Central

"No me borré nunca, menos ahora"

El Gordo le brindó una jugosa entrevista exclusiva a Ovación. El experimentado volante dejó frases punzantes. Ponderó al Patón Bauza, aseguró que Diego Cocca le habló cuando lo sacó, dijo que se hicieron mal las cosas y aseguró además que tiene la mente en Central. También afirmó: "Al descenso no nos vamos a ir".

Lunes 20 de Mayo de 2019

Frontal como pocos. Sincero hasta la médula. Néstor Ortigoza no necesita brindar declaraciones diplomáticas para llegar al hincha. Se muestra tal cual es en la vida misma. El volante canalla le confesó a Ovación que por su mente pasa presentarse “el próximo 5 de junio para iniciar la pretemporada con todo”. También afirmó sin estridencias: “No me borré nunca, menos lo haré ahora”. El Gordo hizo un paréntesis en sus vacaciones para recibir a este medio y hacer una confesión a corazón abierto. “En el campeonato no anduvimos bien y nos hacemos responsables. Después de ganar la Copa Argentina es como que no pudimos levantar cabeza. Lo que más nos pegó fue la salida del Patón (Bauza). Tenemos autocrítica y asumimos que no hicimos un buen torneo. Pero también hay que decir que llegado el momento, al descapotable se subieron todos. Se tomaron malas decisiones. Echamos a un entrenador conocido y de experiencia y trajimos a otro (Ferrari) que recién estaba arrancando. Nos espera un año bravo, pero al descenso no nos vamos a ir. No me borré nunca, menos ahora”, fueron algunas de las respuestas que formuló el 10 auriazul con naturalidad y aferrándose a la realidad que terminó envolviendo a los canallas.

¿Ya hiciste un análisis sobre el rendimiento colectivo o individual tras una temporada en la que a Central le pasó de todo?

Sí y lo colectivo siempre es consecuencia de lo individual. A nivel grupal no funcionamos, esa es la verdad. En el campeonato no anduvimos bien y nos hacemos responsables. También sabemos que esto no viene del último año. Cuando me contrataron fue para ver si se podía sacar esto adelante. Sabía bien adónde venía. Recuerdo que en la primera parte me tocó estar lesionado y, sin embargo, en una nota que me hizo el diario (La Capital) dije lo que sentía: que íbamos a salir campeones. Presentía que íbamos a ganar algo. Y logramos un título luego de casi 23 años. Pero lamentablemente después de ganar la Copa Argentina es como que no pudimos levantar cabeza.

¿Considerás que las turbulencias generadas por las cesantías de Bauza y de Ferrari terminaron incidiendo en todo los aspectos?

Sí, tuvieron que ver. Que se vayan dos técnicos en 20 días te pega mal. Aunque en realidad lo que más nos dolió fue la salida del Patón (Bauza).

¿Lo decís porque no esperaban que la dirigencia lo echara de esa manera?

Claro. La verdad es que no esperábamos para nada que echaran así al Patón. Pero también es cierto que nosotros no ganábamos y eso no ayudaba al entrenador. A Bauza teníamos que defender dentro de la cancha y no pudimos hacerlo.

¿Ese es un tema que quedó pendiente entre aquellos jugadores que lo conocían desde antes?

No sé si decir que nos quedó pendiente, pero sí nos dejó un gran sabor amargo. Sobre todo por lo que significa el Patón. Es un hombre identificado y surgido de esta casa. Una persona y un profesional muy reconocido. En su momento dije que era el único que podía sacar campeón a Central en estos momentos. Y el tiempo me terminó dando la razón. Bauza logró salir campeón acá por la espalda que tiene, por lo tranquilo que es y por lo respetuoso que siempre fue con los jugadores.

Se nota que lo respetás y bancás mucho.

Es que es un técnico que sabe muchísimo. Tiene una gran experiencia y en esto no me quiero olvidar del Camello Di Leo, quien como ayudante es muy importante, porque siempre estaba encima del grupo y se preocupaba por muchas cosas.

¿Coincidís con que a la Copa Argentina no se la terminó disfrutando tanto como se pensaba después de 23 años sin títulos?

En parte es así, no se terminó disfrutando mucho. Pero tenemos autocrítica y asumimos que no hicimos un buen torneo. Pero también hay que decir que llegado el momento, al descapotable se subieron todos. Pero en las malas tienen que aparecer todos también. Porque después las cosas no se hicieron bien. Se tomaron malas decisiones. Porque estoy seguro de que si el Patón estaba en la Copa Libertadores, la historia habría sido diferente.

¿Incluso hasta en la Copa Argentina podrían haber terminado de otra manera?

Sí, porque llegado el momento de encarar la Copa Argentina no se la puso como prioridad y terminamos quedando afuera. Algo similar pasó con la Copa Libertadores. Después de eso ya no sabíamos cuál era la prioridad. A todo esto sumale que nosotros estábamos mal.

¿Sabías que la dirigencia argumentó que la prioridad no era la Copa Argentina ni la Libertadores sino la Superliga porque necesitaban los puntos por el bajo promedio?

No es por subestimar a nadie, pero en la Copa Argentina no podíamos haber jugado así y con todos pibitos.

En la Libertadores también hubo partidos donde jugaron muchos pibes y terminaron pagando un precio muy caro.

Obvio que fue así. Y salió sumamente caro. A la vez quiero dejar en claro que nosotros también somos responsables de todo porque no estábamos bien. Acá no se trata de borrarse ni nada por el estilo. Todo lo contrario. Hay que dar la cara y contar las cosas como son.

¿Considerás que a los dirigentes les faltó hacerse cargo de algo?

Lo que puedo asegurar es que en su momento se tomaron malas decisiones. Por ejemplo, cuando se encaró el torneo más importante de Sudamérica como la Libertadores. Es un campeonato recontradifícil para entrar. Sin embargo, hicimos un gran sacrificio y pudimos jugarla porque salimos campeones de la Copa Argentina. Pero también es verdad que antes del debut echamos a un técnico que ganó esa copa dos veces y con dos equipos diferentes. Además Bauza ya había llegado a una semifinal por primera vez en la historia de este club. Echamos a un entrenador conocido y de experiencia y trajimos a otro (Ferrari) que recién estaba arrancando. Le faltaba mucho recorrido. Sobre todo en comparación a un técnico ganador como el Patón. En este sentido creo que no supimos disfrutar haber salidos campeones y entrado a la Libertadores. Es fácil de afuera decir "mirá estos burros, no le ganan a nadie". Pero a veces la gente no mira lo que pasa adentro.

¿Lo que viene será más duro de lo que muchos imaginan?

Claro. Y hay que decir también que no tenemos más margen de error. Provocamos una situación donde tendremos que tirar todos juntos para adelante y hacernos fuertes. Hay que saber que será un año bravo.

¿Estás haciendo referencia a la lucha que tendrán por no descender?

Por supuesto. Pero también como digo eso quiero destacar que tengo mucha confianza y confío muchísimo en que vamos a salir adelante. Cada vez que arranca un torneo, por la mente del jugador pasa salir campeón. Pero hoy el desafío es otro. Aunque ojo que este desafío no me asusta. Eso sí, tenemos que ser conscientes y no debemos mirar otra puerta que no sea la de los promedios. La idea es sumar muchos puntos.

¿Tienen en claro que les espera una temporada muy compleja?

Sí pero no me asusta ni tampoco al grupo. Sabemos que la gente va a estar un poco impaciente al principio, aunque también el hincha debe entender que de esto se sale estando todos unidos. Va a ser una temporada brava, pero estamos capacitados para sacar esto adelante. Antes no hablaba de este tema pero ahora hay que afrontarlo y no hay que mentirle a la gente.

¿Sabes que la gente de Central es muy particular y no es de tener mucha paciencia?

Lo que sé es que siempre está. La gente siempre responde cuando más se la necesita, porque así lo demostró. Incluso recuerdo un partido contra Belgrano en el que sentí vergüenza ajena cuando terminamos. Jugamos horrible y ellos no formularon ninguna crítica hacia el equipo y eso que habíamos sido un desastre. Ese partido me marcó y es uno de los que más recuerdo de toda mi carrera. Sentí una gran vergüenza por la manera en que jugamos, pese que a la vez me fui reconfortado porque el público nos mostró una lealtad descomunal.

¿Te marcó ese partido?

Claro, fue algo que vi así muy pocas veces en mi vida. Fuimos horribles y la gente no lanzó ni un insulto. Y mirá que ese día estaba en todo su derecho de hacerlo porque habíamos jugado realmente muy mal. Si bien es cierto que a todos los jugadores nos afecta de alguna manera cuando te insultan, también es verdad que sabemos reconocer y valorar muchísimo cuando se tienen estos tipos de actitudes que nacen desde el corazón.

¿Considerás que si la gente tiene esa actitud durante el próximo torneo puede ser un bastión importante para mantener la categoría?

Totalmente. Creo que será fundamental. Lógico que uno juega para salir campeón, pero hoy estamos viviendo otra realidad y hay que asumirla.

Se ve que vos sos realista y no como Cocca, quién dijo que él venía para salir campeón y no para pelear el descenso.

Juego siempre para salir campeón, pero hoy vivimos otra realidad.

¿Y pensás que vas a arrancar desde atrás o te ves con chances de salir de titular?

Estoy para sumar. Mira cómo estaré de preparado que me tocó quedar afuera de una final como lo fue contra Boca en Mendoza y no dije nada. El técnico es el que decide a quién poner.

¿Cocca charló o te dio explicaciones de por qué te sacó en su momento?

Sí, cuando me sacó me habló. Si bien me dijo que le estaba dando lo que quería también me afirmó que lo iba a poner a Villagra para que hiciera más presión sobre Aued. Me dijo que me quedara tranquilo, nada más. No obstante, debo admitir que no veo mal que haya querido probar otra cosa. Además estoy tranquilo conmigo mismo porque siempre entrené al ciento por ciento.

¿Se puede decir que fue frontal y sincero?

Es lo que me dijo en su momento y le creí. Es el técnico y está en su derecho querer probar otra cosa o hacer algún cambio. Uno tiene que trabajar y estar preparado para cuando el entrenador lo necesite.

¿Sabías que Cocca se fue de vacaciones pero le dijo a los dirigentes que quería tener una charla con vos cuando vuelva? ¿Pensás que será por algún tema en especial?

Lo único que sé es que el 5 de junio tengo que presentarme en Arroyo Seco para empezar a hacer la pretemporada y focalizarme en estar bien preparado para afrontar lo que viene. Todavía no me llamó nadie ni sé nada en concreto. Recién ahora me entero que el entrenador dijo eso. La verdad es que me entero porque me lo estás diciendo vos.

Pero suena raro porque tenés contrato hasta diciembre y no debería haber una charla en especial.

No sé qué decirte porque no tengo en claro como es el tema. Llegado el momento hablaré lo que sea con el entrenador o con los dirigentes. No tuve ni tendré nunca problemas en charlar.

¿Entonces no tenés problemas de pelearla de atrás llegado el caso?

No, eso nunca fue un problema para mí. Siempre fui un respetuoso de las decisiones de los entrenadores. Lo que sí, entreno para jugar siempre porque es lo que quiere todo jugador. Pero lo que me molestaría es ir a entrenar, que se armen tres equipos y que quede afuera de todo. Ahí sí, eso no va porque creo que ya es faltar el respeto a la trayectoria.

Bueno, si es por eso Cocca se lo hizo a Herrera dos días seguidos sabiendo que se veína su último partido como jugador profesional.

Claro y eso a mí tampoco me gustaría que me lo hicieran. Eso sí, no lo comparto y es para plantearlo como pasó en su momento con el Chaco. Pero cuando el técnico te deja fuera de un partido hay que asumirlo y respetarlo. De hecho, quería jugar la final contra Boca y, sin embargo, entré en Mendoza los últimos cuatro minutos. Y como buen profesional jugué y traté de hacer lo mejor posible en beneficio del equipo, porque acá lo colectivo siempre es más importante que lo individual. El club está siempre por encima de todos.

En Mendoza quedó claro que el técnico sólo confiaba en vos para que patearas el penal.

Ah, no sé. Me llamó y dijo que entraba. Traté de hacer lo mejor pero no sé lo que pensó en ese momento. Me tocó jugar los últimos cuatro minutos y sólo pensé en meterle para adelante. Lo hice por el club y toda la gente. Acá no hay que enojarse si no te toca jugar. Hay que entrenar siempre y estar preparado para cuando el técnico te necesite, porque es real que a la cancha sólo pueden entrar once jugadores y en un plantel somos entre 25 y 30.

¿En ese aspecto no te enojaste cuando Ferrari te sacó la capitanía y te mandó al banco?

Sucede que tuve la suerte de salir campeón en varios lugares y tengo en claro que lo más importante es tirar siempre para el mismo lado. Tenés que ser y parecer. Es decir tenés que ser capitán cuando jugás y también cuando no. Tenés que dar el ejemplo. En ese aspecto estoy tranquilo.

Pero convengamos que debe ser duro que llegue un técnico sin experiencia, te saque la cinta y encima te mande el banco o no te tenga en cuenta.

Por supuesto que no me gusta hacer banco. El día que me conforme con estar sentado, me retiro del fútbol. Entreno porque quiero ser titular. En realidad deseo jugar siempre. A nadie le gusta estar parado. Como tampoco me gustó haber estado afuera de los once en la final contra Boca. Pero el técnico tomó una decisión y hay que respetarla. Y en mi caso lo hice. Por dentro estaba recaliente porque quería estar en cancha, pero a la vez soy consciente de que a las decisiones hay que respetarlas. Acá no se trata de ser como un nene caprichoso. Al menos eso conmigo no va.

¿Y qué te quedó de la imagen con Libertad, cuando en el playón te quedaste mucho tiempo firmando autógrafos y sacándote fotos?

La gente esa noche me dio un gran respaldo. No tengo más que palabras de agradecimiento. Me demostró muchísimo cariño. Justo en ese partido había perdido tres pelotas y, sin embargo, la gente me terminó aplaudiendo. Me fui muy contento y con mucha más ganas de salir de esta situación. Como dije en su momento, no vine a pasear a Central.

¿Ya te diste cuenta de que no es un club fácil?

Este no es un club para tibios, te diría. Por eso cuando arranque el torneo será una situación que no será para cualquiera.

Es que se van a jugar el descenso.

Por eso mismo. Y el que llegue deberá adaptarse rápido. Como aquel que esté jugando tendrá que demostrar que puede hacerlo. Acá no hay margen de error. Ya no lo tenemos.

¿Cómo catalogás lo que vendrá?

Se nos viene un año durísimo. Sin embargo, tengo mucha confianza en que vamos a revertir esta situación. Vamos a salir de esto siempre y cuando estemos todos alineados.

¿Quiénes deberán estar alineados?

Todos. Cuerpo técnico, jugadores y dirigentes.

¿Pero sabés que en los últimos tiempos quedó demostrado que los dirigentes no estuvieron alineados a los jugadores o al cuerpo técnico porque cuando hubo que soltarle la mano a Bauza o a Ferrari lo hicieron?

Si te digo que no, te estaría mintiendo. Pero acá habrá que estar todos alienados. Es verdad que se echaron a dos técnicos en menos de un mes, aunque no se trata de buscar culpables o echarle la culpa a alguien. Habrá que estar juntos y encarar lo que vendrá unidos. Es que si no lo hacemos te aseguro que la vamos a pasar muy mal.

¿Tenés la cabeza puesta en lo que viene de verdad?

Ni hablar. La tengo puesta en lo que viene y no me quiero ir de acá sin haber peleado. Lógico que llegado el momento si el técnico o los dirigentes me dicen que no me quieren, deberé buscar club porque no me quedará otra. Pero sinceramente, por mi cabeza no pasa moverme de Central. Más en estos momentos. No me borré nunca, menos lo voy a hacer ahora.

¿Pensás que Cocca puede prescindir de vos sabiendo que se va a jugar el descenso y que se necesitan futbolistas experimentados no pibes?

Lo que tengo en claro es que se va a necesitar gente de experiencia y que cada uno que esté en el plantel sepa bien lo que nos vamos a jugar. De hecho en el primer entrenamiento vamos a dejar eso en claro. Lo hablaremos entre los referentes para marcar el camino a seguir. Al que venga se le informará en qué situación estamos. También habrá que saber que para salir adelante habrá que dejar todo en todo momento. No tenemos permitido boludear ni una vez. Tenemos cero margen de error. Nos vamos a jugar la permanencia, eso lo tengo en claro.

En su momento a la gente le dijiste que iban a ser campeones. ¿Qué le dirías ahora?

Que al descenso no nos vamos a ir. La vamos a pelear y vamos salir adelante.

¿Sabés que suena extraño hablar de descenso cuando vienen de salir campeones hace poco?

Sí, pero es la realidad y hay que asumirla. Pero al descenso no nos vamos a ir, eso que quede bien en claro.

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