Las imágenes se hicieron virales. La hinchada de Corinthians quemó billetes argentinos en la tribuna del Coloso, para burlarse de los hinchas de Newell’s durante el partido que se jugó el martes por los octavos de final. Una situación parecida sucedió cuando el club del Parque jugó contra Santos en Brasil, sin que la Conmebol adopte ninguna medida sancionatoria, algo que ahora podría rever con el timao. El director del Museo de la Memoria de Rosario, Lucas Massuco, habló con Ovación sobre ese comportamiento y dijo que le “cuesta pensarlo como discriminación, sí como una agresión, una incitación a la violencia, que ataca justamente un elemento identitario”, como es el papel moneda de un país.
“Es violento mofarse de una situación delicadísima, como es nuestra economía, que cuesta vidas, porque significa pobreza, exclusión, marginalidad”, dijo Massuco. “Nos estamos vinculando con el otro a partir de una matriz muy violenta. No sé si no se trata de una matriz global”, planteó sobre la agresividad que observa con los enfrentamientos entre hinchadas en las competencias internacionales.
Quemar billetes de otro país, con todo el simbolismo que tiene ese comportamiento, ¿es un acto discriminatorio?
El papel moneda de un país es parte de la identidad. Por eso internamente tenemos una discusión tan fuerte desde hace unos años de que quién está o qué está en el papel moneda, si los próceres, los animales, los paisajes. Me cuesta pensarlo como discriminación, sí como una agresión, una incitación a la violencia, un elemento que forma parte de lo que Pablo Alabarces (sociólogo) llama la cultura del aguante, de una negación del otro. Es violento mofarse de una situación delicadísima, como es nuestra economía, que cuesta vidas, porque significa pobreza, exclusión, marginalidad. En principio es una incitación a la violencia grave, fuerte, porque ataca justamente un elemento identitario. Pero me cuesta enmarcarlo en discriminación, lo que no le quita valor, no lo devalúo.
La Conmebol sancionó a Corinthians el año pasado por un hecho similar contra Boca, por infracción a un artículo del Código de Disciplina que habla del “uso de gestos, palabras, objetos u otro medio para transmitir cualquier mensaje no apropiado en un evento deportivo, particularmente si es de naturaleza política, ofensiva o provocativa”. Es una mirada que responde a lo que mencionaste.
Me siento raro. Estoy de acuerdo con la Conmebol, nunca pensé en decirlo (sonríe). Creo que va por ese lado. Es una especie de nacionalismo muy bobo. Está todo bien con la estabilidad monetaria de Brasil, pero ambos países tenemos economías subdesarrolladas, restricciones varias. Estamos en el mismo tren de la historia, prácticamente Sudamérica en general. Utilizar esa herramienta como una forma de gastada, de cargada futbolística, es una zoncera, que claramente ataca una fibra. Y lo hacen por eso, porque duele.
¿No existe en la Conmebol una mirada desde un lugar jerárquico, al no condenar esa clase de actos como discriminatorios, siendo que resaltan la desigualdad socioeconómica?
Si lo vemos por el lado de la aporofobia (fobia a las personas pobres), podríamos pensarlo en clave de discriminación, de ataque a aquellos que, por alguna situación circunstancial, se encuentran en desigualdad. Sigue siendo un hecho violento y un ataque identitario. Lo loco es que quienes acostumbran a ir a una platea en el fútbol argentino y los que viajan a otros países suelen ser de las mismas clases sociales. Lo que cambia es el agregado de cada país, el conglomerado. Un plateísta argentino no cae en la categoría de pobreza, pero sí en el conglomerado general de la economía argentina, que entra en comparación al de la economía brasileña.
La Conmebol sancionó a Newell’s por discriminación de sus hinchas en el partido contra Santos en Brasil, obligándolo a distintas medidas, como la exhibición de la frase “Basta de Racismo” en las redes sociales del club y en los carteles del estadio, ¿sirve de algo?
Es un puntapié. El otro día ví que River hacía lo mismo y las respuestas fueron tremendas, de risa, incredulidad, hasta de desconocimiento de las sanciones que le pesaban al club. Si un referente o un técnico salen a bancar la parada, a decir que esa sanción se debe a que hicieron mal las cosas, cambiaría el cariz. River en su momento identificó al hincha que hizo gestos de un macaco y lo sancionó con 180 días sin poder ir a la cancha. Cuando le sacás en concreto algo a alguien, es fuerte en términos simbólicos. Publicar en las redes sociales, por lo general genera solo mayor consciencia en personas que ya están persuadidas de que la discriminación y el racismo no tienen lugar.
Debe ser complicado para los referentes de un club brindar un mensaje en ese sentido, siendo que están insertos en el fútbol, donde el racismo y la discriminación están naturalizados y muy fuertemente instalados.
En el fútbol está el racismo, la homofobia, el nacionalismo. Está metido ahí, pero son ellos los que tienen que empezar. Si no empiezan ellos, no empieza nadie. Parte de la responsabilidad de ser figuras públicas es ese, que los demás vean que dan el ejemplo. Igual que las dirigencias, adoptando sanciones claras para quienes caigan en eso. Y el periodismo, no exacerbando la cultura del enfrentamiento. Cuando Argentina ganó la Copa América en 2021, un jugador de la selección empezó a cantar “Brasilero, brasilero”, para cargarlos. Y Messi le dijo que eso no, lo paró en un segundo. Gestos de ese estilo más seguidos, ayudarían.
Actos racistas
El club Corinthians publicó en las redes sociales que su hinchada “fue víctima de actos racistas” por parte de los hinchas de Newell’s el martes pasado. El club del Parque ya había sido alertado por la Conmebol que, de reiterarse acciones así, “podrá determinar el cierre parcial o total del estadio para su siguiente partido en condición de local”.