El judo rosarino tiene una extensa tradición, incluso olímpica. Ivo Dargoltz lo practica desde hace años, últimamente con mayores dificultades, por falta de recursos económicos por parte del Estado nacional. Lo sufrió en 2025. Pero se mantuvo de pie. Tanto que tuvo “el mejor año” de su carrera.
El mayor logro fue la medalla de bronce en el Panamericano de judo de Santiago de Chile.
“Lejos, fue el mejor año de mi carrera. Bronce en el Panamericano y campeón de los Juegos Jadar de Rosario, del Nacional de judo Apertura y Clausura, del Centro de la República y del torneo federativo de la provincia de Santa Fe”, repasó el judoca de 25 años, que compite en la categoría hasta 100 kilogramos.
La temporada que pasó tuvo sus contratiempos. El Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) le “cortó la beca y la posibilidad de viajes” al exterior. “No reunía ciertas condiciones que te exigen”, contó el judoca sobre el motivo.
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Estos requisitos se refieren a resultados. En 2024 no logró sacar medalla panamericana. “Se premia el resultado y no la trayectoria”, planteó como crítica. En su caso, ni siquiera importó que siguiera formando parte del grupo nacional con proyección internacional.
Esta medida la empezó a sufrir desde comienzos de 2025. “No me convocaron a un entrenamiento en Madrid entre enero y marzo. Terminaron viajando solo cuatro personas”. La explicación: “No reunía los requisitos y no había los fondos suficientes de Nación para costear el viaje para todos”.
No bajó los brazos. Hizo una pretemporada, que calificó de “muy valiosa”, con Laureano Martín, exjudoca rosarino y “un enfermo de la parte técnica y estratégica”. Y entre los ahorros y dinero que le prestaron se fue a entrenar al club Flamengo de Río de Janeiro.
El Panamericano de Chile
En abril fue al Panamericano de Chile. El pasaje esta vez se lo pagaron. No así la inscripción y la estadía. Le costó unos 500 dólares. “Cuando no hay dinero suficiente, los técnicos nacionales optan a quienes les pagan el ciento por ciento. A mí no, porque no había sacado medalla panamericana el año anterior”, contó.
Sobre el tatami, no pasó desapercibido. “El día que competí se alineó todo. Estar preparado y buscarlo. Logré el bronce. Es la medalla más importante de mi carrera. Los que compitieron están todos dentro de los 30 mejores del mundo”, precisó.
Con el bronce panamericano, recuperó la beca del Enard, que consiste en 670 mil pesos mensuales y le incluye la cobertura médica de la obra social Swiss Medical.
Dargoltz, recibido en 2020 de periodista deportivo, interrumpió la práctica intensiva en octubre. No esperaba nada más en el año. Siguió con su trabajo en la academia de conducción de su padre y se volcó al estudio para rendir materias de la Facultad, de la carrera Recursos Humanos.
Pero un viernes de noviembre, el técnico nacional le preguntó si estaba entrenando y le dijo que el lunes siguiente tenía que viajar a Italia a un torneo.
Todavía hoy se fastidia de la prisa con la que debió acomodar todo para concurrir al Abierto Europeo de Conegliano. “Un poco más entrenado, quizás lograba luchar por el bronce. Estamos hablando de un nivel europeo, gente que es muy, muy buena”, dijo.
La exigencia, con el ritmo de entrenamiento previo que llevaba, le pasó factura. Tuvo la ruptura parcial del ligamento triangular de la muñeca.
Los objetivos de Ivo Dargoltz en el Judo
Hoy piensa ante todo en recuperar la mano. Entiende que la planificación será “muy similar” a la de 2025. Su deseo es conseguir fondos, con el respaldo de quien sea, para volver a Río a fines de febrero y entrenar mínimo 15 días.
“Apunto a dos objetivos muy importantes en este año. Uno es el Panamericano, para revalidar la beca. Se iba a hacer en Cuba, pero se canceló y todavía no se conoce la sede. Y lo otro son los Juegos Suramericanos de Rosario. El objetivo es estar en el podio”, manifestó.
“El sueño olímpico está para 2028 (Los Ángeles), pero lo entiendo como una decantación. Se puede dar si sigo logrando medallas panamericanas o una europea, como fue en 2023 (en Zagreb)”, plantea.
“A diferencia de Argentina, atletas de Brasil, Estados Unidos, Chile, Perú, Canadá y Colombia son profesionales, cobran entre 4 mil y 5 mil dólares mensuales y no entrenan en sus países sino que viven en Europa”, dice como una de las grandes dificultades para sostenerse en el alto nivel en el judo. Pese a la desventaja, no se rinde.