Ovación

Central y Newell's: El espejo empañado del fútbol rosarino

Desde la vuelta del fútbol los equipos rosarinos perdieron más de lo que ganaron y tienen campañas gemelas: 44 % de efectividad

Miércoles 03 de Marzo de 2021

El retorno del fútbol tras el parate por la pandemia de coronavirus les trajo más dolores de cabeza que alegrías a los equipos rosarinos. A pesar de las diferencias lógicas que hay entre un proceso que ya estaba en marcha como el de Frank Kudelka en Newell’s y otro que arrancó de cero como el Kily González en Central, hoy la realidad marca que tanto en el Parque como en Arroyito imperan la irregularidad, las falencias en cuanto a poder instalarse como equipos protagonistas y los escasos jugadores que en ambos clubes logran sostener un nivel gravitante. Los dos perdieron más partidos de los que ganaron y tienen campañas prácticamente gemelas con una efectividad compartida que ronda el 44 por ciento en cuanto a la cosecha de puntos. Así, Rosario está muy lejos de que sus equipos hoy marquen la agenda del fútbol argentino, como supieron hacerlo habitualmente. Es tiempo de reorientar la brújula, levantar la puntería y en especial de que los equipos encuentran una identidad dentro de la cancha para salir de la medianía actual.

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Ignacio Scocco. Nacho necesita más acompañamiento en el ataque leproso.

Ignacio Scocco. Nacho necesita más acompañamiento en el ataque leproso.

   El Central del Kily tuvo, sin brillar ni mucho menos, un aceptable inicio de gestión con una Copa Maradona que lo tuvo jugando la final de la fase Complementación y allí cayó frente a Vélez. Se podría decir que el equipo auriazul sintió el impacto y luego fue goleado 3 a 0 por Boca Unidos en la Copa Argentina. Y en la actual Copa de la Liga lo acompaña la irregularidad, tanto en el juego como en los rendimientos individuales. Es posible afirmar que lo mejor del canalla pasa por el gran panorama de Emiliano Vecchio y los indicios positivos del volante Rodrigo Villagra. Era necesaria la llegada de Jorge Broun en el arco y la vuelta de Marco Ruben generó gran expectativa, pero el goleador canalla debe recuperar su mejor versión física para marcar la diferencia dentro del área. Fue positiva la repatriación del zaguero Gastón Avila. El equipo del Kily ahora tiene una parada brava en la visita a Racing en Avellaneda.

   

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En la vereda de enfrente Newell’s se ilusionó con dar pelea en la pasada Copa Maradona, pero nunca engranó y las dudas lo invadieron casi desde el inicio hasta el fin. La incertidumbre persiste en el actual certamen doméstico, en el que encadenó las derrotas con Vélez y Boca y sí tuvo una reacción para darle batalla a Talleres y empató 2 a 2. Los rojinegros necesitan capitalizar de una vez el regreso de Nacho Scocco, a quien deben abastecer con mayor frecuencia y efectividad. El recién llegado Lema es una buena solución para la defensa. El gran dilema de Kudelka es que pretende un equipo ofensivo e intenso, pero hoy su Newell’s ataca poco y no recupera en campo ajeno. El viernes la lepra recibe a Independiente.

   En este escenario, leprosos y canallas están en el casillero futbolístico del debe. A Newell’s todavía no le alcanza con los apellidos “ilustres” porque el equipo está en construcción. Y Central es Vecchiodependiente y encima comete reiterados errores en el retroceso que lo llevan a sacar del medio. Kudelka confía en recuperar la impronta competitiva que tenía el equipo antes de la pandemia, pero sabe que los tiempos del fútbol corren más rápido que la pelota. Y el Kily tiene a favor que tuvo que rearmar un equipo de raíz y con un plantel plagado de juveniles. Pero tampoco le sobra tiempo para encontrar soluciones. Central todavía no resolvió si quiere ser un equipo de presión alta y tenencia en campo contrario o si prefiere que el rival se venga y sorprenderlo de contra.

   Ojalá por el bien del fútbol rosarino que tanto Newell’s como Central vuelvan a estar pronto sentados en la mesa del protagonismo y no anden deambulando por la mitad o la zona baja de la tabla. Y allí los DT tienen una misión trascendental. El presente los encuentra calcados en campañas opacas desde los números, pero con material para encarrilar el rumbo. Las fechas se consumen y se va acercando la jornada doce del torneo, cuando Central recibirá a Newell’s, en principio el fin de semana del 2 de mayo, en un clásico que por historia no merece jugarse con los equipos devaluados. Tienen dos meses para levantar la puntería y que las camisetas estén encumbradas donde lo merecen.

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