Cuando ya habían pasado más de diez minutos de la consagración, Gabriel Basterra seguía dentro de banco de suplentes. El Chino, DT de Litoral, vivió de una manera muy intensa el partido, a tal punto que en un momento perdió el pizarrón y por poco aterriza del otro lado de la baranda, contra un ball boy, por intentar recuperarlo en pleno juego, disparando la risa del público más cercano. Cuando sonó la chicharra no eludió las emociones. "Esto es una alegría inmensa, estoy demasiado contento como para poder ser muy claro al hablar", dijo.
Instantes después pudo hablar de sus jugadores: "Tienen sobretodo mucha hambre de gloria, muchas ganas de ganar. La verdad es que los chicos hacen mucho esfuerzo para poder entrenarse, para poder representar a Litoral. Sabemos que no venimos en las condiciones ideales y dependemos mucho de lo que pongan ellos. Y pusieron todo. No me quiero olvidar de los entrenadores de los clubes. Esto es al revés de lo que pasa a nivel nacional, acá a los jugadores los potencian los clubes".
Sobre la posibilidad de pensarse campeones en la previa, se sinceró: "Estos torneos son bastante raros, nosotros venimos a jugar siempre la semifinal y a tratar de ganarla. El equipo se fue armando, se fue haciendo muy fuerte y hoy vinimos por el premio mayor. ¿Si lo soñaba? La ilusión siempre está, aunque no sé si estaba en los papeles".
Facundo Basterra, su hermano y capitán, remarcó: "Este equipo hizo historia y se la merecía, pusimos mucho, los lunes a las 23 yendo a entrenar con frío, calor, como fuera. Es mucho el sacrificio que hacemos, está bueno coronarlo con un título. Tenemos siete juniors en el equipo y la verdad es que no se siente la disparidad de edad, cuando entramos a la cancha somos un solo equipo. Y la madurez que lograron estos chicos hoy es notable". Al final, remató: "Se habló de no tener presión y de disfrutar, si uno viene a estos torneos y se pone nervioso o deja de jugar por lo que está jugando no tiene sentido, lo importante es disfrutarlo y se disfrutó muchísimo".
Facundo Harte, uno de los "cerebros" para el juego de Litoral, aún con los ojos rojos remarcó: "Los resultados fueron por el sacrificio, dejamos todo en cada partido y se nos dio. Siempre veníamos a intentar salir campeones. Me pongo más contento todavía de saber que este título es el primero de mayores".
El goleador Lucio Tartaglini, bañado de punta a punta por sus compañeros como premio a sus anotaciones, dijo: "Fueron cuatro días en los que dejamos la vida y estamos muy felices. Ser campeón del Argentino de selecciones es todo, para nosotros, deportistas amateurs, esto es una alegría enorme, todavía no caigo, quedamos en la historia de Litoral. Sin palabras".
Todavía atónito y solicitado por muchos medios producto de su actuación brillante a los 19 años, el arquero Agustín Ballarini contó sus sensaciones: "No se puede creer, nunca se me dio ser campeón argentino en una categoría menor, esta es la primera vez que juego un mayor mirá lo que me pasa".




























