Central y Newell’s parecen ahora estar decididos y firmes a trabajar en conjunto. La escalada de violencia que azotó a los clubes más pasionales del país generó que el ministro de Seguridad de la provincia, Jorge Lagna, cite a las máximas autoridades en el primer piso de la sede local de la Gobernación de Santa Fe. El eje de la agenda giró con fuerza y precisión en torno a las inmediatas medidas que se tomarán tras los hechos vandálicos que se registraron en los últimos días, sobre todo el de ayer con el incendio de la sede auriazul de calle Mitre al 800. El titular de la cartera de Seguridad estuvo reunido con el presidente rojinegro, Ignacio Astore, su vicepresidente primero, Pablo Allegri, y el titular canalla, Rodolfo Di Pollina, y el vicepresidente primero, Ricardo Carloni. Completaron el cónclave que duró casi dos horas la jefa de policía de la provincia y titular interina de la Unidad Regional II, Emilce Chimenti.
“Esta es una reunión importantísima, no solo por la coyuntura que vivimos. Es algo muy triste y repudiable lo que sucedió. Los vándalos que han cometido los hechos tienen que estar presos. Desde quien inició con la rotura de la estatua de Issac Newell hasta los hechos aún más graves como fue lo que sucedió en la sede de Rosario Central”, comenzó relatando Jorge Lagna.
El funcionario comentó además que “esta es una reunión que nos debíamos. Primero para demostrarle al mundo futbolístico y a los miles simpatizantes de Central y Newell’s que unos pocos violentos no tienen que hacernos perder el norte de la paz y tranquilidad que tiene que reinar en el fútbol, que es una fiesta nacional”.
“Central y Newell’s es el clásico más apasionante del fútbol argentino. La coyuntura, lamentablemente, nos unió de manera muy fea. Pero estuvimos trabajando junto a los clubes y confiamos ciegamente en la labor de fiscalía en que esto se esclarezca porque es necesario. Y más allá de eso, hemos generado una mesa de trabajo con una agenda común que trasciende los niveles de seguridad que tiene que tener una cancha”, amplió el titular de la cartera de Seguridad provincial con convicción.
El funcionario también expresó con firmeza que “todas las semanas antes de los partidos debería haber una agenda que incluya a la secretaria de Deportes de la provincia, al secretario de Turismo provincial porque Central y Newell’s son generadores de la cultura rosarina. En gobierno provincial está dispuesto a colaborar en cuestiones que van más allá de los cuestiones se seguridad y mejoramiento de los estadios. “Necesitamos una gran Copa Santa Fe. Necesitamos que esta agenda se amplíe para mejorar lo que significa ambos clubes para Rosario”.
Cuando se lo consultó sobre la implementación de la custodia en las sedes de ambas instituciones, Lagna respondió sin dudar. “Sí, seguimos con estos operativos especiales preventivos sobre distintos objetivos. Mientras tanto, tenemos un equipo especial de la Agencia Criminal de Investigación trabajando con los fiscales en pistas de investigación tratando de que llegue a buen puerto”.
Y agregó: “Esta semana tuvimos dos detenciones muy importantes de personajes que atemorizaban a la ciudad que son protagonistas de supuestas balaceras contra estaciones de servicios, de asesinatos. Seguimos sosteniendo que hay una intención de generar intranquilidad, temor. Parece que hay parte de sectores ligados al delito que quieren torcerle la mano al gobierno, y eso no lo van a lograr. Vamos a seguir intensificando las medida de seguridad”.
Con respecto a la posibilidad de que las balaceras a las estaciones de servicios y la violencia radicalizada con los clubes estén relacionadas, el ministro de Seguridad dijo que “son dos líneas de investigaciones. Una de ellas puede surgir de un hecho puntual de un vándalo, de un tarado que se le ocurrió esa broma de mal gusto inicial que subió la escalada de violencia. Es impredecible la locura que hay en algunos actores del mundo criminal”, expuso el ministro de manera tajante.
El plan de prevención marcaba que un móvil policial debía hacer rondas por las sedes de ambos clubes. A la hora del incendio a la sede auriazul de calle Mitre al 800 los dos protagonistas que lanzaron nafta e incendiaron el mobiliario con una persona dentro del recinto (terminó internada fruto del alcance de las llamas) se tomaron todo el tiempo para cometer el delito. “Teníamos objetivos a cubrir. Las cosas pasan, y pasó lo que pasó”, expuso Lagna, quien reiteró que detrás de los celulares secuestrados al único detenido como sospechoso de las balaceras a las estaciones de servicios “está la punta del ovillo para saber quién está detrás de los ataques”.
Luego del ministro tomó la palabra Ignacio Astore. El presidente de Newell’s catalogó “la reunión como muy positiva. En la sumatoria de todo podemos sacar muchas conclusiones y ver de dónde viene sinceramente este vandalismo. Muchas veces provienen de los clubes, y otras no. Es materia de investigación”, afirmó Nacho. “Hicimos el pedido para minimizar riesgos y bajar tranquilidad a los socios. Esto a los clubes los perjudica mucho. También a la ciudad”.
Por su parte, Rodolfo Di Pollina habló a corazón abierto y se mostró muy compungido por lo sucedido en la sede calle Mitre al 800. “Hemos recibido un golpe muy duro. Toda la ciudad, el fútbol en realidad. Como sociedad es un golpe durísimo y lo estamos asimilando de esa forma. Hay daños materiales importantes, pero lo más sensible son los daños simbólicos”, confesó.
“Como dirigentes tenemos que unirlos, reunirnos y generar confianza. También plantearle a la sociedad una agenda en común. Hay que ver esta gran crisis como una oportunidad, una reacción positiva y madura desde el gobierno de Central y de Newell’s para que de acá en adelante podamos darle una respuesta a la sociedad”, narró.
El titular canalla comentó que “con Astore encontramos diálogo desde un primer momento. Es conveniente para ambas instituciones que trabajen temas en conjunto. Creemos que debemos estar más allá de la rivalidad y las pasiones que se generan por el bien de cada club y como un claro mensaje de convivencia para todos”.