Pandemia

A falta de movilidad, un bodegón incorporó una bici para ir buscar a los clientes

Se trata del Viejo Munich, de Ituzaingó y Buenos Aires, un verdadero túnel del tiempo dentro de un bodegón.

Martes 13 de Octubre de 2020

Un reconocido bodegón de la ciudad tuvo la ingeniosa idea de pasar a buscar en bicicleta a los clientes que no pueden desplazarse en auto y tampoco tienen posibilidad de tomarse un taxi, ya que las disposiciones previstas por la provincia prohíben la utilización del colectivo en la franja horaria de 20 a 0. La iniciativa comenzó a principios de octubre y dio sus frutos. Sin embargo, el atractivo pasa por el inusual museo de antigüedades y reliquias que decoran el lugar: un verdadero viaje en el túnel del tiempo hacia los más profundo de la región desde los albores del siglo pasado hasta la actualidad, digna de disfrutar junto a la propuesta gastronómica.

Se trata del Viejo Munich, que este año cumple 16 años en la esquina de Ituzaingó y Buenos Aires. Al ingresar, podés encontrarte con una radio, una cámara de filmar Súper 8, un teléfono a cospel y hasta una vieja moto a pedal y tractor de juguete que pende desde el cielo raso, solo para mencionar la infinidad de elementos que forman parte de la colección de Mariano Paloma y su padre, dueños del lugar.

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La idea es llegar en el asiento de atrás de la bicicleta, bajar y sentarse en una mesa -siempre respetando los protocolos previsto por la pandemia de coronavirus-, pedirse una cerveza o sidra tiradas o cualquier bebida o comida a elección y comenzar a contemplar lo que representa un verdadero museo. “La idea surgió en parte como una estrategia en redes sociales para hacerle frente a la merma de la actividad”, cuenta Mariano a La Capital en el bar ubicado en el barrio República de la Sexta.

Desde que abre a las 16, Mariano asegura que a lo largo del día tienen entre tres y cuatro mensajes en las redes sociales del Viejo Munich para solicitar el nuevo servicio ecológico. Se trata de una bici tipo inglesa, similar a la de los repartidores de churros o de las viejas tintorerías, pero con un detalle: Coco, su oso de peluche que conserva desde la infancia, es la atracción del rodado.

“La verdad que desde que publiqué las fotos tuvo mucha repercusión a tal punto que la gente, sobre todo joven, pregunta y se suma a la propuesta. Ya tenemos entre tres y cuatro clientes por día y algunos más sobre los fines de semana”, destaca.

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En tal sentido, razona: “La falta del auto particular nos perjudicó bastante porque el hecho de pagarse un taxi y luego consumir en el local es un verdadero presupuesto para el cliente, sumado a que salir caminando a la noche tampoco es lo más seguro por estos tiempos”.

Mariano revela que sobrevivir a la pandemia se hizo cuesta arriba para muchos locales del rubro y eso obligó a pensar posibilidades para recuperar clientes. “Con el delivery se está trabajando bien, pero no es lo mismo que antes. Por eso, para incrementar la venta dupliqué la zona del reparto. Por eso ahora llegamos a Francia, Seguí y el río”, indica.

El túnel del tiempo en un bodegón

Entrar al bar de Buenos Aires e Ituzaingó es ingresar en el túnel del tiempo y apreciar elementos antiquísimos tales como heladeras de madera del año 1800; máquinas registradoras; motos Siambretta, Gilera, Puma, DKW y Paperino. Todas colgadas del cielo raso del lugar; sifones de soda con la vieja carcasa; botellas de gaseosa; teléfonos a cospel; duchas, faros, carteles, patentes, radios, viejas cámaras Súper 8; triciclos, motos y tractores a pedal y la lista sigue… “Ese -señala- es un viejo esterilizador para colocar las toallas y utensilios de los barberos”, sólo para citar un elemento, mientras de fondos se escucha “Johnny B Good”, de Volver al Futuro. Toda una paradoja.

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Hoy en el "Rinconcito VM" te contamos la historia de la famosa radio Noblex "SIETE MARES" Quizás haciendo un poco de memoria recuerdes a tus abuelos españoles, italianos y de tantas otras nacionalidades escuchando noticias y canciones en su lengua natal. Sin dudas que la “Siete Mares” les devolvía un pedacito de la tierra a la que no podian volver. Esta radio multibanda se fabricó en Argentina en la década del 70. Disponía de un Planisferio de husos horarios, el cual podía desmontarse cuando no era utilizado. Se produjo en modelos con 4 bandas de OC, 1 banda de AM, y 1 banda de FM. Dos centímetros de trayecto en el dial podían llevarte de viaje por seis países europeos y dos distantes territorios asiáticos. Sonidos que se adivinaban y música que desaparecía pisada por una voz en alemán, o en sueco, o en húngaro. La BBC imponiéndose sobre todas las demás, con un inglés tan claro que casi se podía comprender sin saber nada, pero nada, nada de inglés. La voz de los EEUU, Radio Habana Cuba, Radio Moscu, Radio Nacional de España, la Deutche Welle, Radio Nederlan Holanda, la BBC de Londres, Radio Vaticano, y tantas mas, que lamentablemente, casi todas, ya acallaron sus antenas Hoy día es la radio más buscada por coleccionistas y especialmente para ser usadas en altamar por sus bandas marinas, por gente embarcada y por gente del campo por su calidad de recepción. Si la conociste déjanos tu comentario!!! #rinconcitovm #radioaficionados #radionoblex #sietemares @leandro.cuenca.76

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“Mi viejo abrió en 2004. Agarró la chata y se fue por los pueblos a buscar cosas y encontró una infinidad de objetos que aún tenemos archivados porque no nos da el espacio. Después, mucha gente se reencuentra con parte de su historia y también los obsequia cosas y las exhibimos”, reseña.

