Las empleadas de una tienda de ropa ubicada en San Luis al 1700, en pleno microcentro de Rosario, vivieron momentos de mucha tensión al quedar a merced de un delincuente con arma de fuego.

Foto: La Capital / Celina M. Lovera.
El comercio de San Luis al 1700 que fue asaltado en plena tarde cuando había mucha gente dando vueltas en centro comercial.
Las empleadas de una tienda de ropa ubicada en San Luis al 1700, en pleno microcentro de Rosario, vivieron momentos de mucha tensión al quedar a merced de un delincuente con arma de fuego.
Las víctimas no sufrieron agresiones físicas, pero fueron encerradas en un cuarto trasero del negocio, tras lo cual el ladrón huyó llevándose el dinero de la caja y pertenencias de las chicas.
El atraco, en el que las chicas no sufrieron agresión física, quedó registrado por la cámara de video vigilancia del negocio.
El asalto se registró alrededor de las 17.30 de este jueves en uno de los centros comerciales de Rosario más populares. La dueña del negocio contó al móvil de LT8 que en ese local siempre atienden con la puerta cerrada con llave por razones de seguridad. “Pero ayer a la tarde, un muchacho aprovechó la oportunidad cuando una clienta salía. Fue un segundo que vio la puerta abierta y se mandó para adentro”.
El delincuente no anduvo con vueltas y de inmediato se dirigió hacia las empleadas. Les hizo un ademán como si tuviera un arma calzada en el pantalón y les exigió la recaudación del negocio, teléfonos celulares y otros artículos electrónicos que estaban sobre el mostrador.
“Después encerró a las chicas en un cuartito donde generalmente guardan sus cosas. Les ordenó en tono amenazante que no salieran hasta que él se fuera. En todo momento les dijo que las iba a matar si se atrevían a salir de allí. Después el tipo fue lo más tranquilo. Primero intentó cerrar la puerta con llave, pero como no pudo rompió la cerradura. El asalto duró unos pocos segundos”, precisó la comerciante.
La dueña de la boutique contó también que de acuerdo a le contaron colegas de la zona, “esa misma persona había ingresado, un rato antes, en otro comercio con el mismo objetivo, pero se ve que no le cerró la situación. Es un muchacho al que ya se lo vio caminando por la zona”.



Por Miguel Pisano