Se llama formalmente Asociación Civil Niños del Sur (Ansur), pero todos la conocen como “la fundación del Pocho”. Se trata de una organización que trabaja por mejorar la calidad de vida de chicos con riesgo social; una iniciativa del futbolista nacido y criado al sur de Rosario, en Villa Gobernador Gálvez y ex jugador de la selección Ezequiel “Pocho” Lavezzi, hoy futbolista del Hebei China Fortune de la Superliga de China. Una asociación de un centenar de niños, adolescentes y jóvenes de entre 3 y 25 años: un trabajo sostenido que cumple diez años el próximo 5 de octubre.
Días atrás, nenes y nenas jugaron el amistoso mensual en la cancha de Coronel Aguirre contra sus pares de Defensores de Gálvez. Y esa fue sólo una de las tantas actividades que realizan los chicos, en general acompañados con sus familias, en esta asociación.
“Nuestro trabajo se enfoca en mejorar los procesos educativos, deportivos y alimentarios de los chicos, pero no desde una actitud asistencialista, sino abocados a que se empoderen, aprendan a autogestionarse y puedan construir autonomía progresiva”, dijo la directora de la asociación, Luisina Castiglioni, comunicadora social de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA).
La sede de la fundación del Pocho, que preside su hermano Diego, está a tres cuadras de la cancha de los rojiverdes (donde debutó Pocho en primera con 15 años). Está en Iriondo 2412, donde hay un merendero que aloja a los chicos, de lunes a viernes en la hora del almuerzo y la merienda. Y además se brindan todo tipo de actividades lúdicas y educativas (apoyo escolar y computación) y viajes, organizados entre los ocho profesionales (psicólogos, maestros y profesores de educación física). “Allí también hacemos contacto con nutricionistas y controles médicos. Los problemas recurrentes con la población que trabajamos por suerte no está ligada al consumo, sí a los desfases cognitivos, los problemas por falta de estimulación temprana y nutrición, los ligados a la violencia doméstica y social: la discriminación. Además, muchos familiares de los chicos sí están ligados al consumo o presos”, detalló Luciana.
El Pocho no sólo puso el nombre al lugar y los recursos. Cada fin de año cuando regresa a Rosario visita la sede. “La última vez les hizo las hamburguesas a los chicos y jugó con ellos”, contó la directora.
Al ver las fotos se puede pensar que los chicos de alguna manera "vengaron" al ex entrenador de la selección Alejandro Sabella. Es que Lavezzi lo había mojado en la cara durante el Mundial de Brasil. Y este verano los pibes de la fundación no sólo lo mojaron al Pocho de pies a cabeza, sino que encima lo llenaron de harina y papelitos.
La asociación tiene Facebook (Asociación Niños del Sur), Twitter (PochoLavezziSolidario, @LAVEZZIYANSUR) y mail: [email protected].