La ministra de Salud, Carla Vizzotti, dijo este miércoles que el Gobierno tiene la expectativa de “avanzar en el contrato con Pfizer” para poder vacunar a todos los adolescentes de entre 12 y 17 años. Actualmente se está inoculando solo a los que tienen comorbilidades.
“Argentina es uno de los pocos países que está vacunando a menores de 12 a 17 años con comorbilidades, y tenemos la expectativa de avanzar en el contrato con Pfizer y ampliar a toda la población de 12 a 17 años”, reveló la titular de la cartera sanitaria en diálogo con Radio 10.
También contó que se está “trabajando con China” y que el martes hubo una reunión con autoridades de los Emiratos Arabes Unidos porque ellos “tienen ensayos clínicos en pediatría”, ya hicieron la autorización del uso de emergencia de la vacuna de Sinopharm y piden “que compartan esa información” para poder evaluar “si se puede ampliar la vacunación en estas edades”.
En Argentina se les está aplicando la vacuna de Moderna a menores de edad que tienen comorbilidades. Esa vacuna y la de Pfizer son de las pocas autorizadas en el mundo para inmunizar a los menores de 18 años.
Con respecto al fármaco de Pfizer, el 27 de julio fue la propia ministra Vizzotti la que confirmó un acuerdo marco para la llegada de 20 millones de vacunas, luego de más de un año de idas y vueltas en la negociación. De todas formas, el contrato aún no fue firmado.
“La entrega será entre el acuerdo final con Pfizer y diciembre. Es una importante autorización la que tiene el laboratorio para aplicar en adolescentes entre 12 y 17 años, poder ampliar esa franja de edad y seguir trabajando en todo lo que significa acelerar la vacunación en 2021”, dijo por entonces.
Desde el primer momento, la idea del gobierno fue la de reservar esas vacunas de Pfizer exclusivamente para los más chicos, aunque todo dependerá de ese acuerdo final.
Otro foco que tocó la ministra fue el abastecimiento de la Sputnik V. Dijo que están trabajando en tres puntos. El primero de ellos es “que lleguen más vacunas desde Rusia”, luego seguir trabajando con Anmat para “acelerar el proceso de control de calidad” que está haciendo el Instituto Gamaleya de Rusia de las producidas en el laboratorio Richmond y, por último, “avanzar con la intercambiabilidad” de vacunas.