Este sábado por la mañana, a las 11, Marcelo Bielsa dirigirá el partido de su equipo Leeds United cuando reciba al Watford por la Premier League inglesa. Pero apenas un par de horas después, a las 13.30, el “aura” futbolística del Loco se trasladará en un viaje imaginario a Mendoza, ya que allí jugarán Newell’s y Godoy Cruz, en un partido muy especial. Es que el actual DT leproso es nada menos que Fernando Gamboa, una pieza clave y referencial del Newell’s del Loco bicampeón de los 90, y en la vereda de enfrente el conductor del Tomba es Diego Flores, hasta hace poco asistente de Marcelo en sus últimos trabajos en Europa. Por eso, al pie del Aconcagua, el gran “centinela futbolístico” de la tarde será Bielsa y su legado.
Newell’s llega con todas sus limitaciones y defectos en el lomo. Con la última derrota dura de local ante Huracán y con Gamboa que sigue buscando una formación estable que le cuesta horrores consolidar. Con jugadores referenciales afuera por lesión como Maxi Rodríguez, Pablo Pérez y Julián Fernández. Y con la ilusión depositada especialmente en el poder goleador de Nacho Scocco, la notable pegada y claridad de Nicolás Castro y el prometedor regreso a la titularidad de Jonatan Cristaldo.
En el campo contrario su rival viene entonado desde la llegada del ignoto Diego Flores. Ya que con el exasistente de Bielsa, el Tomba les asestó goleadas a Gimnasia, Aldosivi e Independiente y empató con Sarmiento de Junín. Por eso será un rival temible si Newell’s le entrega la pelota y además no cubre bien los espacios en el retroceso. Los rojinegros vienen siendo endebles atrás, les convierten goles “inocentes” y a la vez el mediocampo está obligado a recobrar solidez y presencia para que Godoy Cruz no lo zamarreé.
Gamboa sabe que urge enderezar el rumbo. Que su equipo, a pesar de haber ganado con autoridad ante Lanús en la última salida del Coloso, en el tramo final del certamen decreció su funcionamiento, perdió consistencia y hubo un bajón generalizado de los rendimientos individuales.
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Gamboa fue campeón con Bielsa en Newell’s.
Lo concreto es que hoy más allá de la necesidad de Newell’s de demostrar síntomas de mejoría y crecimiento, será un partido muy especial porque sobrevolará la atmósfera del Malvinas Argentinas el gran legado futbolístico de Marcelo Bielsa, con dos entrenadores que evidentemente estuvieron, en roles diferentes, muy cerca del Loco.
Gamboa porque fue uno de los líderes del equipo bicampeón de Bielsa en la gloriosa década del noventa. Un defensor aguerrido, tiempista, goleador y de una técnica extraordinaria para manejar la pelota. Con Bielsa, el Negro tuvo su plenitud como futbolista.
Mientras que el actual DT de Godoy Cruz, Diego Flores, causó sensación en su llegada al fútbol argentino, donde arrancó a puro gol y triunfos, con el antecedente ilustre de haber sido colaborador del Loco en Europa.
Flores comenzó su carrera en su formación técnica junto al Loco como pasante, con colaboraciones y llenando planillas. De allí pasó a ser asistente técnico. Compartió con Bielsa dos procesos profesionales: Lille en Francia y Leeds United en Inglaterra. Antes fue pasante en Olympique de Marsella. “Trabajar con Marcelo Bielsa es un lujo y un honor. Lo puedo resumir en esas dos palabras”, expresó Flores, que tiene el mejor concepto del referencial DT rosarino.
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Diego Flores fue asistente del Loco en Europa.
Más allá de que a Flores se lo cataloga como el “traductor” de Bielsa, ya que en algunas conferencias de prensa estaba junto al Loco y ocupaba el nexo comunicativo entre el periodismo y el DT, eso sólo ocurrió en su segundo año del Leeds. Es que allí dio una mano tratando de interpretar a Marcelo y “pasarlo al inglés” por pedido del cuerpo técnico. Pero lo suyo era trabajar como integrante del cuerpo técnico.
Hoy el partido en Mendoza tiene este condimento especial. En el que Bielsa tendrá una fuerte presencia simbólica en el Malvinas Argentinas porque estarán como entrenadores el Negro Gamboa, uno de sus dirigidos en una época gloriosa, y Diego Flores, uno de sus ayudantes en los últimos tiempos en Europa, claro que todo alrededor de la camiseta rojinegra, la que ama con locura Marcelo.