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Piden rescate para devolver dos cadáveres robados

Coronel Arnold. — El macabro episodio que se produjo en esta localidad a mediados de noviembre de 2007 cuando fueron sustraídos del cementerio Cristo Redentor dos féretros con los cadáveres que contenían aún sigue sin esclarecerse aunque todo indica que se trató de un hecho con fines extorsivos.

Viernes 25 de Enero de 2008

Coronel Arnold. — El macabro episodio que se produjo en esta localidad a mediados de noviembre de 2007 cuando fueron sustraídos del cementerio Cristo Redentor dos féretros con los cadáveres que contenían aún sigue sin esclarecerse aunque todo indica que se trató de un hecho con fines extorsivos. La investigación ahora está focalizada en un pedido de rescate que recibió un familiar.

  Si bien no trascendieron mayores detalles, algunas versiones afirman que la cifra pedida rondaría los 300 mil pesos. Sin embargo, hasta el momento todos los intentos que se realizaronpara que los apropiadores devuelvan los cadáveres no tuvieron éxito.

  En el marco de esta causa, el miércoles se desarrolló en Rosario un operativo que culminó con un policía herido de bala. El procedimiento se efectuó en la zona de Pellegrini y Circunvalación, tal como se había pactado, pero fracasó y además un efectivo de la Unidad Regional San Lorenzo que estaba a bordo de un auto fue atacado por un hombre de una villa lindera que al confundirlo con un civil intentó robarle y le disparó, aunque el proyectil lo alcanzó tras impactar en un parante del auto, lo cual evitó que sufra mayores consecuencias.

 

Tras los pasos. Por este hecho se supo que la policía estaba detrás de quienes habrían pedido rescate a cambio de los cadáveres sustraídos y cuya pista se mantenía en hermetismo para no entorpecer la investigación.

  El caso ocurrió el 16 de noviembre cuando dos empleados de la necrópolis local advirtieron que había sido violentado el acceso a un panteón propiedad de la familia Rosati. Luego se comprobó que faltaban los féretros tipo cofre con los restos de Alberto Rosati, fallecido en 1993, y un familiar, Emilio Tiberi, ex jefe comunal que murió hace cinco años. En principio se especuló que el insólito episodio se habría perpetrado para comercializar los féretros, debido a su alto valor de mercado. Tras el paso de los días la situación se tornó más compleja ya que los rastrillajes para hallar los féretros no daban resultados y los familiares estaban desconcertados.

  Sin embargo a fines de noviembre, y sin que trascienda lo sucedido, el propietario del panteón, Oreste Rosati, padre y cuñado de Rosati y Tiberi, recibió un llamado telefónico donde un hombre le pidió dinero para retornar los cadáveres, lo que se convirtió en un elemento clave.

  "Confiamos en recuperar los cadáveres de mi hijo y mi cuñado, todo esto es muy doloroso y raro. La persona que me llama es siempre la misma, pero no arreglamos nada y estamos dispuesto a pagar", dijo Oreste ayer a La Capital. La policía no descarta que los que piden el rescate "sean delincuentes que no tengan nada que ver con el robo, pero que lo aprovecharon para hacer una mejicaneada y quedarse con la plata".

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