Rinconcito VM

Además de la propuesta gastronómica, Mariano decidió comenzar a narrar una pequeña reseña semanal en Instagram para contar la historia de un objeto en particular de los que atesora en el bodegón. “Todas las semanas escribo una reseña sobre algún objeto que tengo colgado. La semana pasada, por ejemplo, contamos sobre los botines Sacachispas, que están ahí colgados”, señala a modo de ejemplo.

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Rinconcito VM " Botines Sacachispas" "Los Saca" como se les solía llamar, no eran botines de fútbol sino zapatillas con puntera de goma y tapones fundidos en la misma suela. Estos "botines infantiles", que imitaban a los profesionales, eran de tela negra y se suponían impermeables. La marca provenía de un club de Villa Soldati, fundado en 1948. El club Sacachispas, que aún hoy juega en Primera C. Los botines de marca eran caros y resultaban artículos profesionales que se fabricaban a medida para los clubes de fútbol, lo que los convertía en un calzado exclusivo para adultos. Quizas te acuerdes del conocido slogan radial que habrás escuchado alguna vez en la cancha. " Un gol de media cancha, con botines sacachispas..."En los picaditos de baldio, eran pocos los que tenían unos "Saca".No todos podían comprarlos. Los "Saca" eran parte del equipo al que un niño siempre aspiraba. No era raro que para el cumpleaños el padre fanático o el "tío canchero" le regalara al niño "el equipo" de Central o Ñuls, y este lo usara apenas tuviese la oportunidad. Asi junto con la camiseta y la pelota número 5, venían los Sacachispas, lo que provocaba un memorable orgullo infantil. Ya en los años 70 surgieron los botines Fulvencito como competencia. Los usuarios de fulvencito resaltaban la elegancia y modernidad de sus botines. Fue así que se formaron dos bandos. Por un lado estaban los "grasas", que usaban los "Saca" y jugaban en potreros y baldíos y por el otro los "chetitos" que calzaban Fulvencito y jugaban en un club. Años después, con la llegada de la importación y el entusiasmo del mundial Argentina 78, los botines profesionales se volvieron más accesibles y con el dólar barato y la entrada de marcas internacionales como Adidas y Topper la producción de los "Saca" fue cayendo hasta fines de los 80, transformándose en un grato recuerdo de los jóvenes del ayer. Si alguna vez te calzaste unos Sacachipas déjanos tu comentario Fuente: Museo itinerante del Barrio de la Refineria #restaurantesrosario #deliveryrosario #bodegonesrosarinos #takeawayrosario #baresrosario #botinessacachispas #botinesfultbol #clubsacachispas #mundialargentina78

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Las bolitas

En medio de la charla, Mariano se levanta y va a buscar una botella de Chinchibira, la bebida refrescante de principios de siglo pasado cuyo envase conservaba una bolita adentro. “En ese entonces se jugaba mucho a las bolitas. Y como eran muy caras porque eran importadas, se rompía la botella para sacarle la bolita que contenía el envase. Por eso después dejaron de fabricarla porque se daban cuenta que la gracia estaba en extraer las bolitas para jugar”, cuenta.

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"El rinconcito VM" Hoy inauguramos esta sección en la que te iremos mostrando algunas de nuestras antigüedades... Y como no podía ser de otra forma empezamos con el objeto más consultado por nuestros clientes. La botella de gaseosa Chinchibira En la historia de la bebida gaseosa argentina se encuentra esta botella tan peculiar. En Argentina el envase se adoptó para un refresco llamado Chinchibira, considerado la primera gaseosa nacional. Era comercializada por un italiano, que había innovado con una máquina para el gasificado y llenado de las botellas que eran exportadas de Inglaterra. La particularidad de esta gaseosa radicaba en que tenía una bolita como tapa que se empujaba hacia adentro para poder abrirla. Si fuiste un pibe en los años 50 recordarás que uno de los juegos más entretenidos era el de las bolitas y como eran importadas de china, por lo general uno se hacía de cualquier esfera que pudiera encontrar de forma gratuita. Así es que las botellas de gaseosa terminaban con el cuello roto. La botella Chichibira cayó en desuso, tal vez, por la cantidad de ellas que se rompían con el solo propósito de obtener la bolita. Quienes pudieron saborearla recuerdan su efecto altamente gaseoso y un dulzor mezclado con limón. Las botellas que quedaron en pie ganaron mucho valor entre los coleccionistas y las que tienen su bolita color azul tienen aún más prestigio, por lo que se paga mucho más por ellas

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