Martín Palermo volvió al gol en su carrera hacia el liderazgo entre los artilleros históricos
boquenses y así dio respuesta a ese grupo de barrabravas que lo apretó en uno de los últimos
entrenamientos, aunque para el delantero “no son verdaderos hinchas”. Y reflexionó:
“La gente realmente valora y se da cuenta de lo que uno trata de dar cada domingo y cada día
que me pongo la camiseta de Boca. El día que me vaya de Boca o deje de jugar al futbol con esta
camiseta lo voy a vivir de esa manera, como lo hice a los 28, a los 30 o a los 35 años que tengo,
lo voy a vivir de esa manera”.
Como si el gol hubiera pasado desapercibido para él, admitió que la victoria ante Lanús sirve
para darle “tranquilidad” a Boca y con ese ánimo encontrar las falencias y errores que
están cometiendo, aún en ese partido triunfal.
Días atrás, un grupo de barras le dijo de todo, hasta le reclamó que se fuera a Estudiantes a
Palermo, con más 200 goles xeneizes. “Se equivocaron, no son los verdaderos hinchas de Boca.
Fue algo confuso. Ese grupo fue mandado, pero sé quien es el verdadero hincha de Boca”. Y
remató: “Estas cosas me motivan más, tuve el apoyo de todos los que me han llamado y me dio
fortaleza para vivirlo como lo vivo siempre, tirando todo por la camiseta de Boca”.
Palermo destacó que “si bien tuve la suerte de hacer el gol del triunfo, lo importante
es que se consiguió un resultado importantísimo en una cancha difícil”.
“Hay cosas por analizar, el funcionamiento del equipo y muchas cosas por corregir, pero
los resultados dan tranquilidad para ir por las correcciones”, dijo.
Palermo también fue autocrítico por las “distracciones” que tuvieron en el juego.
Primero un cabezazo dentro del área que tapó el Pato y a la siguiente nos metieron el
gol“.





























