Milagros Rivas fue el punto más alto de las jugadoras de Newell’s, en la derrota frente a Central por 2 a 1 en el Gigante, por la primera división de AFA

La delantera abrió el marcador para el conjunto rojinegro con un golazo. La Lepra perdió por 2 a 1 el primer clásico rosarino por torneos de AFA.
Por Carlos Durhand
Celina Mutti Lovera / La Capital
El plantel completo de Newell's es fotografiado previo al inicio del clásico de la ciudad.
Milagros Rivas fue el punto más alto de las jugadoras de Newell’s, en la derrota frente a Central por 2 a 1 en el Gigante, por la primera división de AFA
Ivanna Macías 4: quedó la sensación que pudo hacer algo más en el primer gol de Central y el segundo la agarró mal parada.
María Victoria Vives 4,5: le tocó bailar con la más fea y no le pudo encontrar la vuelta a la velocidad de Belén Dias.
Pilar Sabransky 5: la más chica de la cancha alternó cosas positivas y negativas.
Laura Ríos 5: tuvo que reemplazar a Lucía Inglese y cumplió con su función.
Juana Porta 5: el partido no dio para que se pueda proyectar como lo hace siempre y tuvo una sola que quedó en manos de Correa.
Luciana Bacci 5: se preocupó más por marcar que por jugar y no pudo alimentar a las delanteras.
Belén Raffaelli 5: cuidó su lugar en la mitad de la cancha y no arriesgó demasiado.
Camila Mansilla 4,5: quizás el trajín con la selección le haya quitado físico para jugar este partido.
Stefanía Orrego 5,5: algunos pequeños destellos pero no estuvo a la altura de los buenos partidos que suele hacer.
Milagros Rivas 6,5: hizo un golazo y también asistió a Cavigioli en lo que pudo ser el segundo gol leproso.
Julieta Lema 4: la goleadora no tuvo un buen clásico. Fue controlada muy bien por la zaga central canalla y no pudo mostrar sus cualidades.
Ingresaron:
Antonela Cavigioli 4: quedó mano a mano con Correa para ser la heroína del partido y definió muy suave.
Ayelén Ceballos, Julieta Bastus y Damaris Sequiera -: ingresaron luego del segundo gol canalla, pero no pudieron cambiar la historia.
El DT Miguel Fullana: 5,5. Puso lo mejor que tenía. Promediando el segundo tiempo mandó a su equipo al frente y lo perdió por un detalle.



Por Isabella Di Pollina

