Unos 10.000 comercios considerados no esenciales cuya apertura se había autorizado el 12 de mayo pasado, deberán volver a cerrar sus puertas a partir de mañana en virtud de las nuevas disposiciones del gobierno porteño tras el anuncio del presidente Alberto Fernández de extensión de la cuarentena hasta el 7 de junio.
“Hay 140.00 comercios en total en la ciudad, 50.000 son esenciales y 60.000 no lo son pero con posibilidad de abrir desde el 12 de mayo pasado, mientras que hay 30.000 no esenciales sin posibilidad de abrir, como negocios de indumentarias y otros”, explicaron desde el gobierno porteño.
Las autoridades de Caba precisaron que a partir de mañana “10.000 de los 60.000 comercios no esenciales deben volver a cerrar sus puertas en puntos neurálgicos de la ciudad”.
En cuanto al control de los accesos, la ciudad dispondrá de aproximadamente 450 efectivos y 290 agentes de prevención.
Además colaborará el Centro de Monitoreo, alrededor de cien motos realizarán relevamientos móviles y habrá 86 operativos destinados al control del DNU y la prevención del delito.
El gobierno porteño precisó que además 250 agentes y funcionarios porteños estarán en las calles para fortalecer la concientización y en los comercios mientras más de cien inspectores de la Agencia Gubernamental de Control relevarán los más de 32 Centros comerciales a cielo abierto .
En los polígonos de entrada a la ciudad “no se permitirá la apertura de los comercios no esenciales, como jugueterías y viveros, entre otros”.
En total se realizaron 42 clausuras de comercios que violaron estas normas y se relevaron 6.885 locales comerciales, detalló el gobierno porteño.
En esta nueva modalidad que limita la actividad de los negocios esenciales, “se mantiene el comercio barrial donde los vecinos pueden llegar caminando”, sostuvo el Ejecutivo porteño en su página web.
“Es en las zonas que representan el 80% de la aglomeración de gente en la Ciudad, como Once, avenida Avellaneda o la zona de Scalabrini Ortiz y Córdoba”, agregaron.