Policiales

Admiten como querellante a la madre de un chico asesinado que aun no tiene detenidos

Mauro González fue muerto a tiros el 20 de abril. Aunque su familia aportó datos de los homicidas, no hubo avances en la pesquisa.

Sábado 23 de Junio de 2018

Mauro Ezequiel González tenía 20 años y vivía en Cullen al 900 bis. El pasado viernes 20 de abril fue asesinado de un balazo en el cráneo tras mantener un altercado en un búnker de droga ubicado en La República al 6900, histórico enclave conflictivo relacionado a la venta de estupefacientes. Por su caso no hay imputados ni detenidos, pero su madre ahora fue aceptada como querellante en la investigación penal preparatoria para impulsarla y participar como víctima del hecho. "Hace dos meses que mataron a mi hijo y todavía no hay detenidos, nada", reclamó la mujer en la puerta del nuevo Centro de Justicia Penal (CJP).

Así se resolvió ayer en una audiencia celebrada en el edificio de Virasoro y Mitre que tuvo como telón de fondo a un nutrido grupo de amigos y familiares de Mauro, quienes reclamaron justicia con pancartas, pasacalles y bombos que desplegaron sobre la plaza que se extiende hacia calle Sarmiento.

Ahogado reclamo

La madre de Mauro llegó cinco minutos tarde a la audiencia y no pudo ingresar a la sala donde al final su petición quedó en manos del abogado de la familia, Marcelo Martorano. No obstante, y a casi dos meses del crimen de su hijo, la mujer expuso un reclamo que prometió reiterar todas las veces que haga falta.

"Hace dos meses que mataron a mi hijo y todavía no hay detenidos, nada. Voy a seguir hasta que caiga preso el que mató a mi nene, dos entregadores y otro que le robó. El asesino y su familia viven a la vuelta de mi casa, anda de noche como si nada y no lo buscan, el fiscal no hace nada y eso me llama la atención", bramó Nancy Tolosa en diálogo con La Capital.

La mujer, que ayer estuvo acompañada por familiares, allegados y amigos de su hijo, sigue afincada en la misma casa, ubicada a pasos de donde balearon a su hijo. Y en ese difícil escenario de cercanías, también indicó que sufrió intimidaciones y amenazas. "La pareja de este hombre, que es narcotraficante, pasó y me amenazó cuando hice la denuncia", advirtió.

Cuando fue consultada sobre los avances de la investigación a Nancy le brotó la indignación. "Cómo no voy a hacer una manifestación. Te da bronca que el fiscal no se mueva. Hablan de droga o no droga, eso que me importa. Hay una muerte, el homicidio de una criatura. Yo quiero Justicia por mi hijo como toda madre que sufre".

El trámite

La audiencia celebrada ayer tuvo como objetivo incorporar a Nancy como querellante en la carpeta judicial donde se investiga el homicidio de Mauro. Con los requisitos cumplidos, el abogado Martorano expuso las intenciones y dio a conocer a los posibles sospechosos de participar del crimen. Además, solicitó que se los impute.

A su turno el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos a cargo de la pesquisa, Luis Schiappa Pietra, no se opuso a la incorporación de la madre de la víctima como querellante, aunque con relación a los sindicados en el hecho, el funcionario aclaró que ello es facultad Ministerio Público de la Acusación (MPA), que en el marco de la pesquisa puede avanzar sobre la sindicación de los posibles autores del hecho.

Tampoco el representante del Servicio Público de la Defensa Penal (Sppdp), el abogado Martín Riccardi, se negó a la incorporación de la querella, aunque su presencia en esa instancia obedece a una garantía del proceso, ya que hasta el momento no hay detenidos ni imputados a quienes pueda asistir.

Finalmente la jueza María Trinidad Chiabrera admitió como querellante a Nancy Tolosa con el patrocinio del abogado Martorano, y ordenó a la Fiscalía otorgarle la participación que por derecho le corresponde con relación a la investigación de los delitos de homicidio y de robo.

Emblemático

La República al 6300, donde mataron a Mauro, es el mismo lugar donde la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) desbarató el 29 de febrero de 2008 la primera cocina de cocaína que se descubrió en Rosario. Ese hecho marcó el declive del fallecido Roberto del Valle Padilla, conocido como "El tuerto Boli", en el corazón de Empalme Graneros.

Diez años más tarde y a la vista de los hechos, no se produjeron cambios sustanciales. Según los pesquisas, en ese terreno tres facciones barriales se pelean a balazos por la venta de drogas. Uno de esos grupos sería encabezado por "El choro Juan", pariente político del "Tuerto Boli", a quien los vecinos señalaron como el autor del balazo que mató a Mauro.

Cuando ocurrió el crimen y este diario consultó a Nancy, la mujer admitió que su hijo "tenía problemas de adicción y fue a comprar droga esa noche. Entonces se peleó con los soldaditos del búnker. Varios lo corrieron, lo balearon en una pierna y lo dejaron tirado en la esquina de Cullen y José Ingenieros".

González fue internado en el Policlínico Eva Perón de Granadero Baigorria, pero murió dos días más tarde como consecuencia de las graves heridas recibidas.

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