Ovación

Javi Poves, el jugador antisistema

El último equipo por el que pasó fue el Sanse, la Unión Deportiva San Sebastián de los Reyes, de tercera división, en la Comunidad de Madrid.

Sábado 14 de Marzo de 2015

 Javi Poves es español y futbolista. Pero en su tierra y en el ambiente futbolero se lo conoce más por sus principios “antisistema” que por su juego como defensor. El último equipo por el que pasó fue el Sanse, la Unión Deportiva San Sebastián de los Reyes, de tercera división, en la Comunidad de Madrid. En un deporte y mercado plagados de niños y adultos que suelen soñar con un futuro futbolista de fama y riqueza, Poves se cansó de rechazarlas a ambas. Lo premiaron en su debut de primera división con un auto y lo devolvió: por el gesto se ganó miles de simpatizantes en las redes sociales y fue noticia en los medios. También lo fue cuando pidió que dejaran de pagarle por transferencia bancaria, una manera de negarse a que se especule con su dinero. Poves es lo que se dice una verdadera ave raris de la redonda, que hace tres años colgó los botines cansado de la “corrupción” del fútbol y se echó a andar por 35 países del mundo, entre ellos Argentina.

   Meses atrás Poves volvió a ser noticia cuando retornó a su viejo amor: se comprometió para la temporada 2014/2015 con la U. D. San Sebastián de los Reyes. Sabía que le lloverían las críticas, que le dirían que se rindió al sistema, pero a él no le importó.

“No soy perfecto, pero además jugar en tercera no te da ni para comprar calcetines”, aseguró.

Javier Poves Gómez se formó en las inferiores del Atlético de Madrid y, en 2008, se incorporó al Real Sporting de Gijón, en la categoría B. En la temporada 2010/11 pasó a formar parte del plantel de primera. El día del debut rechazó el vehículo de una firma que esponsoreaba al equipo y que el club le había puesto a su disposición. “Tengo un Smart, para que necesito otro auto”, se preguntó.

   Su reacción causó tanta curiosidad como sus sucesivas declaraciones contra el capitalismo, los políticos, el sistema parlamentario y hasta el grupo de los indignados, cuyas metodologías de protesta, Poves considera insuficientes.

   “En vez de tanto 15-M, lo que hay que hacer es ir a los bancos y quemarlos, cortar cabezas. La suerte de esta parte del mundo es la desgracia del resto”, dijo en una oportunidad. Y por esas palabras muchos lo tildaron de “bicho raro”. También lo vieron así cuando leía con voracidad durante las concentraciones: desde El Capital, de Karl Marx hasta el siempre polémico y repudiado Mi Lucha, de Adolf Hitler.

   “Estudié literatura y a veces intenté generar un debate sobre algo interesante y se me reían, o me trataban de loco. He visto un montón de jugadores buenísimos que no llegaron sólo por no haber tenido un contacto en el ambiente. A veces, jugar en primera o segunda tiene que ver sólo con eso. Salvo que seas Messi”.

   Algunas de sus frases antes de marcharse a recorrer el mundo fueron polémicas.

   “El fútbol profesional sólo es dinero y corrupción, es capitalismo, y el capitalismo es muerte”. Y una más en forma de interrogante: “¿De qué me sirve ganar mil euros en vez de 800, si sé que se obtienen con el sufrimiento de mucha gente?”.

   La aventura como mochilero de Poves comenzó por Senegal (allí contrajo malaria) y después viajó a América. Su ruta empezó en México, continuó por Cuba, Venezuela, el Amazonas, Paraguay y Argentina (Cataratas y Capital Federal, fueron dos destinos).

Su último entrenador, el ex futbolista Juan Sabas, contó que Poves acostumbra a llegar primero a las prácticas y en bicicleta eléctrica. “Es sólo un tío con otras inquietudes”, dijo.

El sabe que el mundo no mejoró durante su viaje, pero dice que volvió “más humano”. Y a quienes lo critican porque regresa les sigue respondiendo que no odia al fútbol, “sólo todo lo que lo rodea”. 

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