Policiales

Apresaron al acusado de un homicidio cometido durante una picada de motos

Le imputarán el crimen de Maximiliano César Morales, ocurrido en bulevar Oroño y Olegario Víctor Andrade. Ya había otro detenido por el hecho

Jueves 12 de Abril de 2018

El 20 de enero de 2017 Maximiliano César Morales estaba mirando picadas de moto en la esquina de bulevar Oroño y Olegario Víctor Andrade, en la zona sur de la ciudad. Cuando estaba apoyado en su auto se acercó un hombre por detrás y le dijo "Maxi, viste que te iba a encontrar" y le disparó cinco veces. Lo trasladaron al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez y allí murió. Minutos después, según el parte oficial, una patrulla del Cuerpo Guardia Infantería detuvo a Marcos L., de 19 años, cuando huía del lugar en una moto con un cómplice; y ayer una Brigada de la División Homicidios detuvo al otro presunto autor del crimen, Mauricio Sebastián Ch., de 23 años.

Según los amigos de "Maxi" la bronca que terminó a los tiros y con la muerte del muchacho tenía que ver con conflictos entre jóvenes del barrio 17 de Agosto (próximo a Las Flores, donde Morales residía) con los de la villa ubicada sobre calle Flammarión. Así fue que comenzaron a recolectar testimonios entre los allegados a la víctima y quienes estaban en el momento de la muerte.

Se levantaron indicios sobre quién podría ser el cómplice de la persona capturada y se consultaron cámaras del lugar. La División Homicidios, a cargo del comisario Diego Sánchez, pudo establecer la probable identidad del hombre buscado. Así, algunos agentes montaron una guardia encubierta en calle Brandsen al 1100 y alrededor de las 18 del martes capturó a Mauricio Sebastián Ch. en plena calle. El joven intentó una mínima resistencia y fue reducido por los hombres de Homicidios.

El presunto implicado en la muerte de Morales fue puesto a disposición del fiscal Florentino Malaponte que ordenó su detención y que permanezca incomunicado mientras inicia las actuaciones para imputarlo por homicidio agravado y su traslado posterior a Tribunales para la audiencia imputativa.

Cinco detonaciones

Aquel jueves de 2017 en que murió Morales los vecinos y quienes estaban cerca de bulevar Oroño y Olegario Víctor Andrade aseguraron haber escuchado cinco detonaciones que se confundían con los "cortes" de los motores de las motos que animaban las picadas que ser realizaban todos los jueves, viernes, sábados y domingos. Las balas alcanzaron a la víctima en la cabeza y el tórax.

Según la versión oficial, un patrullero del Cuerpo de Guardia de Infantería (CGI) que patrullaba la zona fue alertado de lo sucedido y comenzó una breve persecución que finalizó en pasaje Cabrera y Benito Juárez (altura Oroño y Gutiérrez), donde uno de los sospechosos cayó del rodado y fue identificado como Marcos L., de 19 años, quien tenía dos antecedentes penales por uso de arma de fuego y vive en la villa de calle Flammarión.

Un vecino de esa cuadra dijo en su momento que "ésto es una locura. Los pibes han diagramado un circuito imaginario. Una especie de óvalo sobre Oroño con largada en Lamadrid y corren todos los fines de semana. Se llena de pibes la zona para ver autos y motos picando entre los que circulan con normalidad. Si observás bien hay botellas de bebidas por todos lados. En ese contexto los cinco balazos que le dispararon a este muchacho pasaron desapercibidos".

Maximiliano Morales acababa de separarse de su pareja. Juntos tenían un hijo de 3 años. Vivía al lado de la casa de su hermana Vanesa, en el barrio 17 de Agosto, a la altura de España al 6500. "Como se había separado hacía una semana, estaba más salidor. Le gustaba ir a ver las picadas y tomar algo con los amigos en Oroño y Lamadrid. Era habitual verlo ahí y no era un pibe de tener problemas. Sólo tenía bronca con los de la villa de Flammarión, como todos los pibes del barrio", contó su hermana.

"Lo atacaron cerca de las 3 de la mañana. Él estaba charlando con los amigos, inclinado sobre la ventanilla del acompañante, cuando este pibe que le disparó le llegó por detrás. Por lo que contaron los amigos, que no son del barrio, los que lo hicieron pudieron haber pasado por adelante de ellos por Oroño y al verlo dieron la vuelta por Lamadrid y salieron por Olegario Víctor Andrade. El pibe le dijo: «Maxi, viste que te iba a encontrar». Y le empezó a disparar", relató la muchacha.

apoyado. Morales estaba junto a su auto frente a un poste de luz.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario