Ovación

Expectativa central, con el foco en el Kily González

Del resultado de hoy ante el disminuido Banfield depende gran parte de la continuidad del técnico canalla tras una semana difícil. El triunfo le asegura seguir

Domingo 11 de Abril de 2021

Que si Central gana se mete en el lote de los punteros, que si Central pierde deja pasar una gran chance, que si Central esto, lo otro. Esta tarde todo será distinto, porque si Central gana o empata frente a Banfield, el Kily González seguirá siendo el entrenador canalla, pero si pierde es casi un hecho que dejará el cargo para que llegue un nuevo técnico, lo que no haría otra cosa que enardecer el presente de un club en el que las críticas vuelan en las direcciones habidas y por haber. Tan simple y tan contundente como eso. Hoy es triunfo y relajación, derrota y escándalo. Hoy es Kily sí, Kily no.

  En esta ocasión no corren las especulaciones. Hubo una comisión directiva que se reunió y decidió (dos días después de que algunos directivos charlaran con el Kily) que lo único que puede entregarle continuidad al entrenador es un triunfo ante el taladro, o en su defecto un empate, aunque ahí las formas podrían entrar en consideración. Sobre lo que no se dejó dudas es que en caso de una nueva derrota habrá cambio de técnico. Después, podría no cumplirse, pero fue lo acordado por mayoría.

  En ese contexto se desenvolverá el partido de esta tarde en el Gigante contra un Banfield que llega totalmente diezmado por los coletazos del coronavirus, con prácticamente un equipo de chicos. Eso claramente pone a Central en una situación de favoritismo, pero a la vez de mayor compromiso. No hacía falta, pero un ingrediente más.

  Pensar que en Central hoy las cosas están bien y que lo que transita es un proceso normal, de esos que suelen presentarse porque el fútbol así lo dispone, sería una ingenuidad absoluta. Se trata de una situación angustiante para todos: entrenador, jugadores, dirigentes e hinchas, amén de las sensaciones de cada actor en particular. A esta altura es imposible meter la mugre bajo la alfombra. Porque salvo el cuerpo técnico y los futbolistas, hay dirigentes que creen que el ciclo está agotado, o muy próximo a agotarse, y lo mismo corre para muchísimos hinchas.

Cristian2.jpg
El Kily espera que su Central lo respalde dentro de la cancha.

El Kily espera que su Central lo respalde dentro de la cancha.

  El contexto hace que se torne imposible hablar de tranquilidad por una sencilla razón: por cómo están dadas las cosas, un buen resultado hoy contra Banfield funcionaría como analgésico, pero si algunos días después se pisa en falso en Mar del Plata (el canalla visitará a Aldosivi el viernes 16) seguramente las aguas se agitarán. Ahí está, para muchos, donde radicaría el principal inconveniente, en la necesidad de rendir y aprobar un examen cada siete días.

  Lo explicó Fatura Broun durante la semana, en lo que fue una clarísima muestra de apoyo hacia el DT: “No está bueno ir partido a partido, donde si ganás está todo bien y si perdés, todo mal. Lo que necesitamos es calma para trabajar”. Un razonamiento con una carga de lógica importante, sólo que no todos piensan de esa manera, sobre todo desde la dirigencia. Puede ser cierto que el escándalo del final en cancha de San Lorenzo, en el que el Kily se vio involucrado, haya sido un detonante, pero hubiese resultado insignificante si, por ejemplo, el equipo hubiera venido de un par de triunfos consecutivos. Es decir, el descontento que hay tiene sus cimientos en la falta de resultados, aunque esa línea de análisis resulte demasiado finita o en cierta forma contradictoria. Lo cierto es que aquello del Nuevo Gasómetro desembocó en una charla con los referentes del plantel y minutos después con el propio entrenador, al que nunca se le planteó el escenario de que si perdía con Banfield debía dar un paso al costado. Claro, a los buenos entendedores no les hacen falta muchas palabras.

  El Kily suspendió la conferencia en cancha de San Lorenzo y esta semana tampoco se sentó frente a los medios. Las únicas declaraciones en medio de la tormenta fueron con Ovación, en la que fue contundente: “Tengo fuerzas para seguir”, dijo. Y agregó: “Nunca se me cruzó por la cabeza renunciar, me siento fuerte y con ganas de sacar esto adelante”.

  A la vuelta de la esquina está el clásico ante Newell’s y más próximo el inicio de la Copa Sudamericana. Pese a eso Central se mueve, vive y está proclive a tomar decisiones fuertes. Que si gana o pierde; que si se mezcla en la pelea o se desentiende; que si levanta cabeza y mejora o muestra más de lo mismo. Todo suena, al menos hoy, como un mero decorado. La atención central es otra: la continuidad o no del Kily.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario