El reclamo de un cliente en un comercio de venta de motos derivó en un episodio
poco claro donde ese hombre fue golpeado por un policía de civil y terminó internado en un
sanatorio céntrico. El hecho quedó registrado de maneras contrapuestas. En la seccional 5ª se
asentó una supuesta resistencia a la autoridad por parte del cliente y su pareja, ambos de 27 años.
Y en la División Judiciales un sumario administrativo contra el vigilante, de 35 años, denunciado
por amenazas y lesiones.
"Fue terrible como este policía le pegó a mi marido. Le supliqué que no lo
golpeara, porque está operado en uno de sus brazos. Pero no sólo lo hizo, sino que lo llevó
esposado a la comisaría 5ª, y para cubrirse nos hicieron una causa por resistencia", explicó ayer
Carolina Miranda.
Para Pablo Linche y Carolina, envueltos en el episodio que investiga la jueza
correccional Georgina Depetris, la historia está lejos de terminar. Ayer por la mañana, Pablo
sufrió una descompensación y debió ser internado en el sanatorio Laprida.
"A la madrugada se quiso levantar, no pudo y se cayó. Los médicos le hicieron
exámenes y hay que esperar", contó Carolina. "Todo pasó el martes. Esa misma noche tuvimos que
venir al sanatorio porque con el forcejeo sufrió desplazamiento de los músculos de la clavícula
derecha", contó la esposa de Pablo.
El incidente. Pablo y Carolina tienen 27 años y viven en barrio 25 de Mayo, en
zona sur de Rosario. Tienen dos hijas de 7 y 5 años. Pablo trabaja como cadete en una sandwichería
y Carolina es ama de casa. Un año atrás, Pablo se quebró el brazo derecho en un accidente. Esto
motivó que en octubre pasado le colocaran 12 clavos. Sobre finales de junio, la pareja compró en
una agencia de motos una Suzuki X100, por la que pagaron algo menos de 4 mil pesos. Tras la compra
les quedó por cumplimentar trámites del patentamiento.
"Teníamos que retirar los formularios 01 y 012 para tramitar la patente. Por eso
primero nos dijeron que nos iban a cobrar 80 pesos. Y nos terminaron cobrando 100 pesos. Por
discutir la diferencia comenzó todo", recordó Carolina.
El martes por la mañana la pareja fue a realizar ese trámite al negocio donde
compraron la moto en Sarmiento al 1500. De ahí los derivaron al local de Mitre y Pasco. "Fuimos con
los abuelos de Pablo. El bajó y nosotros nos quedamos en el auto, estacionados por Mitre", recordó.
"Pablo me contó que empezó a hablar con una empleada. Le reclamó por la diferencia en el precio del
trámite. La charla subió de tono y ahí apareció este hombre (por el policía adicional) que le dijo
a Pablo: «Bajá el tono»", indicó Carolina.
La pelea. Se generó una discusión entre los hombres que tuvo su momento
culminante cuando Pablo le gritó que los iba a denunciar. "Desde el auto vi que Pablo iba a salir y
alguien lo tironeó hacia adentro. Ahí con el abuelo entramos. A Pablo este tipo lo tenía haciéndole
una palanca en el cuello", explicó la mujer. "Estaba de civil y todo el tiempo nos decía que era
policía. Le tuve que pedir que se identificara y recién ahí sacó la credencial de su
billetera»".
El policía de civil llamó por su celular y a los pocos minutos llegó al local un
móvil policial. "Le pidió las esposas a una vigilanta que estaba en la patrulla, esposó a Pablo y
se lo llevó a la comisaría 5ª. Me contó que en el camino le siguió pegando", relató Carolina.
"En la seccional se hacían los tontos. Yo preguntaba por mi marido y por el
policía que lo había traído, porque lo quería denunciar. El me escuchó, salió y me dijo: «Soy el
oficial principal Alejandro Mario D.» Me agarró del brazo y me metió en una oficina: «Vos también
quedas presa con tu marido»", indicó Carolina.
Borrar la evidencia. La esposa de Pablo siguió con su relato. "Fue él quien me
sacó mis cosas y lo asentó en un acta. Me sacó el celular con el que lo había grabado mientras
pasaba todo. Cuando me devolvieron el aparato, todos los videos estaban borrados", denunció la
mujer.
La pareja estuvo detenida en la 5ª entre las 11.30 y las 18. Los ficharon por
resistencia a la autoridad. Ya en la calle, se fueron hacia la Jefatura a denunciar al policía
Alejandro Mario D., de 35 años, por lesiones y amenazas. "Tenemos familiares en la policía. Esto es
apenas contra este tipo que estaba sacado y nos trató muy mal", explicó Carolina.