Cuando se dice que hay personas que subestiman el coronavirus, tal como sucedió en Italia, no es una falacia. Es una clara realidad. En Nicaragua, por ejemplo, el presidente Daniel Ortega hasta ahora relativizó el problema que aqueja al mundo y no tomó medidas extremas. A tal punto que el fútbol sigue y el fin de semana se jugó la fecha de manera casi normal. Y en ese país está Leandro Figueroa, un exNewell’s que está preocupado por la situación. “Lo que se dice es que hay más contagiados de los que se mencionan, pero los están ocultando. Tal vez para no alarmar”, contó el delantero de Granadero Baigorria, que en diálogo con La Capital contó que se encuentra junto a su esposa y sus dos hijos, una nena de cuatro años (Diana) y un bebé de cuatro meses (Nehemías), ambos nacidos en Nicaragua. "No nos obligan a jugar, pero esto es un trabajo y debo hacerlo hasta que se adopte otra determinación", afirmó.































