Pandemia

Restricciones en puerta: la compleja misión de que el dentífrico vuelva al pomo

La situación epidemiológica pide una cuarentena estricta como la de abril. Pero tras seis meses de pandemia el tránsito hacia ese escenario incluye enormes dificultades. Las responsabilidades políticas y las sociales.

Jueves 03 de Septiembre de 2020

El gobernador Omar Perotti analizaba por estas horas junto con intendentes, fundamentalmente Pablo Javkin (Rosario) y Emilio Jatón (Santa Fe), y con los expertos que lo asesoran las nuevas medidas restrictivas que aplicará con la intención de ponerle freno a la escalada de casos de coronavirus que atraviesan algunas zonas de la provincia. El anuncio será este viernes.

Desde que comenzó la pandemia es el momento más complejo, sobre todo en el Gran Rosario, y también es muy compleja la decisión política a tomar: los expertos recomiendan un retroceso de fase de la cuarentena, pero hay dudas en las autoridades no solo por el impacto económico que puedan tener las medidas restrictivas sino también por el nivel de acatamiento de la población.

Es que si fuera solo por la situación epidemiológica habría que ir al escenario de abril, con cuarentena estricta y sólo las actividades esenciales en funcionamiento. “Es muy bueno que esto nos esté pasando recién a seis meses de la pandemia. Pero también es muy malo, porque el desgaste en la gente es demasiado grande”, resumió una fuente oficial consultada por este diario.

Cuando el gobernador anunció la semana pasada el límite horario de las 19.30 para ciertas actividades sabía que empezaba un camino difícil pero necesario para achicar el número de gente en la calle y lugares públicos. Al día siguiente, en una entrevista con La Capital, dejó en claro que los resultados de esa medida no estaban garantizados y que lo único que funcionó, cuando las cosas se desmadraron, fue la cuarentena estricta por 14 días.

>> Leer más: Perotti: "Estamos en niveles de contagio cercanos a los peores de Buenos Aires".

La provincia lo pudo hacer en algunos pueblos y ciudades chicos que en algún momento tuvieron brotes explosivos. Y salió bien. Pero se sabe que en Rosario es otra cosa y que el tejido socioeconómico no está en condiciones de volver a un escenario como el de abril.

En su momento, cuando la cuarentena estricta se flexibilizó, Perotti hizo una advertencia sobre las dificultades que habría para un regreso a la misma si la situación epidemiológica se complicaba: “Es como cuando apretamos una pasta de dentífrico: una vez que la pasta de dientes salió no la ponemos más adentro”.

Hoy el gobernador y los intendentes están ante esa compleja misión.

¿Cómo aplicar un retroceso en la circulación de personas sin afectar nuevamente un aparato económico ya golpedo por la pandemia y por la crisis previa a ella?

No hay una respuesta óptima a esa pregunta. Por eso el gobierno provincial busca ahora el aval de los intendentes y también de algunos sectores de la oposición que, entiende, deberían asumir las responsabilidades de la hora y no subirse a los focos de resistencia que pueda haber desde sectores económicos para sacar provecho político.

Las rondas de consultas eran febriles este jueves. “Todo está sobre la mesa”, dijo una fuente consultada por este diario que participa de las conversaciones.

Lo cierto es que no hay tiempo que perder, hay anuncio en puerta, y lo que se juega es mucho, demasiado. En ese marco, el ánimo de la población, su capacidad para entender las necesidades de volver a una fase de cuidado más estricto, será clave para que la pasta pueda volver adentro del envase, y la intensidad de la circulación del virus tenga algún tipo de freno.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS