Newell's

No incidió la cirugía mayor

Kudelka implementó cuatro modificaciones nominales y dos posicionales buscando una reacción, pero el equipo no engranó.

Lunes 04 de Noviembre de 2019

Está clarísimo que Frank

Kudelka había quedado muy decepcionado con la actuación del equipo el pasado martes ante Gimnasia, por lo que ayer para enfrentar a Talleres metió cirugía mayor en la formación en busca de una reacción física y futbolística. Y nada de eso ocurrió, a pesar de las cuatro variantes nominales y las dos posicionales que implementó, lo que significó una remodelación integral de la alineación titular en la tarde del Mario Kempes.

   Porque en la defensa jugó Nadalín por Gabrielli y el pibe de la cantera estuvo lejos de ser un lateral agresivo en la marca y que ofrezca sorpresa por el carril. Quedó a mitad de camino entre contener y proyectarse. Tal vez lo más rescatable fue el aporte de ubicación y pase limpio de Lucas Villarruel como volante central, que entró por Aníbal Moreno.

   Las grandes falencias estuvieron de tres cuartos en adelante, ya que Mauro Formica, que tiene todo para ser el conductor leproso, lució errático con la pelota y perdió cada vez que intentó encarar en velocidad. El Gato tomó la posta de Denis Rodríguez.

   Mientras que Cristian Insaurralde, que jugó desde el minuto inicial por Salinas, tampoco estuvo iluminado para doblegar a la defensa de la T. Si bien amenazó con su velocidad por la banda izquierda, terminó todas las jugadas de manera imprecisa y encima tuvo la desgracia de salir lesionado en el complemento por una molestia muscular.

   Y en cuanto a las modificaciones posicionales, Julián Fernández se recostó por la derecha del mediocampo y alternó buenas y malas, aunque le faltó astucia para liberarse. Y Maxi pasó a la banda derecha del ataque, pero tampoco pudo imponer su categoría y perdió más de lo que ganó con los defensores locales.

   Así, los cambios nominales y posicionales que implementó Kudelka terminaron aportando más confusión que claridad, por lo que el DT deberá barajar y dar de nuevo. Apostó fuerte y le salió mal.

Dos cotejos sin anotar, otro punto

Si hay un déficit palpable en este momento de incertidumbre por el que ingresó la Lepra, uno de ellos está en la ausencia de goles. Por supuesto que los atacantes tienen que ser alimentados para llegar a la definición y ayer hubo algunas ocasiones, pero no supo sacar provecho como se debe hacer en el fútbol profesional. Newell’s ahora lleva dos encuentros sin poder inflar la red del arco rival. Los últimos gritos los pegó en Paraná.

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