Central

Festejo y convivencia cantando la marcha de Central

El oficialismo desató la euforia y celebró un largo rato en el Gigante, al lado de los integrantes de las listas opositoras. Todos se unieron cantando la marcha de Central.

Lunes 01 de Octubre de 2018

No hizo falta que aparecieran los números finales. Los guarismos de las primeras mesas marcaron a fuego una tendencia irreversible, que no hicieron otra cosa que levantarle la barrera al oficialismo para que saliera del bar del estadio para empezar con los primeros festejos del día. Fue el momento en el que se rompió la tranquilidad que gobernó la extensa jornada de 10 horas que llevó un acto eleccionario que no tuvo prácticamente fisuras, a excepción de un pedido de la oposición hacia el oficialismo para que detuviera el reparto de un instructivo que consideraron "inductivo". El Foro en el centro de la escena y las dos oposiciones siguiendo de cerca los festejos, por supuesto con otro semblante.

Seguramente uno de los momentos más salientes de la tarde-noche fue cuando los ganadores comenzaron a entonar la marcha de Central, un clásico en este tipo de jornadas, pero lo mismo hizo la gente de Marty, del otro lado de valla, donde se quedaron prácticamente hasta el final luego de haber saludado a los principales referentes de la nueva comisión directiva. Lo propio hizo Moretti con su gente, quienes se encontraban dentro del bar del Gigante, a escasos metros de los festejos.

Antes de ese momento en el que el himno canalla unió a oficialismo y oposición, vencedores y vencidos, Di Pollina, Carloni y Lucero se habían abrazado para hacerle frente a las primeras requisitorias de la prensa. Las preguntas y las respuestas iban y venían y casi no importó el cargo de cada uno. El discurso era el mismo de parte de los tres personajes más relevantes de la lista. Un perfil mucho más bajo tuvieron Marcelo Facciano y Adrián Raguza, flamantes vicepresidente tercero y tesorero respectivamente, que también estaban ahí, en el lugar de la euforia.

Después, el paso de los minutos fue haciendo que la adrenalina aumentara. A Di Pollina quisieron llevarlo rápidamente hacia el búnker de la agrupación, a un par de cuadras del estadio, pero la militancia ya estaba en camino hacia el Gigante, donde el festejo se desató por completo. Es que aparecieron las banderas, pero sobre todo las bombas de estruendo y los fuegos artificiales en el medio del playón de estacionamiento. Ahí, en el ingreso al túnel que lleva a los vestuarios, Di Pollina y su gente desataron la locura. Mientras, arriba, los principales referentes de las dos listas opositoras se mantenían firmes en el lugar de los hechos, en lo que fue, más allá de las sensaciones encontradas, un verdadero clima de convivencia. Es más, hasta hubo gente del oficialismo que fue a saludar a quienes habían participado de las elecciones y entre los que se encontraban, por ejemplo, Sergio González y Juan Cruz Rodríguez, dos que participaron de la actual gestión pero que ayer formaron parte de la oposición.

Sobre el final sí llegó la caminata por Avellaneda hacia el búnker del Foro. Allí siguieron los festejos, a esa altura con Di Pollina abandonando la formalidad de la camisa para calzarse la camiseta de Central, la que deberá defender a partir de los próximos días, cuando tome la posta como nuevo presidente canalla.

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