El presidente de la Fifa, Gianni Infantino, anda por estos lares buscando apoyo para su proyecto de un Mundial cada dos años y este lunes se reunirá con el titular de la AFA, Claudio Tapia, en el marco de una gira por Sudamérica.

Gira por Sudámerica. El titular de la Fifa se reunió con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
El presidente de la Fifa, Gianni Infantino, anda por estos lares buscando apoyo para su proyecto de un Mundial cada dos años y este lunes se reunirá con el titular de la AFA, Claudio Tapia, en el marco de una gira por Sudamérica.
La Argentina será el quinto y último país que visitará el suizo, que estuvo en Santiago de Chile, su cuarto destino luego de pasar por Colombia, Venezuela y Ecuador, tras el arranque en Israel el lunes pasado.
El titular de la Fifa almorzará con Chiqui Tapia en el predio de la AFA en Ezeiza y seguirá semblanteando el panorama sudamericano respecto de su idea, aunque hoy fue más allá en sus apreciaciones y en las "bondades" que acarrearía un nuevo calendario para el fútbol mundial.
El periplo del italosuizo comenzó el lunes 11 de octubre en Israel, donde brindó su particular comparación entre el proyecto de un Mundial de fútbol cada dos años y el Super Bowl de fútbol americano en Estados Unidos. “El Super Bowl se organiza todos los años, ¿por qué no tener una Copa del Mundo cada dos años? Muchos críticos dicen que sería perjudicial, pero los estudios de Fifa aseguran que no disminuiría la magia del torneo porque su frecuencia no afectaría su calidad y reputación”, explicó Infantino, quien también promovió la ampliación de 32 a 48 seleccionados participantes que comenzará luego de Qatar 2022.
Hoy volvió a machacar con el tema y dio más apreciaciones, como por ejemplo que una revisión total del calendario de fútbol que incluyera una Mundial cada dos años beneficiaría más a los jugadores sudamericanos que a los europeos.
"Estamos hablando no sólo de una cuestión de un Mundial cada dos años, sino de una revisión del calendario internacional en su totalidad'', dijo Infantino tras reunirse con el presidente de la federación chilena y citó las propuestas de expertos que plantean un nuevo calendario masculino y femenino, resaltando que todo está en fase de consulta. Sobre los largos viajes para cumplir con sus selecciones, Infantino afirmó que el actual calendario internacional "es más negativo para los sudamericanos que para los europeos'. Hoy un jugador sudamericano, en un plazo de cuatro años, viaja entre 350.000 y 400.000 kilómetros. En cambio, un jugador europeo en el mismo plazo, se desplaza si acaso 50.000 kilómetros", afirmó.
Según Infantino, los largos viajes -con efectos de cambio de clima y jet lag- acaban mermando la condición física de los jugadores al final de la temporada, algo que también repercute al tocarles competir en un Mundial. Infantino dijo que para la Fifa "modificar el calendario es imprescindible'', independientemente de un Mundial cada dos años, para impactar en la salud de los jugadores y dar oportunidades igualitarias a todos.
Para Infantino, los cambios tendrían en cuenta imponer unas vacaciones obligatorias de tres semanas para que los jugadores que participan en un Mundial puedan descansar. Además, afirmó que la mayor frecuencia de los mundiales no perjudicaría a torneos continentales, como la Copa América, sino al contrario. "Esto no impactaría absolutamente a la Copa América, al contrario, creo que la impactaría positivamente'', porque los que participan en el fútbol y en las competiciones se benefician "cuánto más fútbol de alto nivel hay'', dijo.
Así las cosas, en el almuerzo con Chiqui de mañana irá sondeando qué piensa el mandamás del fútbol argentino, amén del ya público rechazo de la Conmebol a la idea, aunque parece que es tiempo de ablande, momento de persuadir con una estrategia a largo plazo de convencimiento. Después vendrá la parte del negocio. Pero viene Infantino y parece que trae vientos de cambio.
Esta será la cuarta visita oficial de Infantino desde que asumió la presidencia de la Fifa a fines de febrero de 2016.
La primera fue en octubre de 2017, cuando visitó la sede de la AFA en la calle Viamonte.
Luego volvió en abril de 2018 en el marco del Congreso de la Conmebol que tuvo a la AFA como anfitriona.
Su último y frustrado paso por nuestro país fue en noviembre de 2018 para presenciar la segunda final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors en el estadio Monumental, que finalmente se jugó en Madrid.




