"Quedate tranquilo, es un robo. Venimos por la plata que nos dijeron que tenés".
El senador provincial por el departamento San Jerónimo, el justicialista Danilo Capitani, escuchó
esas frases de boca de un hombre armado con un cuchillo cuando eran apenas las 4 de la mañana y
estaba junto al resto de su familia entregado al sueño. Así comenzó un robo que duró unos 40
minutos y que finalizó con los delincuentes abandonando la casa del político con un botín cercano a
los 30 mil pesos, dos computadoras portátiles, dos cámaras fotográficas y tres teléfonos
celulares.
El legislador es yerno de Oscar
Lamberto, otro referente político de la región que ocupó varios cargos a nivel nacional. "Yo no
descarto nada, pero no me parece que esto pueda venir por mi actividad política o legislativa. De
todas maneras, recién nos estamos recuperando del shock", aclaró ayer a la tarde el representante
del departamento San Jerónimo en diálogo con La Capital.
El asalto ocurrió cuando Capitani, su
esposa y los hijos de la pareja (Pedro, Lorenzo y Julia, de 13, 7 y 4 años respectivamente)
dormían. Las víctimas alcanzaron a ver sólo a dos hombres, pero las fuentes policiales no
descartaban que hubieran más personas, incluso fuera de la casa como apoyo.
Según pudo reconstruir el legislador,
la gavilla se introdujo en su vivienda por un patio trasero. De alguna forma los asaltantes
pudieron abrir o forzaron una puerta y de allí avanzaron directamente hacia los dormitorios.
"Estábamos todos durmiendo. En eso sentí que me tocaban y que me decían: «Quedate tranquilo,
venimos por la plata que nos dijeron que tenés»", recordó Capitani.
"Nos encandilaron con linternas y
enseguida nos ataron las manos a las espaldas con cordones de zaptillas y nos pusieron boca abajo.
Por eso no pudimos ver mucho", agregó. "Un segundo después se levantó mi hijo mayor y lo trajeron
de inmediato con nosotros, también lo ataron".
Sin violencia.
Fuentes policiales consignaron que los delincuentes se llevaron
unos 12 mil pesos, 5 mil dólares, dos notebooks, dos cámaras de fotos y teléfonos celulares. Con
relación al dinero en efectivo y ante una consulta de este diario, Capitani remarcó que "fue mucho
menos plata" la que se llevaron los hampones sin precisar cuánta. Sí ratificó que en el botín había
varios artículos electrónicos. "Estamos conmovidos, especialmente los chicos", concluyó.
Igual suerte corrió Lorenzo, aunque lo dejaron atado en su
habitación. Con Julia, los ladrones fueron más comprensivos. La llevaron a la pieza de sus padres,
pero no le pusieron ataduras. "Ellos (por los asaltantes) se mantuvieron tranquilos. En ningún
momento nos golpearon ni nos trataron mal. El único signo de violencia fue que nos ataron. Cuando
nos tuvieron a todos controlados comenzaron a revisar la casa y a revolver todo. Creo que
estuvieron entre 30 y 40 minutos. En un momento dado cerraron la puerta del dormitorio con llave y
escuchamos que salían. Nos quedamos un rato quietos y en silencio. Cuando nos convencimos de que se
habían ido comenzamos a desatarnos entre nosotros", indicó el senador. Capitani es
farmacéutico aunque no ejerce ya que ocupa una banca en el Senado provincial desde 2003. Vive en la
ciudad de Gálvez, a 112 kilómetros al norte de Rosario, con su familia (esposa y tres hijos) en un
chalet de una sola planta, techos de tejas rojas y paredes de color blanco ubicado en Ameghino y
Blas Parera. La propiedad está a escasos metros de la ruta provincial 80, que es el principal
acceso a la localidad de 3 mil habitantes.