Central

Un paso obligado

Mantener el nivel y romper la seguidilla de empates son los desafíos de Central en la visita a Lanús, partido en el que debe levantar cabeza.

Domingo 06 de Octubre de 2019

El tránsito lento merece un paso adelante. La seguidilla de seis partidos sin victorias otro tanto. Lo mismo corre para la ratificación desde lo futbolístico por lo hecho el pasado fin de semana ante Racing. A todo esto es lo que Central deberá darle forma en cancha de Lanús, ante otro de los considerados rivales directos, en una lucha por la permanencia que puede tirarle alguna soga salvadora como en la fecha pasada pero que también tira de la cuerda y asfixia, como ocurrió ayer con el triunfo de Central Córdoba de Santiago del Estero, que volvió a poner al canalla en zona de descenso (el resultado de hoy, más el de otros competidores determinará dónde quedará). Pese a ello, ya es tiempo para el equipo de Diego Cocca de establecer las pautas claras para un crecimiento real que se le viene negando. Es una nueva chance que se le presenta al canalla para alzar la cabeza en serio.

Dejando los números de lado (ver aparte), aunque tenga su implicancia en lo anímico, no son las mismas sensaciones que en la previa de otros partidos. En esta ocasión no hay dudas de que las creencias son mayores, que se potenciaron en el empate con enormes merecimientos ante al equipo del Chacho Coudet.

Se dice que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Este Central todavía no llegó a ningún punto de confort. Es más, lejos está de eso. Pero al menos le dura el envión de la última producción futbolística. En ese sentido es la primera vez en el torneo en el que el canalla afrontará un partido con el enorme desafío de mantener el nivel del juego. Porque tantas otras veces se le achacó a este equipo que le faltaba precisamente juego, que a esto que se enfrentará hoy no es poca cosa. Se trata del mejor escenario en la previa de otro partido que pinta complejo, pero al que le hará frente sabiendo que cuenta con un plafón de confianza que casi nunca tuvo, independientemente de algunos buenos resultados que pudo cosechar en el inicio del campeonato.

Lo del tránsito lento también es una realidad. Central entró en un terreno en el que ni siquiera el envión del arranque le sirvió. Es más, si hoy no siente un dolor de cabeza mayor es por esa buena cosecha de puntos en las primeras fechas. Es que de ahí en más (de San Lorenzo en adelante) se acostumbró a una medianía que resultó un verdadero tapón a la hora de crecer.

Eso fue lo que lo llevó a abrazarse a los empates, con algunos que fueron tomados como para esbozar una pequeña sonrisa y con otros que, claramente, le dibujaron una mueca de bronca. Los ejemplos más claros son las igualdades ante Patronato y Racing, ambas de local.

Pero la carrera que está jugando Central se guía por los puntos que obtiene. Por eso lo de los empates puede resultar pan para hoy y hambre para mañana. Si las aspiraciones fueran simplemente las de hacer un buen torneo o aspirar a meterse al menos en una copa internacional, el análisis tranquilamente podría ser distinto. Pero la realidad es otra.

Contrariamente a lo que establece esa seguidilla de empates está, se insiste, el crecimiento futbolístico que pudo establecer en su última presentación. No hay mejor forma que encarar lo que viene tomando atajos de ese tipo. Es que para un equipo que pelea por cosas importantes nada mejor que contar con el sostén de su juego. Cuanto mejor sea el desenvolvimiento futbolístico, más cerca estará de traducirlo en resultados.

El razonamiento es simple: si hasta aquí siempre le costó superar a los rivales y pese a ello el equipo se las ingenió para mantener el invicto, más sencillo le resultará ganar manteniendo la fisonomía del último partido.

Eso sí, cuando la pelota comience a rodar las especulaciones quedarán de lado y para Central ya no habrá excusas. Claro que el análisis de lo que coseche hoy en cancha de Lanús se hará en base al tipo de partido que se presente, pero el torneo avanza y los tiempos se acortan.

Como sea, y por todos los argumentos que abrazan el presente del equipo, Central está obligado a dar el paso al frente.

Aun sin jugar cayó en zona de descenso

Central había terminado la fecha anterior fuera de la zona roja pero pasado el mediodía de hoy jugará ante Lanús otra vez obligado por el promedio. Es que si no gana finalizará la 9ª jornada entre los tres que descienden. Si bien falta mucho y hay demasiados equipos apretados, al conjunto de Cocca le vendría bárbaro ganar hoy, para arrastrar a su vez al granate hacia abajo.

Central Córdoba (SE) con su inesperada victoria en el Nuevo Gasómetro salió de los 3 del fondo y hasta le permitió superar a Newell's. Aldosivi no logró lo mismo al caer en el Cilindro (ver pág. 5). Por eso, sólo el triunfo mantendrá a Central a salvo al cierre de la fecha y en ese caso bajaría Banfield. Si empata de nuevo, sólo podría quedar en desempate si es que cae Patronato con River.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario