Viernes 4 de septiembre, pista húmeda, primera carrera de la reunión disputada en Palermo y justo en el inicio, el jockey Jorge Ricardo concretaría su última victoria en Argentina en la cruz del potrillo El del Medio, quien salía de perdedor en la quinta participación oficial (tercera bajo su conducción y primera en la arena porteña, ya que las dos anteriores pertenecen a La Plata), vaya paradoja. Fiel a su estilo, el que más lo identifca, Ricardinho se despedía de nuestro país (al menos por ahora) visitando la herradura triunfal Nº 12.993.
Motivos personales y la poca oferta de caballos que tenía en nuestro medio motivaron al crack carioca a tomar la decisión de marcharse a su tierra natal en busca de la gloria, de las siete que le faltan para obtener las 13.000 victorias, un guarismo que sería muy difícil de igualar, una cifra que le permitirá inscribir su nombre en los registros del Guinness World Records, conocido hasta el año 2000 como el libro Guinness de los récords, obra de referencia publicada anualmente que contiene una colección de récords mundiales.
Ya en Río de Janeiro, a poco de arribar, Ricardo borró rápidamente la mueca de tristeza que le había quedado luego de su partida de Argentina y volvió a lucir esa sonrisa que lo caracteriza. Lunes 7 de septiembre, día de la Independencia de Brasil, Jorge Ricardo comenzó a gestar el último tramo que lo depositará en las grandes marquesinas del mundo. Achicó la brecha tras vencer con Jotaefe en un cotejo sobre 1.400 metros en el césped de Da Gávea.
Aunque para conseguir esa meta la vida le puso otra piedra en el camino. Al día siguiente de haber conseguido la Nº 12.994 sufrió una nueva rodada, que afortunadamente no le produjo consecuencias serias para su físico. Tal es así, que continuó corriendo en las pruebas siguientes de dicha jornada. A esa altura quedaban seis. Domingo 13, seis días después, quedaba a cinco triunfos gracias a la victoria conseguida con Honest sobre dos kilómetros de césped, siempre en el mismo escenario.
Solo veinticuatro horas habían pasado y llevaba al recinto de los vencedores a Itaguaí en el kilómetro de césped. El martes 15, unió ambos extremos de un viaje y lograba el triunfo Nº 12.997 en las riendas de Jump of the Cat en 1.200 metros, pero esta vez sobre pista de arena y quedó a tres de la hazaña.
“Estoy emocionado por el cariño y respeto que he recibido por parte de mis compañeros, dueños y directivos de los hipódromos brasileños”, dijo Ricardo en diálogo con el portal Raia Leve. “Aquí en Da Gávea escribí la mayor parte de mi historia y siempre tuve un buen comportamiento como deportista y profesional”.
“El afecto de los hípicos de Paraná y São Paulo también me tiene encantado. Ya no soy un niño, como todos saben, pero me siento en plena forma física y el peso aún me acompaña. Y por sobre todo eso, me siento feliz de estar cerca de mi familia. Vivir con mis hijos me da mucha alegría. Si las cosas van bien, y voy a trabajar para eso, volveré a Argentina para atender el negocio que tengo allí, luego regresaré y me quedarme acá para siempre. Sólo el tiempo lo dirá”, aseguró Ricardinho.
Jorge Ricardo aceptó la invitación del presidente del Jockey Club de Sáo Paulo y viajó para participar del mitín llevado a cabo entre el sábado 19 y el domingo 20 en el hipódromo de Cidade Jardim, firmando 13 compromisos, de los cuales uno de ellos -en la reunión del sábado- le sirvió para sumar una más, la Nº 12.998. Fue en una carrera desarrollada en la distancia de 1.200 metros en piso vegetal, y allí cruzaba la sentencia conduciendo a Nova Zelandia.
Lunes 21, regresó a Da Gávea y el inicio de la primavera le obsequió la conquista Nº 12.999 a bordo de Alibí da Serra, en el marco del premio “Fenomenal”, disputado sobre 1.200 metros de arena y donde superaba por 3/4 cuerpo a Doce Stripes en el inicio de la cartelera. Hasta el nombre del cotejo se congraciaba con el notable látigo brasileño. Después, Ricardo tuvo tres montas para consumar la proeza, pero no pudo: 8º con Pukka; 3º con Zizinho Mestre y 10º (último) montando a Jerry Smith.
Le falta una victoria al jockey que el próximo miércoles 30 cumplirá 59 años, ese triunfo que todos los aficionados están esperando con ansias y que se puede producir el fin de semana venidero cuando tome parte de los dos programas diagramados en Da Gávea, que tendrá como eje central una nueva edición del Gran Premio Brasil (Grupo I). Esta vez se llevara a cabo sin público y bajo estricto protocolo sanitario, debido al rebrote vertiginoso de Covid-19 en el estado de Río de Janeiro.
Las carreras serán transmitidas por TV Turfe, el canal oficial del hipódromo Da Gávea, y también se podrán observar en la señal de Facebook. Por su parte, los apostadores podrán realizar su juego únicamente vía internet, teléfono o en las agencias que tengan permitido su funcionamiento.
Habrá que esperar unos días más para que Jorge Ricardo consiga el hecho histórico.
Le falta una, y ojalá sea de punta a punta, como a él le gusta. Sería un gran regalo de cumpleaños.