Ovación

Maziero, entre el fútbol y la guerra

El ex delantero de Central Agustín Maziero relató cómo vive el pueblo armenio el conflicto bélico con Azerbaiyán, mientras se prepara para ir jugar a Jordania

Sábado 24 de Octubre de 2020

Lo primero que deja sentado Agustín Maziero es que se encuentra muy bien de salud y que está radicado a 400 kilómetros de distancia del foco bélico. “Le digo a diario a mi familia que no se preocupe porque estoy lejos del campo de batalla”, destacó el ex juvenil de Central en el prólogo de la charla con Ovación. “Llegué en enero a Armenia para jugar en Lori. Primero pasó lo de la pandemia y ahora sucede esto. Es un año difícil para todos”, relató con firmeza. El atacante se refirió esencialmente al conflicto que resurgió el pasado 27 de septiembre, que fue cuando se reactivó el enfrentamiento histórico con Azerbaiyán por la disputa de la República de Artsaj, un territorio separatista más conocido como Nagorno Karabaj. “La gente acá está muy triste y con mucha tensión por la guerra. Lo ves en las calles, bares o restaurantes. Donde vas hay silencio de fondo como en señal de respeto y dolor por la guerra”, sostuvo el jugador de 22 años. “El fútbol estuvo parado dos semanas por la lucha en la zona de la frontera, pero ya volvió a la normalidad”, agregó el único argentino que milita en la temporada en Armenia. Además confesó que “este fin de semana viajaré a Jordania para sumarme a Sahab. Será una nueva expedición en esta parte del mundo de lo que va de mi carrera”.

   “Desde que vine habré jugado 15 fechas. Sucedió que al poco tiempo se frenó todo por la pandemia. Tuvimos que aislarnos durante 45 días y luego sí se pudo terminar el campeonato pese a que se cancelaron varios encuentros debido a que hubo muchos planteles que tuvieron varios positivos de Covid-19”, afirmó Maziero, ya de noche en Armenia.

   El jugador surgió al profesionalismo en Central. Luego de varias experiencias recaló en este país que perteneció a la ex Unión Soviética, donde “la gente es muy amable y la nación es muy linda, al menos en Ereván, que es la capital”.

   “A nivel deportivo me fue bien. Terminó mi contrato con Lori y como no renové, empecé a buscar otro desafío. Si surgía algo acá me quedaba, pero salió lo de Jordania y me parece un lindo reto así que me voy para allá”, contó sin dudar.

   Maziero sostuvo que en Armenia “la gente hizo cuarentena a mediados de marzo, que fue cuando se vio muchos infectados y muertos. Luego se levantó todo y lo único que es obligatorio desde entonces es el uso del barbijo. El resto funciona con normalidad desde hace meses”.

   En relación a cómo es el fútbol en Armenia, narró que “al haber una gran cantidad de extranjeros se hace una liga competitiva. Hay muchos rusos y brasileños. También varios españoles, colombianos y uruguayos. No es tan físico como las grandes ligas, pero sí muy técnico”.

   Con respecto al conflicto que protagonizan Armenia y Azerbaiyán, donde ambos se culpan mutuamente de la reanudación de las hostilidades y representa además la crisis más grave desde el cese del fuego de 1994, Agustín Maziero dijo con impotencia que “la gente y compañeros de equipo se muestran tristes, con mucha tensión y sin ánimo por la situación. Esperan cada día noticias de familiares que están en la zona de guerra como también se enteran que amigos o personas cercanas deben unirse al ejército. Es feo ver todo eso”, afirmó.

   En medio de este contexto hay que resaltar que a principio de mes murió el jugador Liparit Dashtoyán cuando estaba en el frente de batalla. Tenía 22 años, jugaba de volante ofensivo y militaba en Alashkert 2, de la segunda división. Otros jugadores también se enrolaron a la milicia como buenos nacionalistas que son.

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Maziero y la imponente ciudad capitalina Ereván de fondo.

Maziero y la imponente ciudad capitalina Ereván de fondo.

   “Nunca tuve miedo por la guerra. Por ahí la preocupación mayor es por mi familia que está en Argentina, ya que muchos de ellos reciben la información de la guerra y no saben que eso ocurre a 400 kilómetros de donde resido. Te dicen Armenia y se generaliza y eso lleva incertidumbre y temor a los familiares que están en Argentina. Dentro de todo estamos muy seguros en Ereván”, confió.

   Y agregó: “Lo que es duro de ver es a la población. Se sienten mal por lo que está sucediendo. Vas a todos lados y hay un silencio de fondo como señal de respeto por los que están luchando. Encima, Turquía se alió con Azerbaiyán y ya dos países contra uno”.

   El jugador nativo de Luis Palacios aseguró además que “en cada cuadra o en las puertas de los supermercados hay gente recolectando alimentos para llevarles a los soldados. En ese sentido hay una gran unión y comprensión por lo que se está viviendo con la guerra, que ojalá termine pronto por el bien de todos”.

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Los soldados de Armenia responden a una ofensiva de Azerbaiyán en la frontera.

Los soldados de Armenia responden a una ofensiva de Azerbaiyán en la frontera.

   La historia indica que este largo conflicto por Nagorno-Karabaj o Alto Karabaj es una zona de 4.400 kilómetros cuadrados que está poblada mayoritariamente por personas de etnia armenia, cuya religión es el cristianismo ortodoxo. Sin embargo, se encuentra al este de Azerbaiyán, país mayoritariamente musulmán y de etnia azerí. Estas diferencias culturales son solo uno de los motivos que alimentan el conflicto. Hay muchos más.

   En este sentido, Maziero describió que “trato de entender lo que sucede en torno a esta histórica pelea buscando información en internet, ya que acá se habla en Armenio o ruso. Imaginate que no entiendo casi nada pese a que aprendí algo del idioma local para poder moverme o decir las cosas básicas. Así y todo, muchas veces pienso que pronuncié bien una palabra, y nada que ver porque le veo la cara a la otra persona, ja ja”.

   Luego de brindar un pantallazo sobre cómo vive en la actualidad la comunidad armenia frente a la guerra, Maziero se puso los botines y habló de nuevo en modo jugador.

   “El fin de semana viajaré a Jordania porque firmaré con Sahab”, dijo el ex Central. El nuevo club ocupa actualmente el noveno lugar de la tabla tras 10 fechas. El plus es que el vigente campeón.

   “Voy con toda la ilusión y ganas de conocer un país asiático con mucha cultura e historia. Espero adaptarme rápido y que salga todo como uno espera. Es un lindo desafío a cumplir”, cerró el delantero, quien “sigo a Central como sea porque soy hincha y espero que esta temporada nos vaya muy bien”.

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