Ovación

El Kily González modificó a tiempo y le salió redondo

El entrenador de Central no la pegó de entrada desde la táctica y la estrategia, pero retocó y acertó con los ingresos de Lucas Gamba y Diego Zabala

Lunes 12 de Abril de 2021

La estrategia diseñada por Cristian González falló de movida. No daba rédito. Los juveniles de Banfield, incluso, dejaron expuesto al canalla en el amanecer del desafío. Parecía que la noche se desplomaría con toda su furia sobre la figura del entrenador, que había hipotecado su estadía en el banco tras la derrota frente a San Lorenzo. Pero el Kily logró dar el volantazo a tiempo y evitar chocar contra una nueva derrota. Encaró el segundo tiempo con los ingresos de Lucas Gamba y Diego Zabala por Joan Mazzaco y Rafael Sangiovani, respectivamente. Y ahí Central fue otro Central. Se lo vio más punzante. Más dinámico. Con un esquema diferente. El plus es que el ex Huracán decretó un gol clave en cierto pasaje de la cita al estampillar el 2 a 1 parcial. Esta vez, el DT cambió a tiempo y le salió redondo.

  El Kily González no acertó desde lo estratégico y táctico cuando arrancó la hora de la verdad. El piberío de Banfield tuvo a maltraer bastante a Central. Tuvo el control de la pelota y expuso las limitaciones auriazules en materia de sincronización colectiva.

  No hubo terminación porque Rafael Sangiovani corría como llanero solitario o cometía faltas infantiles, mientras Rodrigo Villagra hacía lo que podía en un medio que estaba partido. El cordobés se sentía incómodo con el doble cinco. Menos con la línea de tres volantes.

  A eso hay que agregarle que los cinco defensores hablaban en idiomas diferentes, pese a que Joan Mazzaco fue quien más padeció las trepadas del colombiano Cuero por su banda. Central perdía y no hacía pie. Pero el empate de Marco Ruben cuando todos estaban prácticamente desfilando hacia el descanso le encendió la lámpara de la reacción al Kily.

  Es que el entrenador no dudó y mandó a la cancha en el inicio del complemento a Lucas Gamba y a Diego Zabala, quienes comenzaron a moverse a fin del primer acto. Cristian González cambió además de esquema. Y Central fue otro Central.

  Gamba se plantó por izquierda y fue productivo. Esta vez desniveló. Se asoció con el resto y de yapa marcó un gol prácticamente determinante, el del 2 a1 parcial cuando tenía cinco minutos en cancha.

  Otro que se sintió muy cómodo fue Zabala, quien se plantó por derecha. Tuvo actitud y generó peligro. De hecho casi marcó antes del 3 a 1 capitalizado por Laso. Con el ex Huracán y el uruguayo en cancha, quien creció en el corazón del medio fue Villagra. El cordobés quedó como único volante tapón y fue tan sólido como prolijo. Mientras que Pupi Ferreyra también creció.

  Por más que luego el Kily le dio luz verde al lateral Damián Martínez y al juvenil atacante Luca Martínez Dupuy, lo concreto es que la obra táctica ya estaba bien definida. No había mucho más por hacer. El entrenador cambió las fichas a tiempo y le salió bien redondo. Porque Central fue otro Central. Ganó y acopió tres puntos importantísimos que le permiten seguir soñando con ingresar al top 4 de la fase final y a la vez contando con Cristian González como técnico.

Ruben hace historia

Facturó de nuevo. Y con ese gol, que representó el transitorio empate ante Banfield, Marco Ruben se erigió en el tercer máximo goleador de la historia del profesionalismo en Central. El ayer capitán canalla quedó con 83 tantos. El máximo artillero es Waldino Aguirre, quien hizo 98 conquistas con la casaca auriazul. Mientras que el primer escolta es nada menos que el Matador Mario Kempes con 94.

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