termas
de Río Hondo, en Santiago del Estero. Tenían todo organizado para partir a las 7 con sus cuatro
nietos, de los cuales uno había pasado la noche con ellos, sin imaginar que unas horas antes les
esperaría una experiencia tortuosa en este pueblo de casi 6 mil habitantes, situado a 170
kilómetros de Rosario.
Eran cerca de la 4 cuando los malhechores entraron a la casa de la familia
Ambrogio. El productor y su esposa estaban durmiendo. Tras abalanzase sobre ellos, los encañonaron
y golpearon para atarlos luego de pies y manos. Enseguida uno de los delincuentes se dirigió al
dormitorio donde estaba la chica a la que también inmovilizó. Controlada la situación se apropiaron
de 16 mil pesos y dos mil dólares que la pareja tenía preparado para el viaje además de sustraerles
dos relojes de lujo: un Rolex y un Baume Mercier.
No conformes con lo conseguido, le exigieron al hombre la llave de ingreso al
comercio que sus hijos tienen a pocos metros de la casa y la clave para desactivar la alarma. Allí
uno de los delincuentes saqueó la caja fuerte donde se encontraban otros 80 mil pesos, 17 mil
dólares y 6 mil euros. De los otros dos asaltantes uno se quedó de campana fuera de la vivienda y
el otro en el interior apuntando con su arma al matrimonio.
Tras apoderarse del dinero los delincuentes se fugaron sin dejar rastros y sus
victimas lograron liberarse al poco tiempo. La mujer estaba en el baño de la casa y pudo alcanzar
una tijera para que su nieta cortara las ataduras de sus piernas. Así pudo salir por la puerta de
enfrente, que estaba abierta, y llegó en ropa interior a la cercana vivienda de su hijo para pedir
auxilio.
"Eran cerca de las 6 de la mañana y golpeó la puerta como pudo porque todavía
tenía las manos atadas", contó su hijo Sebastián Ambrogio, que tiene el mismo nombre que su padre.
"En ese momento yo entraba al baño para ducharme y salí lo más rápido posible porque escuche
llantos y gritos. Mi señora y los chicos socorrieron a mi madre y yo fui hacia la casa de mi viejo
y lo encontré ensangrentado. Mi sobrina también estaba atada y vivió lo sucedido como si hubiese
sido una película".
"La verdad que pensé lo peor, pero afortunadamente todos están a salvo. Si bien
estaban desmoralizados, les insistimos para que se fueran igual con sus nietos de vacaciones para
olvidarse del momento horroroso que les tocó vivir".
El matrimonio fue atendido por una pareja de médicos que vive cerca de la
familia Ambrogio. "Cuando vino la policía de Chañar Ladeado la primer reacción que tuve fue
echarlos porque no mostraron predisposición para hacer nada", dijo Ambrogio hijo.
"Al rato cayeron efectivos de investigación de la Unidad Regional IV del
departamento Caseros y uno de ellos me dijo que no pueden hacer nada. La verdad es que no se para
que vinieron".
Informante. La familia sospecha que hubo un entregador aunque al menos hasta ahora
no surgieron novedades en la investigación.
"Uno de los momentos más complicados la pasaron cuando el delincuente que estaba
asaltando el negocio se comunicó con uno de sus compañeros para que le comunicara a mis viejos que
si la caja fuerte no abre le llevamos la piba y lo matamos a ellos".
Ambrogio hijo lamentó que "a pesar de la repercusión que tuvo el caso en nuestra
población ninguna autoridad política se preocupó por llamar y preguntar si necesitábamos algo".