La pregunta obligada al goleador, apenas consumado el 3-0 a Vélez, caía de madura. "¿Están para pelear el título?". Mucho antes de conocer los resultados que ayer le sonrieron al por mayor, Ignacio Scocco respondía con los pies sobre la tierra, hablando de lo que le falta más de lo que le sobra a Newell's. Y apuntó claramente a mejorar de visitante. Es que las dos caras del equipo mostradas en este reinicio lo hicieron alejar y acercar a la cima. Sabe Nacho, sabe Osella, que en el equilibrio que vuelva a encontrar, en la inspiración de sus figuras que nunca debe faltar, se encontrarán los argumentos para que la contestación sea un "sí" sin temores, ahora que el fixture se completó en la mitad más uno de su recorrido. Por lo pronto, afuera también apuntala el sueño grande que íntimamente persiguen con un feliz domingo. Con un líder caído y sin su máxima estrella que lo encumbró. Con el otro escolta que muestra fatiga. Con el resto sin impresionar como capaces de cortarse solos, esta carrera puede definirse en los últimos metros y la cuestión será, como hasta aquí, llegar mostrando el hocico.





























